Comunicando el museo (y dos). Del beeee al zummmm

post_5_imagen1Que un publicista debe ser un elocuente comunicador lo demostró con creces Ángel Riesgo,  autocalificado en su blog Boca de Riesgo como  “economista y publicitario. Columnista, profesor, conversador y en menor medida, pensador”. El título de su ponencia lo decía todo: Comunicando el museo con poco dinero y mucho talento. De lo segundo sobra en los museos, por desgracia lo primero es un bien escaso (y muchas veces mal gestionado). Y precisamente dio las claves para hacer muchas cosas con pocos recursos pero mucho ingenio.

Su planteamiento general pivotó sobre la nueva forma de entender la comunicación y los consumidores. 

De una vieja comunicación vertical acostumbrada a utilizar el micrófono a una nueva y horizontal que se sirve del teléfono.

De entender a los consumidores como ovejas (el típico márqueting de masas), a cambiar las dos primeras letras para transformarnos por arte de birlibirloque en abejas (el nuevo Swarm Marketing o márqueting en el enjambre). Del persuadir al conversar, del impactar al vincular, de la imposición a la empatía, de la seguridad al riesgo, del pedir al dar.

La verdad es que con el cambio de símil naturalístico los homo sapiens hemos ganado. En nuestro trabajo y familia siempre hay el o la que manda o cree mandar, la reina; pero la mayoría somos currantes que salimos cada día de casa para buscar las mejores flores, las fieles y laboriosas obreras; sin olvidar a los que no dan un palo al agua, al estilo Jesús Quesada o Julián de Camera Café, los zánganos. Como en una colmena, quien realmente corta el bacalao son las obreras. Concretamente las obreras pecoreadoras, que salen a la búsqueda del mejor néctar y cuando lo encuentran vuelven a la colmena para avisar a sus colegas mediante un bailecito.

Yo ya no me fío del pastor y su perro, confío totalmente en mis familiares y amigos. Y esta realidad es precisamente de la que se sirve el nuevo planteamiento: es más efectivo influir en un enjambre que seguir bombardeando a un pobre rebaño de ovejas. Eso sí, para conseguir esa influencia positiva es fundamental tener una gran idea y utilizar el canal idóneo. Y uno de los canales más masivamente utilizados por la Abeja Maya & Co. es Internet y sus famosas redes sociales.

2 comentarios

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Felicidades por el blog!! Así he podido hacerme un poco a la idea de las jornadas de Madrid a las que no pude asistir…Ánimos y a seguir con esta nueva propuesta!!

¡Y espera, que todavía queda algún post más sobre las jornadas!
Por cierto, ¡gracias por el apoyo!

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