Posts Tagged ‘Relaciones públicas’

A Few Good Sponsors. A Few Bad Sponsors

Lunes, mayo 4th, 2015

Contar con patrocinador es una buena noticia para cualquier museo o equipamiento cultural, pero ¿a cualquier precio?

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[Foto: Amy Scaife, Corbis]

Para que un patrocinador sea un buen compañero de viaje, lo primero que debería es conocer en profundidad la singularidad del mundo cultural y respetar la misión de la organización o equipamiento patrocinado.

Algunos patrocinadores buenos

Cumpliendo con esas premisas, buenos patrocinadores serían, por ejemplo, Versace y Prada. Ambas empresas patrocinan la restauración de la Galleria Vittorio Emanuele II de Milán, una de las joyas patrimoniales de la ciudad lombarda, con una aportación de 1,5 millones de € cada una.

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[Fotos: inGalleria]

No cometiendo los errores de otras empresas, que al patrocinar la restauración de un monumento lo transforman en una vulgar valla publicitaria, han optado por la sutileza y la inteligencia comunicativa.

Se ha creado el potentísimo proyecto InGalleria (aquí vídeo), cuyo principal objetivo es ofrecer buenos contenidos sobre el monumento y su restauración, utilizando la potencia comunicativa de internet y las redes sociales (con presencia en Twitter, Facebook, Instagram y YouTube).

Tanto in situ como online, la presencia de los patrocinadores es de baja intensidad. Una sutileza que, acompañada de un inteligente trabajo comunicativo, les reporta y reportará una imagen positiva y un aumento de su reputación. Algo que no pasa cuando se actúa de manera invasiva, transformando los monumentos en restauración en un soporte publicitario cualquiera.

Algunos patrocinadores malos

Incluso cumpliendo con aquellas premisas comentadas al inicio, se puede no ser un buen patrocinador: hay empresas cuya hoja de servicios no es precisamente intachable.

Para un museo o equipamiento cultural, un mal patrocinador sería el que, por malas praxis en su desempeño empresarial (generadora de problemas medioambientales, explotación laboral, etc.), puede ocasionarle un problema de imagen y reputación.

Es el caso de las petroleras BP y Shell y los equipamientos culturales que patrocinan, como la Tate, el British Museum, el National Theater o la Royal Opera House. Para mucha gente es inaceptable que el mundo de la cultura acepte recursos de empresas poco respetuosas con el medioambiente.

Lo más interesante de este caso es que buena parte de esa gente se ha organizado por medio de grupos activistas como PlatformArt Not Oil Coalition (una coalición de organizaciones) y Liberate Tate, cuyo objetivo es conseguir la cancelación de la colaboración entre equipamientos culturales y las empresas petroleras.

Y más interesante aún es la manera de plantear la presión para conseguirlo. Obviamente utilizan todos los nuevos medios que ofrece el ecosistema digital (web y perfiles en redes sociales como Twitter o Facebook), pero lo más llamativo son sus guerrilla theatre performance.

La última que realizó el colectivo Liberate Tate fue “The Reveal” (el 31 de enero de 2015, aquí vídeo).

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[Foto: Martin Lesanto Smith]

Durante la performance, siete activistas vestidos de negro lanzaron billetes del Bank of Tate en la Tate Britain.

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[Foto: Liberate Tate]

En el verso del billete, el rostro de Nicholas Serota, director de la Tate y el logotipo de BP coronando como un sol la chimenea de la Tate Modern; en el reverso, el rostro de John Browne (ex-CEO de BP y actual presidente de la junta directiva de la Tate…) sobre el logotipo de la empresa y una de sus grandes “creaciones” medioambientales: el vertido de petróleo que inundó el Golfo de México en abril de 2010 (recomiendo leer el artículo de Bárbara Celis “Fundido a negro”).

Por su parte, la Art Not Oil Coalition ha hecho su última aparición en el British Museum con la performance “Sherloch Holmes: The Adventure of the Oily Museum” (el 29 de marzo de 2015, aquí vídeo) del grupo de teatro “BP or not BP?”.

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[Foto: Art Not Oil Coalition]

Una herramienta de lucha más es “Artwash. Bil Oil and the Arts”, el libro que acaba de publicar Mel Evans, activista de Liberate Tate (aquí book trailer del libro).

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Está claro que el patrocinio de empresas como BP o Shell no está alimentando positivamente la imagen y reputación de los museos y equipamientos culturales que patrocinan.

Patrocinadores y patrocinio, claro que sí. Pero sabiendo muy bien quién hay realmente detrás y, si supera la prueba del algodón, que éste sepa que patrocinar un museo o equipamiento patrimonial no es transformarlo en el mono de Valentino Rossi o Richard Hamilton.

Que todo esto sea posible, hoy día, es otro cantar.

Bonus track

Art Not Oil, Liberate Tate & Platform: Not if but when: Culture Beyond Oil”, 2011.

Platform: “Take the Money and Run? Some positions on ethics, businees sponsorship and making art”, 2013.

Platform & Art Not Oil: “Picture This. A portrait of 25 years of BP sponsorship”, 2014.

El fracaso de los nuevos prescriptores. El museo, las fotos y la ministra

Jueves, marzo 19th, 2015

Hace años, en el post Museos y Relaciones Públicas: el poder de los nuevos prescriptores, explicaba la lucha de un grupo de activistas para conseguir la eliminación de la prohibición de tomar fotografías en el Musée d’Orsay.

Cinco años de activismo sin conseguir la supresión de la prohibición. Hasta que el pasado 16 de marzo se ha podido comprobar como los resortes del poder continúan siendo los de siempre.

Durante su visita institucional a la exposición “Pierre Bonnard. Peindre l’Arcadie” del Musée d’Orsay, la ministra de Cultura y Comunicación, Fleur Pellerin, publica unas fotos en su perfil de Instagram y Twitter.

Bernard Hasquenoph (uno de los activistas más involucrado en el tema, junto a Julien Dorra) y unos cuantos internautas más le afeaban su privilegio, y la ministra respondía, quedando en evidencia:

Como es bien sabido, menos para la ministra en ese momento, en los museos de Orsay y la Orangerie no se aplicaba la carta Tous photographes.

El resultado inmediato: el museo anunciaba el fin de la prohibición. Haciendo un alarde, eso sí, de lo que llamé en su momento comunicación teletubbie.

Y además se veía obligado a difundir la carta de buenas prácticas de la fotografía en museos:


Las primeras fotos en el espacio “liberado” eran cuestión de horas:

Cinco años de lucha son todavía poco relevantes en comparación a la llamada de una ministra que ha quedado en ridículo.

Moraleja I: todo sigue igual aunque parezca que todo ha cambiado.

Moraleja II: hay que seguir luchando por todo aquello que merece ser cambiado, aunque al final acaben decidiendo los de siempre.

Moraleja III: algún día dejará de ser así.

Welkom nieuw Mauritshuis. Cuando la comunicación puede ser un problema

Viernes, junio 27th, 2014

Los museos de arte holandeses han experimentado los últimos años una auténtica fiebre por poner al día sus instalaciones. Las remodelaciones y ampliaciones comenzaron por el Stedelijk, y luego vinieron el Museo Van Gogh y hace un año el Rijksmuseum, todos ellos en Ámsterdam. El último en incorporarse será el Mauritshuis de La Haya, que se inaugurará mañana, sábado 28 de junio.

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[Foto: Ivo Hoekstra, Mauritshuis, Den Haag]

Una remodelación que ha durado dos años y ha tenido un coste de 30 millones de euros, integrando al edificio histórico del siglo XVII otro de estilo Art Deco, conectados ambos por una parte subterránea que sirve de vestíbulo del nuevo museo.

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[Foto: © Ronald Tilleman, Mauritshuis, Den Haag]

La remodelación también ha supuesto el cambio de marca visual, diseñada por el estudio Studio Dumbar, y el lanzamiento de un nuevo portal web, desarrollado por Basket Builders.

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[Foto: Studio Dumbar]

En definitiva, una puesta al día que lo convertirá en cita obligada para los amantes del arte y de los museos, al contar con obras tan emblemáticas (y mediáticas) como La joven de la perla o Vista de Delft de Vermeer, La lección de anatomía de doctor Nicolaes Tulp de Rembrandt o El jilguero de Carel Fabritius.

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[Foto: © Ronald Tilleman, Mauritshuis, Den Haag]

En declaraciones a la prensa internacional, la dirección del museo decía lo siguiente (El País):

“En realidad no sabemos qué pasará y nos preocupa porque la visita debe ser confortable y tranquila. Cuando cerramos teníamos unas 260.000 visitas. Ese porcentaje no puede crecer más de un 25%. No podemos tener un millón. No lo pretendemos tampoco. Nos importa la calidad no la cantidad. En ese sentido lanzamos un mensaje contrario al del resto de los museos del mundo. No queremos colas, gracias”.

Un objetivo muy loable que podría entrar en contradicción con la potente campaña de comunicación que se ha puesto en marcha antes de su reapertura.

Como ya se puede interpretar por las declaraciones reproducidas, el museo hizo una convocatoria de prensa internacional. Lo que obviamente le reportó publicity a nivel mundial.

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[Foto: Soraya Gabriel]

La campaña de publicidad se desarrolla mediante un conjunto de acciones: tres espots para la televisión holandesa, inserciones en prensa, publicidad de exterior y online. Todas ellas limitadas al territorio holandés.

La idea creativa que sutura el conjunto de acciones tiene como objetivo recordar a los amantes de su pieza estrella, La joven de la perla de Vermeer, que para ver el original se tiene que visitar el remodelado Mauritshuis. El claim ‘Je vindt het origineel in het Mauritshuis’ ( ‘Descubre el original en el Mauritshuis’) es toda una declaración de intenciones.

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[Foto: Mauritshuis, Den Haag]

Si los gestores del museo no quieren ver colas, una campaña como la puesta en marcha seguramente no ayudará mucho. Sobre todo acciones de relaciones públicas como la convocatoria de prensa internacional.

Por otra parte, ¿cómo reabrir después de varios años y no hacer ningún tipo de comunicación?

Seguramente la clave está en el objetivo de esos esfuerzos comunicativos. Si la campaña se hubiese propuesto un objetivo de notoriedad (que el público objetivo tuviese conocimiento de la noticia), no habría problema. Pero por el hilo conductor de la campaña (una clara invitación a visitar el museo), el objetivo es de venta (que el target lo visite). Y si es así, me temo que las declaraciones de sus directores pueden llegar a no cumplirse.

Si la campaña de comunicación supera el 25 % de crecimiento deseado, ¿sería un fracaso? Parece que sí.

Entonces, ¿de quién será la culpa? Si eso llega a pasar, lo será de quien la ha planificado, pues claramente habría planteado una estrategia y plan de acción no concordante con el objetivo de gestión que se quería conseguir.

La insoportable invisibilidad de la lona. La Pedrera y los medios de comunicación

Miércoles, junio 18th, 2014

Viernes 16 de mayo. Los gestores de la Pedrera reciben a un buen nutrido grupo de periodistas de diferentes medios. Están convocados para conocer in situ el curso de la restauración de la fachada y, por supuesto, para que hablen de ella en sus respectivos medios.

Esta es la lona que tapaba en ese momento el andamio:

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Una lona mimética o camaleónica que no incluye mensaje publicitario. Una de las soluciones para no transformar los monumentos en el casco o el mono de Fernando Alonso.

Ahora bien, no hay que olvidar que en abril la lona respondía a los dictados del Poster Domination:

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Y que ahora, en junio, pasa exactamente igual:

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[Fotos: Miradas desde la copa]

La significación del monumento consiguió que un numeroso grupo de medios cubrieran la noticia, generándose una excelente publicity. Un gran éxito para los convocantes. TV3 y RTVE Catalunya le dedicaron una pieza en sus noticiarios del mismo viernes 16 de mayo y La Vanguardia, El Periódico, El País, El Punt Avui y Ara un artículo en sus ediciones del sábado 17 de mayo.

Prácticamente ninguno de ellos habló de la lona y la polémica que ha suscitado la utilización como mero soporte publicitario de un monumento tan significativo del Patrimonio Mundial. Únicamente lo hizo Maria Palau en su artículo “La Pedrera vol fer goig” (El Punt Avui, p. 32) y Laura Serra en “Rere la bastida de la Pedrera” (Ara, p. 36).

Como todos somos adultos y tenemos criterio propio, que los medios y periodistas convocados saquen sus propias conclusiones sobre su papel en la convocatoria.

Que los lectores de Miradas desde la copa saquen sus propias conclusiones sobre el tratamiento que está mereciendo este tema en los medios de comunicación y en las redes sociales.

Yo, por mi parte, no quiero desaprovechar la ocasión para felicitar por su trabajo a las periodistas Maria Palau y Laura Serra y a los medios para los que trabajan, El Punt Avui y Ara.

Bloggers & Museos. Pistas, prevenciones y anecdotario

Lunes, junio 2nd, 2014

“¡Soy un influencer!”

(Sale volando hacia Nunca Jamás)

Petete Potemkim @Petetekin

Al hilo del post “Los bloggers desembarcan en los museos. El caso del Museu Marítim de Barcelona” y los comentarios que generó, he creído interesante redactar este segundo artículo para dar respuesta a algunas dudas que genera la relación con este ‘nuevo’ público de los museos y equipamientos culturales: los influencers, líderes 2.0 o prescriptores 2.0.

El impacto de lo escrito en blogs

Esta es una de las cuestiones que más se han comentado. Un detalle importante para valorarlo es no hacer un uso restrictivo de la palabra impacto, limitándola exclusivamente a un objetivo de venta: aumentar el número de visitantes. No hay que olvidar que en términos comunicativos también se debe ampliar a cuestiones como notoriedad, imagen o reputación.

Un ejemplo reciente que lo demuestra ha sido la convocatoria que, de la mano de Carme Rodríguez y Cafès de Patrimoni, se organizó el pasado 24 de mayo al festival Tarraco Viva. Está claro que los organizadores no pretendían que la convocatoria sirviese de caja de resonancia para conseguir más visitantes. Si ese hubiese sido el objetivo comunicativo, convocarnos un día antes de finalizar el festival no sería muy lógico. Los resultados de esa convocatoria son bien visibles en el storify “Carajillu de Cafès a Tarraco Viva 2014” y en la colección de posts enlazados al final de “Tarraco Viva, savoir faire para activar y comunicar el patrimonio cultural”.

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[Foto: Cafès de Patrimoni]

Por otra parte, el impacto de un post en un blog es algo parecido al de un artículo en un medio de comunicación. Al final se trata de generar publicity. Y como en todos los colectivos, todo depende de quien escriba el artículo: hay buenos y malos bloggers, como también es cierto que hay buenos y malos periodistas.

Quedándome con los buenos, leyendo el post de Manel Miró en Raining Stones “Víkings”, una exposición más allá de una leyenda de pillaje y violencia, posiblemente alguno de sus lectores visitará la exposición. Algo parecido a lo que pasa si se lee el artículo “El Greco rompe con Toledo” del periodista Peio H. Riaño en El Confidencial.

En este sentido, la visión crítica de Javier Sanz (en el artículo que se enlaza al final de este post) no se ajusta por ahora a la realidad del ámbito cultural.

No hay que mezclar churras con merinas

Otro tema que ha creado una cierta controversia (cuando no la debería crear) es la necesidad que las convocatorias para estos prescriptores 2.0 sean diferentes a las que ya se hacen para los periodistas.

Y digo que es un tema que no debería crear controversia, ya que en términos de gestión de la relación de los museos con sus públicos, una cosa son los periodistas y los medios de comunicación y otra muy distinta los bloggers, microbloggers, instragramers, etc.

Los objetivos de los unos no son los de los otros. Las necesidades informativas tampoco. Creo que no es necesario comentar como trabaja un periodista y como lo hace un blogger.

Convocar a un mismo acto, por ejemplo la presentación de una exposición temporal, a periodistas y bloggers solo puede ocasionar problemas al convocante. Y en la gestión de la comunicación de los museos hay que solucionar problemas, no generarlos.

Prevenciones sobre la figura del blogger

Sobre la propia figura del blogger, pienso que también habría que huir de la imagen inmaculada y angelical que algunos quieren ‘vender’.

Si se critica a los periodistas por plegarse a los intereses económicos, ideológicos, etc., de los medios de comunicación para los que trabajan, en el caso de los blogs y los bloggers pasa exactamente igual. En el fondo, el blogger comparte algo esencial con el periodista: ambos son seres humanos, con sus bondades y sus miserias.

Iría incluso un poco más allá: en el ámbito cultural, un museo o equipamiento cultural seguramente tiene más fácil influenciar a un influencer que a un periodista.

El fenómeno es tan reciente (relativamente), que las reglas de juego para establecer y mantener una relación entre museos y bloggers todavía están por escribir. Algo que no pasa, obviamente, cuando hablamos de la relación con los medios de comunicación.

Los responsables de relación con los influencers no deberían entender que la frescura del mundo 2.0 justifica levantarle la falda al blogger, presionándole de forma más o menos directa para que escriba algo sí o también.

Los bloggers no deberían creerse estrellas de rock que pueden exigir al museo toallas de rizo americano y camerino propio.

Mi propia experiencia como editor de Miradas

Con la simple intención de ilustrar algunas cosas sobre el tema, explicaré ahora algunas anécdotas sobre mi propia experiencia como bloguero.

Desde hace unos cuanto años, mantengo relación con dos museos. Y después de un tiempo me he dado cuenta perfectamente que uno me respeta profesionalmente, mientras el otro simplemente me (pretende) utilizar como mero soporte comunicativo. Si con uno mantengo una relación estable, un verdadero matrimonio, con el otro es esporádica, un ‘aquí te pillo, aquí te mato’. Al primero me lo llevaría a una isla desierta, con el otro juego a su mismo juego: lo utilizo para lo que me interesa (aquí vale la pena puntualizar: yo no empecé el juego).

En otro caso, he visto como de una evidente prevención al principio, se ha pasado a una relación normalizada. Algo que me permite comprobar que los propios museos se están adaptando a esta nueva realidad.

Aún así, hay dinámicas que cuesta horrores modificar. Por ejemplo, la agilidad para responder a peticiones concretas de información o material. Cuando quiero analizar y comentar una campaña, pieza o acción de comunicación, finalmente he decido optar por contactar con la agencia o estudio que la ha desarrollado, ya que los museos suelen tener una especial querencia al arte de colocar palos a las ruedas. Mientras las agencias y estudios saben perfectamente que facilitar información y material solo les puede beneficiar, los responsables de comunicación prefieren guardarlo como un tesoro.

En los cinco años de vida de Miradas, hay incontables ocasiones en las que me hubiese encantado comentar algo pero me ha sido imposible por la falta de colaboración del museo en cuestión. Que alguien muestre interés por algo que has hecho, acuda a tí para recabar información detallada con la que después hablar de ello, en ningún caso debería recibir por respuesta evasivas (y por supuesto nunca debería no responderse, ya no por profesionalidad sino básicamente por educación).

Como ya he dicho en más de una ocasión, los museos son polígamos. Entre sus múltiples públicos, ahora tienen una pareja de baile más: los influencers o prescriptores 2.0.

Pues que suene la música y comience el baile.

Bonus track:

Una pequeña historia de las convocatorias de bloggers realizadas por museos del Estado español en Nacho Granero: “Historia de las convocatorias de bloggers en Museos españoles”, La Cultura Social, 27 de mayo de 2014.

Cristina Aced: “Cómo relacionarse con un blogger”, Blog-o-corp, 18 de marzo de 2014.

Paul Capriotti: “¿Quién influencia a los Influencers?”, Bidireccional, 07 de marzo de 2014.

Martí Casas: “Sobre la relació de museus i bloguers. La meva visió”, Embadalits. Art, museus i patrimoni,  11 de julio de 2014.

Enrique Dans: “Y en lugar de las notas de prensa… ¿qué?”, Enrique Dans, 27 de diciembre de 2012.

Marta Franco: “Cómo definir un plan de relación con influenciadores y ganar embajadores de tu marca”, Ideas para comunicar en la nube, 24 de abril de 2014.

Ana García: “La fiebre de los influencers”, Rh 485. El blog de Ogilvy & Mather, 28 de enero de 2013.

Alfonso González Herrero: “Influyo, luego existo: influenciadores, influyentes y líderes de opinión”, Communi sensu, 24 de febrero de 2014.

Clara Merín: “Acciones con bloggers e influencers en museos”, Ende Comunicación, 8 de noviembre de 2016.

Rocío Rodríguez: “¿Están las agencias preparadas para tratar con los bloggers? 5 malas praxis en su relación”, prcomunicación, 17 de marzo de 2014.

Antoni Rojas: “Bloggers navegando por los museos”, Patrimonio Cultural Blog, 26 de junio de 2014.

Javier Sanz: ‘Influencers’, los nuevos tronistas”, Teknautas. El Confidencial, 10 de abril de 2014.

Wicho: “Sobre la maldición de las notas de prensa”, Microsiervos, 28 de diciembre de 2012.

Tarraco Viva, savoir faire para activar y comunicar el patrimonio cultural

Martes, mayo 27th, 2014

1999 dC. Nace Tarraco Viva.

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Un festival especializado en la divulgación histórica de época romana. Creado para servir de lanzadera a la candidatura de Tarragona como ciudad Patrimonio Mundial por la UNESCO, su principal objetivo era y es:

Divulgar el conocimiento de la historia antigua y ser capaces de poner a disposición del gran público herramientas de reflexión sobre el pasado histórico. No basta con conservar y estudiar el Patrimonio Histórico. Sin la divulgación y democratización del conocimiento histórico que nos proporciona dicho patrimonio, se pierde una gran parte del valor cultural y social del mismo. Historia para todos podría ser un lema de las jornadas. La divulgación histórica es el verdadero eje central de todas las jornadas por encima de otros objetivos.

Pasados los años, se ha convertido en un ejemplo de savoir faire en la gestión del patrimonio cultural. Una muestra que demuestra que cultura, patrimonio cultural y turismo pueden ir de la mano. En otro de los objetivos del festival queda clara esa voluntad de vincular patrimonio y turismo:

Crear un producto cultural de gran calidad para generar flujos de turismo cultural relacionado con el patrimonio histórico. Para ello los criterios de programación y de comunicación de las jornadas se estudiaron con detalle y se programan las actividades en función de dichos criterios y no de otros ajenos a la propia organización.

Bien es verdad que para que todo esto pase hay que poner un Magí Seritjol en nuestras vidas. El director del festival sabe perfectamente lo que quiere y su pasión y entrega al proyecto permite que se vaya desarrollando según esos estándares.

No seré injusto con la clase política: sin el apoyo del Ayutamiento de Tarragona nada sería posible. Desconozco los tira y afloja entre el equipo del festival y los políticos municipales (debe haberlos, siempre los hay), pero la verdad es que el festival ha llegado a su XVI edición con una excelente salud.

Si el compromiso del consistorio municipal es evidente, no se puede decir lo mismo del gobierno de la Generalitat de Catalunya. Seré directo: cada vez que visito los recursos patrimoniales de la Tarraco romana tengo la misma sensación: merecen una puesta en valor que los dignifique, pues en algunos casos su musealización es indigna. Una sensación que siempre va acompañada de la misma reflexión: si recursos patrimoniales tan potentes como los de Tarragona (recuerdo: Patrimonio Mundial) no merecen una inyección económica importante que permita sentirnos orgullosos de ellos, es que como país no somos dignos depositarios de este legado.

Una acción comunicativa digna de Avgusto

En cuanto al tema comunicativo, los organizadores del evento son dignos seguidores de Augusto.

Si este emperador romano fue consciente que para apuntalar su proyecto político era interesante utilizar el arte (arquitectura, escultura, literatura, etc.) como soporte de propaganda política, el equipo de Tarraco Viva (Magí Seritjol, Manel Granell & Cia.) y el Patronato de Turismo de Tarragona saben muy bien que hoy día una porción importante de la comunicación se juega en la arena digital.

La organización de un conjunto de convocatorias exclusivas para influencers o prescriptores 2.0 lo demuestra.

Entre todas las acciones que se han hecho en el marco de la XVI edición del festival, centrado en el bimilenario de la muerte de Augusto, las tres más llamativas han sido la convocatoria para instagramers y las convocatorias para bloggers gastronómicos y bloggers patrimoniales (en la que tuve el placer de participar).

En esta última, organizada por Carme Rodríguez bajo el ‘paraguas’ de Cafès de patrimoni (información sobre este colectivo aquí), se convocó a un total de 15 personas, la mayoría bloggers. Durante toda una jornada, pudimos conocer de la mano del director del festival la exposición “Avgusto, una civilización mediterránea”; disfrutar en el anfiteatro de uno de las espectáculos más recomendables para entender como debe ser la divulgación del patrimonio, los “Mvnera Gladiatora” del grupo de recreación Ars Dimicandi; conocer en el circo como era el trabajo del cuerpo de bomberos de Roma por medio de “Excvbitorivm cohors vigiles” del grupo Thaleia; o asistir al espectáculo nocturno “Avgusto, el poder de la máscara” con Projecte Phoenix. Sin olvidar la parada técnica para comer, en la que tuvimos la oportunidad de probar un menú de cocina romana del programa Tarraco a Taula.

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Una intensa jornada muy bien organizada y planificada que permitía una excelente aproximación al festival. Todo un acierto desde el punto de visto de organización de este tipo de acciones comunicativas para relacionarse con influencers.

A modo de conclusión

Desde hace bastantes años están pasando cosas muy interesantes en el territorio, que nada tienen que ver con Barcelona y la marca Barcelona. Los políticos que gestionan el patrimonio cultural catalán no deberían olvidar que Tarraco Viva es una de ellas. Pero atención, no para transformarlo en “Tarraco Viva, Bcn” (primera pulsión del político centralista cuando algo funciona), sino para ser conscientes que parte de las soluciones para gestionar nuestro patrimonio están en el territorio, no en los despachos de flamantes agencias.

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[Fotos: Miradas desde la copa]

Bonus track:

Santos M. Mateos: “Tarraco Viva o la divulgación del patrimonio como motor dinamizador”, Miradas desde la copa, 10 de junio de 2013.

Daniel Zapater: “Tarraco Viva amb els 5 sentits”, Mosaics de cultura, 26 de mayo de 2014.

Cafès de Patrimoni: “Valoració de ‘Carajillu de Cafès’ al ‘XVIè Festival Internacional Tarraco Viva'”, Cafès de Patrimoni, 27 de mayo de 2014.

Antoni Rojas: “Tarraco Viva 2014. Una visió des de la Recerca”, Patrimoni Cultural Blog, 27 de mayo de 2014.

Jordi Suriñach: “Tarraco Viva busca realment la transmissió de coneixement”, El blog de Tarragona Cultura – Ajuntament de Tarragona, 27 de mayo de 2014.

Vàngelis Villar: “Omnia Tuta Feliciter, una trobada de bloggers a Tarraco Viva”, Paisatges Culturals, 27 de maig de 2014.

Oriol Fort: “Postexcavatòrix al festival Tarraco Viva en el marc del Carajillu de Cafès”, Postexcavatòrix. El racó de l’arqueologia catalana, 28 de maig de 2014.

Eva Jove: “Tarraco Viva: vint dies de retorn al passat”, Cabrablog, 31 de mayo de 2014.

Los bloggers desembarcan en los museos. El caso del Museu Marítim de Barcelona

Lunes, abril 14th, 2014

La revolución digital, que tenemos la gran suerte de vivir como protagonistas, está modificando muchas realidades que afectan a la comunicación de los museos y los equipamientos patrimoniales en general.

Hoy día, en cualquier departamento de comunicación ya se sabe que a los clásicos prescriptores se les han unido desde hace unos años los líderes 2.0 o influencers: bloggers o microbloggers.

Un ya lejano 2011, Jim Richardson, experto en marketing de museos, recomendaba a las instituciones museísticas tratar a los líderes digitales como a estrellas de rock.

En países como Francia, Gran Bretaña y EUA hace años que lo vienen haciendo. Aquí el panorama es desolador: los museos siguen viviendo de espaldas a este fenómeno. No todos, por suerte.

El Museo Thyssen-Bornemisza abrió el fuego este año, organizando en marzo una convocatoria para bloggers en sus exposiciones Cézanne site/non site y Darío de Regoyos (1857-1913).

El pasado 10 de abril, el Museu Marítim de Barcelona se ha sumado al todavía escuálido grupo, organizando una visita a la exposición temporal Víkings exclusivamente para bloggers.

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Una interesante exposición sobre la cultura víking, tanto desde el punto de vista de los contenidos como desde el del diseño museográfico. Una muestra que, además, contribuye a romper algunos moldes creados por la cultura de masas sobre este pueblo nórdico.

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El museo convocó a un total de 30 blogueros catalanes de tres ámbitos diferentes: cultura, turismo y temática marítima (como Manel Miró, Carme Rodríguez, Martí Casas, Antoni Rojas o Jordi Canal-Soler). Al final se configuró un grupo de 15, que fuimos guiados por la exposición por Elvira Mata, subdirectora del museo y coordinadora de la exposición.

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[Fotos: Miradas desde la copa]

Estratégicamente, el Museu Marítim lo hizo muy bien: una convocatoria exclusiva para bloggers, contactados e invitados mediante un correo electrónico de contenido breve y claro. No cayeron en lo que sería un error de principiante: unirlos a la rueda y visita de prensa organizada para los medios de comunicación.

En cuanto al desarrollo de la visita, seguramente habría que ajustar algunas cosas. La clásica visita guiada posiblemente no sintonice con las características de los bloggers y el tipo de información que buscan.

Así como las notas y dosiers de prensa son las herramientas destinadas a los periodistas, para bloggers y microbloggers tendrían que imaginarse formas propias. Si una nota de prensa está pensada como un artículo de prensa, el material que se ofrezca a los prescriptores 2.0 debería ajustarse a la redacción característica de un blog o incluso a los 140 caracteres de Twitter.

Algunas reflexiones en voz alta al hilo de esta acción comunicativa

Decía al principio del post que los responsables de los gabinetes de prensa o medios de comunicación de los museos saben perfectamente la importancia que tienen estos nuevos prescriptores como público externo. Lo que me obliga a plantear la primera pregunta: ¿por qué no se les tiene en cuenta?, ¿cómo es posible que sobre el papel se recomiende, pero en la práctica no se haga?

Si instituciones como el Museo Thyssen-Bornemisza y el Museu Marítim lo han hecho, está claro que los demás pueden hacerlo. En este tema no se puede blandir la recurrente excusa de la falta de recursos, ya que no implica más allá del clásico trabajo de relaciones públicas: identificación de líderes 2.0, contacto continuado, convocatoria, etc.

La falta de convocatorias exclusivas para este público externo tan fundamental, demuestra una vez más que muchos de los cambios que está generando la revolución digital no se asumen por parte de nuestros museos. Otra oportunidad perdida.

Bonus track:

David Martínez Pradales: “El Museo Thyssen y sus buenas prácticas en comunicación con “influyentes”Comunicación y otras chicas del montón, 11 de marzo de 2014.

Santos M. Mateos Rusillo: “Museos y medios de comunicación. Claves, estrategias y herramientas para establecer y mantener una relación vital para los museos”, e-rph. Revista electrónica de Patrimonio Histórico, nº. 13, diciembre de 2013.

Antoni Rojas Rabaneda: “Bloggers en el Museu Marítim de Barcelona: Connecting People”, Patrimonio Cultural Blog, 15 de abril de 2014.

Carme Rodríguez: “De víkings, bloggers y exposición en el Museu Marítim!”, CARMΣMIX l’estraperlista, 27 de abril de 2014.

Museos y Redes Sociales. El imperio de la comunicación teletubbie

Martes, febrero 4th, 2014

En los últimos años se ha hablado mucho (quizá demasiado) de la importancia e impacto de las Redes Sociales en los museos y otros equipamientos patrimoniales. Libros, artículos, estudios, post, jornadas, conferencias y un sinfín de materiales y actividades sobre este tema.

Llegados a este punto, y ciñéndolo a nuestro territorio, debo decir que en esencia buena parte de lo que se explica sobre las Redes Sociales y sus bondades para los museos queda en poco más que en pura faramalla. Me explico.

Toda la teoría y las experiencias de buenas praxis que conocemos (especialmente del mundo anglosajón, Francia, Holanda y algún otro país más) no se aplican aquí (salvo honrosas excepciones).

No me gustaría chafarle la guitarra a nadie, pero nuestros museos continúan aplicando una estrategia comunicativa tradicional, 1.0: unidireccional, de uno a muchos.Ya avisaba de ello Maxwell L. Anderson (director del Indianapolis Museum of Art) en 2010 y poco ha cambiado el panorama desde entonces.

Por tanto, los museos continúan haciendo una gestión de la comunicación externa a la que no le importa lo más mínimo lo que dicen esos muchos, solo lo que ellos dicen. Un monólogo, en el que además la mayoría de esfuerzos se limitan a informar, ni tan siquiera a divulgar (esencia de los museos).

Es normal, hacer un tipo de comunicación bidireccional implica un cambio profundo de mentalidad: hablar y dejar hablar. Dialogar, vaya. Cuando a duras penas se han entendido las bases de una buena comunicación, es difícil que este nuevo paradigma se aplique y exprima realmente. Y es que las redes sociales son a la comunicación lo que el microondas a la gastronomía*. Si no se sabe cocinar, es normal que el microondas no sea de gran ayuda.

En ese nuevo paradigma de gestión comunicativa, que tiene insignes y reputados evangelistas en nuestro país, dialogar quiere decir escuchar, aceptar y debatir las opiniones divergentes. Esa es la esencia y el reto al abrir un canal de comunicación tan potente como las Redes Sociales.

Muchos museos seguramente no han calibrado todo aquello que realmente supone abrir un perfil en una u otra red social, simplemente porque no lo han pensado estratégicamente. En este punto, recomiendo la lectura del post de Clara Merín “Museos que ‘tuitean’…¿museos digitales?”.

¿Cuál es nuestra realidad?

Nuestros museos utilizan las Redes Sociales como un megáfono.

Hablan, no paran de hablar, pero cuando reciben una crítica se para el mundo. Se congela tanto, que normalmente optan por hacer oídos sordos a todo lo que sean mensajes críticos o incómodos (esperando que los muros y timelines avancen, escondiéndolos entre el maremágnum de entradas y tuits), no teniendo ni la deferencia/educación de contestarlos. Lo que demuestra que no se acepta el debate público. Hay algunas veces, paradójico, que se intenta derivar el debate a las cuatro paredes de un despacho, lo que demuestra que no se ha entendido nada de lo que supone el ecosistema digital. Si alguien decide exponer públicamente su divergencia (y exponerse públicamente), lo sensato es pensar que el terreno de juego en el que espera una respuesta siempre será el digital y público.

Solo utilizan las Redes Sociales como un teléfono cuando el mensaje es laudatorio. Entonces sí, los museos se preocupan y ocupan para difundirlo a los cuatro bits.

En un país al que le cuesta horrores digerir la crítica (hablo de la constructiva y fundamentada, no de la destructiva y demagógica) y tiene el gatillo fácil para premiar a aquellos que le dicen al emperador lo bien que le queda su traje nuevo, las Redes Sociales son una oportunidad perdida (otra más) para hacer de nuestros museos verdaderas palancas capaces de generar cambios culturales y sociales.

Un ejemplo que ilustra esa realidad

Al hilo de uno de mis últimos “caballos de batalla”, la utilización publicitaria de la lona que tapa La Pedrera durante su restauración (La Pedrera, Patrimonio Mundial transformado en valla publicitaria), la organización que la gestiona, la Fundació Catalunya La Pedrera y la empresa que actualmente aplica allí el poster domination, Nissan, me han (nos han) regalado el ejemplo, al optar por la peor de las opciones comunicativas: el silencio.

Es el caso paradigmático de la utilización teletubbie que comento: se dedican a emitir los mensajes que les interesan (utilizando sus perfiles en Twitter y en Facebook como meros tablones de información) y a retuitear únicamente los mensajes laudatorios.

Con ese silencio, intentan obviar un tema tan sensible para su reputación e imagen, aplicando la estrategia de la avestruz. Manera de afrontar los problemas comunicativos especialmente desaconsejable en nuestro mundo hiperconectado y viral.

Desconozco quién toma las decisiones y quién les asesora, pero les recomendaría encarecidamente que leyesen un poco sobre cómo gestionar una crisis comunicativa y también sobre la verdadera filosofía del mundo 2.0.

¿Qué futuro nos espera?

Sin duda mejor que el presente.

Nuestros museos y equipamientos patrimoniales utilizarán las Redes Sociales como un teléfono en función de manos libres.

Los museos y equipamientos patrimoniales entenderán finalmente el reto al que se enfrentan: comunicar de forma horizontal.

Y cuando lo entiendan, la red y las redes sociales serán el instrumento más potente y poderoso para materializarla.

Y cuando lo consigan, los museos y equipamientos patrimoniales podrán recuperar el terreno perdido.

* Tomo prestado este genial aforismo de Diseño social EN+. Aforismo que parafraseaba este de Milton Glaser: “Los ordenadores son al diseño lo que el microondas a la cocina”.

Creatividad y relación con los medios. Cómo sorprender a una redacción

Jueves, julio 4th, 2013

La creatividad no es coto privado ni de picassos ni de don drappers. Ni del arte, ni de la publicidad.

Especialmente en el ámbito de la comunicación, se tiende a pensar que ese extraño don que nos acompaña desde Lucy se limita única y exclusivamente a la publicidad.

Y obviamente no es así: se puede aplicar a cualquier acción comunicativa que tenga como objetivo alcanzar a un determinado público objetivo. Si hablamos de museos y equipamientos culturales, tanto da que sean los visitantes finales como que lo sean potenciales patrocinadores o periodistas.

Enmarcada en la campaña que comenté en el post Anatomía de Sert. Radiografía de un gran proyecto y una magnífica campaña, y totalmente en sintonía con el hilo conductor creativo que la hilvanaba (la radiografía como evocación a la posibilidad de conocer muy de cerca todos los detalles del proceso de restauración de las pinturas de Sert), la pieza que presento y describo a continuación es un magnífico ejemplo para demostrar que en la relación con los medios de comunicación los museos también pueden ser innovadores y creativos.

Para convocar a los medios de comunicación a la rueda de prensa de presentación del proyecto de restauración y conservación preventiva de las pinturas monumentales de Josep Maria Sert en la iglesia de San Telmo (el 28 de mayo del 2013), se envió un sobre que contenía una sorpresa: una radiografía.

Miradas_desde_la_copa

Radiografía que iba en su característico sobre y con la típica etiqueta que contenía el texto de la convocatoria.

Miradas_desde_la_copa

Una acción que rompe con la tradicional convocatoria de prensa, lo que necesariamente sorprendió en las redacciones donde llegó.

Pero, ¿qué piensan los periodistas que la recibieron? Los profesionales consultados (Mitxel Ezquiaga de El Diario Vasco, Juan G. Andrés de Noticias de Gipuzcoa y Rafael Herrero Burgui de la Agencia EFE), coinciden en el impacto positivo que les mereció el sobre enviado por el Museo de San Telmo, capaz de despertar expectación y curiosidad.

Interesante no obviar que alguno de los periodistas consultados alertan sobre el peligro que comporta plantear cosas diferentes, que pueden llegar a ser muy espectaculares pero nada efectivas si olvidan la parte informativa que obligatoriamente tienen que contemplar este tipo de acciones comunicativas. De manera muy sensata y acertada, se reclama sensatez para alcanzar el necesario equilibrio entre creatividad e información.

En el caso comentado se conseguía ese equilibrio, creando una pieza memorable. Tanto como para que uno de los periodistas que la recibieron, Mitxel Ezquiaga, la mostrase en su programa televisivo Keridos monstruos de Teledonosti.

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[Fotos: Herederos de Rowan]

Las redes sociales tienen más peligro que una escopeta de feria

Martes, abril 3rd, 2012

Los científicos que trabajan en un laboratorio con productos químicos, toman sus precauciones para no succionar un chupito de ácido clorhídrico al utilizar una pipeta o utilizan unas pinzas para sujetar un matraz a 300ºC y no dejarse así sus huellas dactilares.

Comunicación_del_patrimonio

Para trabajar con las redes sociales, acercando y dialogando con los públicos de un museo, deberían también tomarse determinadas precauciones, evitando comentarios explosivos, inflamables, tóxicos, corrosivos e irritantes.

Comunicacion_del_patrimonio

En tres blogs se ha tratado el caso concreto del Museo Nacional del Prado y su cuenta en Twitter:

Lo que no se debe hacer: casos @hoyesarte_com y @museodelprado, en El Dado del Arte

#UnCMparaElPrado, en zapatos rosas

¿Hubiera salvado un Blog al Museo del Prado de la crisis #unCMparaelprado?, en Comunicación 2.0 y medios sociales

Y el tratamiento ha sido muy crítico con la gestión que se hace desde el Prado.

Comunicacion_del_patrimonio

Entre las muchas habilidades personales (las profesionales se suponen) que debería tener la(s) persona(s) responsable de la presencia del museo en las redes sociales virtuales (me niego rotundamente a utilizar la etiqueta que se usa para llamar a esta nueva posibilidad comunicativa), dos fundamentales son la paciencia y el temple. Paciencia para repetir cosas que ya se han dicho (se tiene la tendencia a escribir o preguntar cosas sin leer lo que otros internautas han dicho o preguntado antes) y temple antes de responder desde el corazón (como seguramente muchos se merecerían).

Comunicacion_del_patrimonio

Más paciencia que un profesor de secundaria y más temple que José Tomás.