Posts Tagged ‘Investigación’

‘Pintar hace mil años’. Una exposición que desmonta varios mitos

Lunes, junio 30th, 2014

El arte románico es austero.

Los ‘pequeños’ museos no pueden hacer excelentes exposiciones.

La universidad no colabora con los equipamientos patrimoniales.

“Pintar fa mil anys. Els colors del romànic”, la nueva exposición temporal del Museu Episcopal de Vic (Vic, Barcelona) desmonta esos tres mitos.

Miradas_desde_la_copa

El primer mito se deriva de los propios contenidos de la muestra: el análisis de los materiales y técnicas utilizados por los pintores del románico para realizar sus obras, permite desmontar el mito, falso y muy extendido, que el arte románico era austero. Nada más lejos de la realidad. La pintura y otras artes de esta época estaban pensadas para cazar la mirada de los fieles, siendo la espectacularidad y profusión decorativa del interior de los templos la ‘trampa visual’ para conseguir que aquellos asimilasen los mensajes devocionales.

El segundo y tercero proceden de la propia exposición como artefacto de divulgación. “Pintar hace mil años. Los colores del románico” demuestra que los museos ‘pequeños’ pueden hacer propuestas muy valiosas y que la colaboración entre equipamientos patrimoniales y universidad es posible.

Tenido en cuenta los escasos recursos humanos y económicos con los que cuentan museos como el MEV, exposiciones como esta demuestran que contar con esos recursos no asegura la calidad de las propuestas. Lo que la asegura es la dedicación e implicación de los profesionales que están detrás del proyecto. Y en “Pintar hace mil años” se ve claramente que el reducido equipo profesional del museo se ha dedicado e implicado plenamente en el proyecto expositivo.

El tercer mito que desmonta tiene que ver con las sinergias que museos y otros equipamientos patrimoniales pueden establecer con la universidad. En este caso, la muestra ha sido posible gracias precisamente a esa colaboración con el proyecto de investigación “Artistas, patronos y público. Cataluña y el Mediterráneo (s. XI-XV)-Magistri Cataloniae de la Universitat Autònoma de Barcelona.

Para los que pensamos que una exposición temporal tiene que ser algo más que un conjunto de obras colgadas de las paredes de museos y centros expositivos, ejemplos como este materializan lo que creemos que deberían ser: los frutos de la investigación científica trasladados a un artefacto de comunicación que sirve para divulgarlos al conjunto de la sociedad.

Marginalia al post

El diseño. Más allá de la habitual ‘exposición cuelga obras’, “Pintar hace mil años” tiene un diseño sencillo y atractivo, con algunos guiños especialmente felices, como la utilización de lienzos como soporte de los textos de ámbito y el color que sirve para marcar los diferentes ámbitos en los que está dividida.

Miradas_desde_la_copa

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El título y titulares. Tanto el título que da nombre a la exposición (“Pintar hace mil años. Los colores del románico”) como los titulares de los cinco ámbitos que la desarrollan (como por ejemplo “Entre el claustro y el mundo: ¿Dónde se formaban los pintores?” o “El color de la luz de Dios: el oro”) me parecen especialmente felices. Me temo que esto tiene mucho que ver con la implicación total de la comisaria, Judith Verdaguer, que comentaba antes.

La noticia, o mejor el notición. Fruto de la investigación conjunta del museo y el Institut Químic de Sarrià (personalizando: Judith Verdaguer y Majo Alcaide), se ha podido certificar científicamente la utilización de aceite como aglutinante de algunos pigmentos (colores rosas, amarillos y carnaciones) en el baldaquín de Ribes. Este descubrimiento, un auténtico hito para la Historia del Arte, certifica la utilización de la pintura al óleo durante el siglo XII (el baldaquino está datado entre 1119-1134), ilustrando las descripciones de ese momento que ya hablaban de ella, como el manual o recetario de técnicas artísticas De diversis artibus, escrito por el monje Teófilo. Por tanto, la noticia podría tener este titular y entradilla:

La pintura románica desmonta el mito de los Van Eyck

El Museu Episcopal de Vic posee una pintura del siglo XII en la que ya se utilizó la técnica de la pintura al óleo que siglos más tarde haría famosa la pintura flamenca

Bonus track:

Este post es fruto de la convocatoria de bloggers que organizó Carme Comas, responsable de comunicación y actividades del MEV.

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[Fotos: Miradas desde la copa]

Recopilo a continuación los posts de los bloggers que me acompañaron durante la visita a la exposición:

Antoni Rojas: “Bloggers navegando por los museos, Patrimonio Cultural Blog, 26 de junio de 2014.

Antoni Rojas: “La difusió de la recerca des dels museus”, Badiu. La finestra del Patrimoni. Bloc de l’ICRPC, 29 de junio de 2014.

Antoni Rojas: “La Jornada #MEVBloggers. La socialización y comunicación de la investigación en museos”, Patrimonio Cultural Blog, 30 de junio de 2014.

Hesperion: “Pintura romànica a Vic: una exposició, de mida intensa”, Cabrablog, 01 de juliol de 2014.

Jana Pérez: “El secret de ‘Pintar fa mil anys’ al Museu Episcopal de Vic”, Roda el món i torna al Born, 02 de juliol de 2014.

Carme Rodríguez: “La llum i els colors del MEV”CARMΣMIX l’estraperlista, 08 de juliol de 2014.

Vàngelis Villar: “Pintar fa mil anys” Allò que la pintura amaga, Paisatges Culturals, 10 de agosto de 2014.

Dos palomas vuelan de la colección de arte románico del MNAC. Cuando reconocer los errores humaniza al museo

Miércoles, enero 9th, 2013

Para los visitantes de los museos, conocer qué se cocina en su trastienda siempre es interesante, atractivo. La exposición temporal El museo explora. Obras de arte a examen del Museu Nacional d’Art de Catalunya, complace ese sano ejercicio de cotilleo al descubrir una porción de la rebotica del museo.

Entre las cosas más interesantes que se pueden ver en ella (y leer: los textos explicativos son generosos), aquella que muestra y demuestra que el museo cuando habla también se equivoca, dejando al descubierto que su supuesta auctoritas es más bien una falsedad. Bien, realmente los que se equivocan son los historiadores del arte que hacen hablar a la institución museística. Por desgracia para la profesión, los historiadores del arte no tenemos la infalibilidad que sí tienen los tuits de Benedicto XVI.

En concreto estoy hablando del espacio que se le dedica en la exposición a las palomas eucarísticas que forman parte de su Colección de Arte Románico: “¿Palomas románicas o modernas?”. Gracias a pruebas científicas realizadas con microscopia electrónica se ha podido determinar que únicamente una de las tres es realmente original del siglo XIII. Uno de los productos utilizados en la decoración esmaltada característica de este tipo de objetos producidos en Limoges delata que dos de ellas se realizaron entre los siglos XVIII y XIX. Lo que las convierte de facto en copias o falsificaciones (el matiz depende si en el momento de realizarse se hicieron o no con ánimo fraudulento).

El Museu Nacional d’Art de Catalunya hace aquí un ejercicio de valentía científica. Reconocer públicamente el error en una atribución no es una muestra de debilidad, sino todo lo contrario, de madurez y valentía. Un ejercicio de transparencia que humaniza una institución cultural, el museo, más bien fría y distante para el común de los mortales.

Lo que no acabo de entender es que un avance tan relevante en el conocimiento de unas piezas tan significativas no tenga respuesta en el catálogo online del museo (Las Colecciones Online del MNAC), donde se sigue manteniendo como románica una de las que ahora ya se sabe que no es más que una copia (o falsificación) de los siglos XVIII-XIX.

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[Imágenes: MNAC]

Detalles como éste demuestran que, en más casos de los deseables, el museo físico y el museo virtual todavía no se entienden como fenómenos complementarios que forman una unidad, dos caras de una misma moneda. No estaría mal que se dejasen de cometer estos desajustes en cosas tan básicas. Sobre todo antes de emprender proyectos digitales de mayor complejidad.

Por cierto, la famosa frase popular “Eres más falso que un duro sevillano” bien podría ser a partir de ahora “Eres más falso que una paloma románica del MNAC”.

Exprimiendo todo el potencial del museo: el caso Bruegel del Prado

Miércoles, diciembre 14th, 2011

Aunque en general soy muy crítico con los conservadores de museos, este post reconoce su importante trabajo para que los museos cumplan con una de sus obligaciones (investigación), activando el resto (conservación, difusión y comunicación).

Ese caso perfecto que permite al museo desplegar todo su potencial nos lo regala el Museo Nacional del Prado y todos los acontecimientos alrededor del descubrimiento, investigación, compra, restauración y exposición pública de la obra El vino de la fiesta de San Martín de Pieter Bruegel el Viejo.

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[Foto: Museo Nacional del Prado]

Propiedad de una colección privada española y catalogada como patrimonio histórico nacional, las sospechas que se trataba de una de las pocas obras del pintor flamenco concluye a finales de 2009, con el convenio con sus propietarios para ingresarla en el taller de restauración del museo, donde proceder a su estudio con el objetivo de corroborar definitivamente su autoría. Así es como, después de un año de trabajo, se descubre la firma autógrafa del pintor bajo una gruesa capa de barniz.

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[Foto: Museo Nacional del Prado]

Atribución definitiva que recomienda su compra para que pase a formar parte del patrimonio público, sometiéndola a un laborioso proceso de restauración que le ha devuelto parte de la prestancia perdida por el paso del tiempo y “restauraciones” anteriores. 

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[Foto: Museo Nacional del Prado]

Por ahora el museo había cumplido con dos de sus cometidos: la investigación y la conservación de la obra. Pero faltaban dos patas para completar la silla: la difusión y la comunicación.

Todo ese trabajo ha salido ahora a la luz pública, cerrándose así el círculo virtuoso que da sentido a los museos.

En cuanto a la difusión, se ha tenido en cuenta al visitante físico y también al virtual.

Para los primeros, se ha diseñado una instalación especial para exponerla públicamente y explicar el laborioso trabajo de restauración llevado a cabo (que será visitable entre el 13 de diciembre y el 25 de marzo de 2012) y se ha editado un pequeño libro (con estudios sobre el artista y la obra de Pilar Silva Maroto y Manfred Sellink y sobre la restauración de Elisa Mora).

Para los segundos, se ofrece en la web corporativa del museo el estudio previo a la restauración (con información sobre la obra, el autor, el proceso de restauración, etc.), junto a un vídeo explicativo sobre el proceso de verificación de la autoría y su restauración. Aquí tengo que ser crítico, ya que el formato en el que se ofrece la información es totalmente gutenberiano. El Prado debería dar el paso definitivo, creando una plataforma hipermedia que se aleje del formato página de libro que ha utilizado hasta ahora (¡si hasta utilizan notas a pie de página!). Aunque finalmente es de agradecer que se ofrezca toda esta información en abierto, pues normalmente cosas así se reservan para revistas dirigidas a la comunidad científica.  

Se salva de la quema un pequeño recurso: el visor interactivo que permite ver de forma visualmente atractiva el antes y el después de la restauración. Un recurso digital muy sencillo pero altamente divulgativo, que demuestra que muchas veces algo simple es lo más eficaz para que se entiendan algunas cosas.

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[Foto: Museo Nacional del Prado]

Y para cerrar el círculo falta la comunicación, de la que este post es resultado. Como se trata de una buena noticia, el Área de comunicación del museo ha dado a conocer el tema entre periodistas y blogueros, consiguiendo que nos hagamos eco de ello de España (El País, Cadena Ser, RTVE, etc.) a Nueva York (The New York Times), pasando por Bruselas (De Morgen) o Portugal (Agência de Notícias de Portugal). Un buen ejemplo de relaciones públicas.

Como avanzaba al principio, un caso perfecto para explicar el trabajo de un museo, las sinergias entre sus departamentos y profesionales y todas las patas que conforman una buena gestión museística.