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Nuevo número de la e-revista sobre museos. Para todos, naturalmente

Martes, febrero 12th, 2013

Receta para cocinar un museo para todos

Ingredientes: la sensibilidad y determinación de sus gestores.

Herramientas: los conocimientos en Design for All de un estudio externo.

El nuevo número de Miradas desde la copa, el cuarto, presenta un caso ejemplar para (de)mostrar que se puede cocinar un museo pensado para satisfacer el apetito de TODOS los públicos: Vilamuseu, el renovado museo de Villajoyosa (Alicante).

Y un museo que piensa en todos tenía necesariamente que incluir alguna referencia en su marca visual, la condensación gráfica de esa filosofía del museo alicantino. La explicación de todo el proceso de branding que ha permitido crearla, realizado por Avanti-Avanti Studio, ocupa buena parte de los contenidos.

Ahora me pondré un poco trascendente: es para mi un orgullo publicar este monográfico sobre Vilamuseu y el trabajo de Avanti-Avanti Studio. Y lo es, pues sin duda se convertirá en un referente internacional.

Aunque dedicarle un número monográfico de la e-revista ya conlleva implícitamente mi adhesión total al proyecto, no quiero dejar pasar la ocasión para felicitar explícitamente a Alex Dobaño & su estudio y a Antonio Espinosa/Carmina Bonmatí & su museo: FELICIDADES.

La realidad supera a la ficción: MNC, MANC, MNACC o MNAC

Martes, enero 17th, 2012

Comentando los problemas de los acrónimos para dar nombre a museos en el post El nombre de los museos, uno de ellos era el MNAC (el de Barcelona, eh, no el de Bucarest).

Pues el pasado sábado 14 de enero, viendo el histórico programa Informe Semanal de RTVE , asistí atónito como en el reportaje Historias de “La maleta mexicana” (de Vicenç Sanclemente y Montse Cuní Figueras, para verlo pinchad aquí), se citó varias veces al museo pero sólo en un caso lo hicieron de forma correcta. ALUCINANTE.

Ya la presentadora del programa, Ana Roldán, al avanzar el tema del reportaje habla del Museo Nacional de Cataluña (así, a secas, comiéndose lo de “Arte”).

Luego, ya en el propio contenido, se refieren al MNAC (recuérdese: Museu Nacional d’Art de Catalunya) como:

· Museo de Arte Nacional de Cataluña [minuto 03:40]
· MNACC [09:45, cuando se identifica a David Balcells, el conservador de fotografía del museo]
· Museu d’Art Nacional de Catalunya [17:17, en los agradecimientos de los créditos de cierre]

Error que se repite en el breve resumen que explica el contenido del reportaje en el portal web del programa:

Informe Semanal – Historias de ‘La maleta mexicana’

14 ene 2012

Nuestra siguiente historia empezó en una maleta. La encontraron en Mexico, en 1995. Dentro habia 4.500 fotografias de la guerra civil española que hicieron fotoperiodistas como Robert Capa o Gerda Taro. Eran niños, jovenes y adultos que miraban al objetivo de la cámara reflejando el miedo, la incertidumbre o la tristeza de aquellos años dificiles en España. Hasta aqui esta historia tendría poco de novedad… pero hace unos meses, el Museo Nacional de Cataluña y el Periódico de Cataluña se propusieron el reto de encontrar aquellos rostros de la guerra y juntarlos en una exposición. A pesar de haber pasado 75 años, decenas de personas han podido recuperar algunos instantes de su pasado o reconocer en las fotos a sus familiares. Informe Semanal ha sido testigo de ese reencuentro con la historia.*

Decía antes alucinante y ahora añado PREOCUPANTE. Pensando en el tema y manteniendo la mente fría, creo que hay dos razones para entender lo sucedido:

  1. El nombre del museo no ayuda precisamente a que no se cometan errores como los comentados.
  2. El programa y los periodistas responsables del reportaje hicieron un pésimo trabajo de documentación.

Lo que me lleva a alguna conclusión:

  1. El MNAC debería plantearse seriamente redefinir su nombre (en sintonía con lo que hablamos en el debate que se produjo en el post antes comentado).
  2. Los periodistas se documentan para mantener su independencia y ofrecer a la opinión pública una información correcta y fiel a la realidad, lo que en casos como el de los profesionales de Informe Semanal no se ha hecho del todo bien. Una verdadera lástima, ya que el detalle emborrona un muy interesante y bien enfocado reportaje periodístico (de los que hacen que vea el programa todos los sábados).
  3. La publicity es una magnífica herramienta de comunicación para los museos, pero plagada de peligros. ¿O es que no es peligroso que te cambien el nombre varias veces en poco más de 15 minutos?

* La transcripción es literal, también los errores ortográficos.

El nombre de los museos

Martes, enero 3rd, 2012

Cuando se proyecta un nuevo equipamiento (museos, centros expositivos, etc.) se cuidan mucho los detalles que tienen que ver con su identidad visual (logotipo, color, tipografía y un largo etcétera) pero poco, muy poco algo que es fundamental: el nombre de la criatura.

Normalmente, como la partida de nacimiento tiene que incluir muchas cosas, se tira de acrónimos. Aquí van algunos:

MUHBA (Museu d’Història de Barcelona),

MNAC (Museu Nacional d’Art de Catalunya), que comparte nombre con otro museo, el rumano Muzeul National de Arta Contemporana (Bucarest), o con el Michigan Natural Areas Council, la Mayor’s Neighborhood Advisory Commission o la Metropolitan Nashville Arts Commision

MMCAT (Museu del Modernisme Català), 

CCCB (Centre de Cultura Contemporània de Barcelona), que, oh my god!, comparte nombre con la Canadian Conference of Catholic Bishops o el Central Christian College of the Bible,

SFMOMA (San Francisco Museum of Modern Art),

MMOMA (sí, sí, no me equivoco: el Moscow Museum of Modern Art).

Una fórmula sencilla, ideal para la creación de nombres-monstruo: directamente impronunciables, poco memorables, escasamente memorizables, peligrosamente poco originales (como se ve en los casos del MNAC y del CCCB). 

Comunicacion_del_patrimonioY sobre este tema de la creación de nombres (lo que los anglosajones llaman naming) habla un libro luminoso, alimenticio, de los que te hacen entender muchas cosas para verlas de forma diferente: El nombre de las cosas. Cuando el nombre marca la diferencia (Conecta, 2011), escrito por el nombrador Fernando Beltrán.

Aunque conocía su trabajo desde El Nombre de las Cosas, poder conocer su propia historia, el proceso de gestación-nacimiento de algunos nombres míticos (como el de Amena) o su manera de entender el oficio, te abre nuevas ventanas sobre el tema.

Como otras tantas veces en este blog, vuelve a surgir la palabra creatividad. ¿Los museos o centros expositivos pueden tener nombres literarios o abstractos? Con TEA (Tenerife Espacio de las Artes, Santa Cruz de Tenerife) o La Casa Encendida (Centro Social y Cultural de la Obra Social de Caja Madrid, Madrid) se demuestra holgadamente que la respuesta es SÍ.

Como ya he comentado en otras ocasiones para la publicidad o la creación de marcas visuales, la cuestión está en romper moldes y plantearse que las cosas (y sus nombres) pueden ser de otra manera.   

Gracias a Fernando y a su libro, que demuestran que también en el nombrar de los museos las cosas se pueden hacer de otra forma. Nunca unos pocos euros me han abierto tanto la mente. Una magnífica inversión para los que estéis interesados en estos temas o simplemente queráis auto-romper con alguna idea preconcebida: yo me he dejado varias por el camino. 

¿Conocéis algún otro museo o centro expositivo con un buen nombre? ¿Y alguno que se lleve la palma al acrónimo más impronunciable?