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El Museo del Prado, el poblado galo que se resiste a la fotografía

Sábado, marzo 18th, 2017

Buen momento, ahora que hay cambio en la dirección del buque insignia de la museística española, para plantear un tema que viene sobrevolando el museo desde hace años: el mantenimiento de la prohibición a los visitantes de tomar fotos en las salas del museo.

El Museo Nacional del Prado es de los últimos grandes museos internacionales que todavía no permite a sus visitantes fotografiar en las salas.

Tal y como ha evolucionado la fotografía en los últimos años, son pocos los museos que se resisten a la entrada triunfal en sus salas de las cámaras de los visitantes.

Mona Lisa Piqué

Para pulsar el estado de opinión sobre el tema, plantee una encuesta desde mi perfil en una red social (vaya mi agradecimiento público a las 177 personas que han participado). Aunque no hay ninguna pretensión científica (¡no puede haberla!), los resultados sí son interesantes: mayoritariamente se opina que se tendría que permitir la fotografía en el Museo Nacional del Prado (un 68% de los encuestados), aunque un 32% piensa todo lo contrario.

Encuesta

Un debate que hace años se vive y su libra en otros países. Francia es uno de ellos: aunque el Ministère de la Culture et de la Communication había publicado Tous photographes !, una carta de buenas prácticas fotográficas y fílmicas en equipamientos patrimoniales, el Musée d’Orsay mantenía la prohibición.


Tous photographes! Charte de l’usage de la… por culture-gouv

Una potente plataforma ciudadana, OrsayCommons, y la oportuna actuación de la ministra de cultura en aquellos momentos, Fleur Pellerin, lograron finalmente algo que parecía imposible: que se permitiese la fotografía en el museo parisino. Aquí información sobre el caso: Museos y Relaciones Públicas: el poder de los nuevos prescriptores y El fracaso de los nuevos prescriptores. El museo, las fotos y la ministra.

¿Qué argumentos utiliza el Museo Nacional del Prado para mantener la prohibición? 

Cuando algún visitante molesto por la prohibición o personas interesadas en temas museológicos les han preguntado por ello en alguna red social, el argumentario es el que se puede ver en este intercambio de tuits:

Argumentario Museo Nacional del Prado

Es decir, se le prohíbe al visitante para preservar la calidad de la visita y la integridad física de las obras de arte, expuestas a los flashes accidentales.

Argumentario en contra de la prohibición

A la primera de las cuestiones, es evidente que ante piezas icónicas como Las meninas o El jardín de las delicias, en las que se producen aglomeraciones, la presencia de las cámaras las aumentaría significativamente, mermando seguramente la calidad de la visita. Algo que no pasa en el resto de las salas y ante el resto de obras digamos mortales.

Si se quieren evitar las escenas que se viven en el Musée du Louvre ante la Monna Lisa, ya existe la experiencia de otros museos para que eso no ocurra: la prohibición de fotografiar ante esas obras en concreto. Los responsables del Prado no tienen que viajar muy lejos para conocer esas experiencias, ya que bajando por el Paseo del Prado y entrando en el Reina Sofía ya se encuentran con un buen ejemplo: allí, se permite la foto menos en la sala en la que se expone el Guernika.

La segunda ya se ha demostrado que no es científicamente cierta. Cuando los flashes de las cámaras emitían la fuente de luz por ignición, la prohibición tenía todo el sentido, pero hoy día ya no es así con los flashes electrónicos: la incidencia es mínima, tanto como para no poder apelar a la conservación preventiva para prohibirlo. Ante aquellas obras maestras que todos los visitantes quieren fotografiar o fotografiarse, y por tanto, muy expuestas si se permitiese el uso de flash, tendría sentido la prohibición del uso del flash.

No obstante, hay un argumento definitivo para que no se pueda utilizar el flash: es molesto para los propios visitantes. Detalle que justifica que se mantenga la prohibición (siempre que se informe mediante una píldora de difusión preventiva, claro está) por pura cortesía con el resto de visitantes.

Mi propia experiencia como visitante

Como autor del post, me permito la licencia de explicar mi propia experiencia sobre el tema como usuario habitual de museos y equipamientos patrimoniales.

Durante mi visita al Neues Museum de Berlín, afloró una sensación que no había experimentado antes. Iba contento haciendo fotos hasta que llegué a la sala en la que se expone el busto de Nerfertiti: allí está prohibido hacerlas.

Nefertiti

[Foto: Staatliche Museen zu Berlin / Achim Kleuker]

Al principio me molestó que no me permitiesen hacerle alguna foto a la escultura, pero cuando estaba frente a frente de ella me di cuenta que la estaba saboreando plenamente, sin preocuparme de la cámara y de tomar la mejor fotografía de la historia.

En ese momento, fui consciente de un sentimiento muy personal: cuando no puedo hacer fotos tengo la sensación de saborear más lo que estoy viendo. Pero repito y reitero: es una sensación personal. Y como tal hay que entenderla.

El argumento definitivo

Aunque como he dicho, yo mismo disfruto más cuando no estoy pendiente de la cámara, lo que no es admisible en un equipamiento de titularidad pública es que imponga un determinado criterio, que además rema a contracorriente de la realidad. Un principio que incluso no obliga a entrar en temas jurídicos (ver el documento de Pierre Noual en el apartado de Bonus track).

Un buen gestor debe aceptar el mundo en el que vive. Y en el nuestro, los smartphones, la foto y los selfies son el pan nuestro de cada día.

Si preocupa que los visitantes abusen de los selfies, lo que el museo debería hacer es convencerles de que no lo hagan: que sean muy selectivos con las autofotos, que las compartan por las redes sociales (con los beneficios comunicativos que eso conlleva para el propio museo) y que disfruten plenamente de la experiencia de encontrarse frente a obras únicas. Y eso pasa por comunicárselo de forma activa y evidente.

Espero y deseo que Miguel Falomir sea un excelente director; para ello tendrá que ser un gestor del siglo XXI. El Museo Nacional del Prado lo merece.

Si has llegado hasta aquí (toda una proeza en el mundo gaseoso de Internet), ¿qué opinas tú: fotos sí o fotos no?

La respuesta oficial del Museo Nacional del Prado

Aunque el museo ha sido nombrado y apelado sobre el tema en multitud de mensajes publicados en diferentes redes sociales, su decisión estratégica ha sido la de mantenerse al margen (un caso más para analizar la estrategia comunicativa en redes sociales de nuestros museos).

Finalmente, me puse en contacto con su Área de Comunicación, y esta es la repuesta oficial del museo:

Se apuesta por una visita de calidad, evitando en la medida de lo posible distorsiones y molestias que vayan en detrimento de la experiencia directa de la obra de arte por parte del espectador y aglomeraciones que puedan poner en riesgo las obras. Hay que tener en cuenta que el Prado recibe una media de casi 3 millones de visitantes anuales.

Bonus track

David Sanders (1995), “Photographic Flash: Threat or Nuisance?”, National Gallery Technical Bulletin, Volumen 16, pp. 66-72.

Martin H. Evans (2013), “Amateur Photographers in Art Galleries: Assessing the harm done by flash photography”.

Pierre Noual (2017), “Photographier au musée. Guide de sensibilisation juridique à l’usage du visiteur-photographe”.

Pokémon GO & Museos

Martes, julio 19th, 2016

Miradas_desde_la_copa

Bueno, ya que estás aquí, quizá merezca la pena reflexionar un poquito sobre la recepción de las novedades tecnológicas por parte de los museos. El post Mapa de actitudes ante la relación Patrimonio & TIC te puede ayudar.

Un videojuego narrativo para que los jóvenes se enganchen al museo

Viernes, mayo 27th, 2016

Siempre he tenido un especial cariño por los museos pequeños que se esfuerzan por mejorar sus instalaciones y actualizar su museografía, facilitando así que la experiencia de sus visitantes sea cómoda y memorable.

El Museu Agbar de les Aigües (Cornellà de Llobregat, Barcelona) es uno de esos museos. Un museo corporativo que, desde que abrió sus puertas hace poco más diez años (en 2004), ha ido puliendo y actualizando su propuesta museográfica: de los paneles con textos y dibujos (ilustrados por Jordi Ballonga) que presentaban la central de bombeo, se pasó a las estaciones multimedia que enriquecían claramente la mediación; o la inclusión de dispositivos para permitir la visita a personas con diversidad funcional.

Miradas_desde_la_copa

[Foto: Miradas desde la copa]

En sintonía con esa manera de entender su misión, ahora acaban de escribir una línea en la historia de los museos en nuestro país.

Se acaba de presentar una aplicación móvil que fusiona el cómic interactivo digital con la experiencia real: Origen. Desarrollada por la empresa Cubus Games, Origen es una aventura interactiva que lleva los principios de los gamebooks, el storytelling* y la gamificación al ámbito de la mediación del patrimonio cultural.

Miradas_desde_la_copa

Gracias a la app (descargable de forma gratuita en la App Store y en Google Play) y balizas electrónicas (beacons), se propone al visitante vivir una experiencia narrativa con el museo y el agua como hilos conductores, combinando ficción y realidad.

La narración de la novela gráfica permite pasar de usuario a visitante: se empieza desde casa, pero, a partir de un momento determinado, para continuar con el relato se tiene que visitar necesariamente el museo.

Miradas_desde_la_copa

La manera de trabar la historia y el formato la convierten en algo atractivo para el público al que se dirige, el juvenil. Se dirigen a ellos con uno de sus lenguajes favoritos, pero sin olvidar el contenido que lo relaciona con el equipamiento y el agua. En palabras de uno de sus desarrolladores, Quim Garreta, han conseguido equilibrarlo de tal manera que no se cae en el desarrollo de un serious-serious-serious game que finalmente deja de ser un game.

Miradas_desde_la_copa

El proyecto es doblemente interesante, pues también tiene su originalidad en la manera de gestarse. La empresa desarrolladora de Origen, Cubus Games, fue la ganadora de un hackathon organizado por el museo el 20 y 21 de marzo de 2015. Durante 24 horas, 20 equipos (de entre 2 y 5 miembros) compitieron en HackatH2On para crear la mejor app para dispositivos móviles capaz de acercar la cultura del agua de una forma innovadora.

Miradas_desde_la_copa

[Fotos: Museu Agbar de les Aigües y Cubus Games]

Para valorarla con justicia, no hay que olvidar el público objetivo al que se dirige. Y me temo que si estás aquí no formas de él.

Como en la mayoría de acciones que comento en Miradas, el acierto y las felicitaciones tienen un doble destinatario: a Cubus Games por materializar el videojuego y al equipo del Museu Agbar de les Aigües por apostar por él y modularlo para el ámbito del museo.

* Sobre el tema, merece la pena leer a Eva Snijders en “Storytelling como estrategia de contenidos” en el libro digital Contenido eres tú (aquí se puede descargar).

Ps: siento que en el redactado del artículo se perciba un cierto tufillo a surfismo. Hablar de estas cosas tiene ese peaje.

Mapa de actitudes ante la relación Patrimonio & TIC

Jueves, marzo 17th, 2016

Hace unas semanas, la directiva de la Asociación para la Interpretación del Patrimonio me invitó a participar como ponente en sus XV Jornadas, organizadas del 10 al 13 de marzo en el Museu d’Història de Catalunya (Barcelona). El tema de las jornadas era la Interpretación del patrimonio en la era digital y el encargo que me hicieron era claro: plantear críticamente la relación entre patrimonio (cultural y natural) y tecnología.

De entre todo lo comentado, creo que merece la pena compartir el mapa que dibujé para explicar las actitudes ante la tecnología de los profesionales de la gestión patrimonial.

Miradas_desde_la_copa

Los submarinistas: son los que profundizan críticamente en la incidencia que tiene la tecnología en el ámbito del patrimonio, entendiendo crítica como el análisis pormenorizado del tema para valorarlo según criterios propios de la materia de que se trata.

Los nadadores: sufren de papanatismo, ya que admiran la tecnología de manera excesiva, simple o poco crítica. Como me comentó Marcelo Martín, en esta categoría puede plantearse una subcategoría: la del nadador que hace snorkel de tanto en tanto.

Los surfistas: son superficiales, frívolos, sin fundamento. Hablan del tema por puro esnobismo: ya sabemos que hoy en día todo lo que tenga que ver con tecnología “vende”. Utilizan de forma insistente palabras abracadabrantes como storytelling, engagement, y otros anglicismos.

Aviso para navegantes: los últimos no tienen cura. Y tú, ¿qué eres?

Mapa de actitudes ante la relación Patrimonio & TIC. Versión ampliada y mejorada

Gracias a la tecnología, mi aproximación se está mejorando día a día gracias a la colaboración de otros colegas que han querido compartir públicamente sus ideas. Un buen ejemplo del diálogo y la cocreación que permiten plataformas digitales como el blog.

Al planteamiento inicial se unen tres categorías más, creadas por Juan Carlos Utiel (Uti) y José Luis Hoyas.

Los hidrofóbicos: podrían ser los que ante cualquier atisbo de “nueva” (para ellos) tecnología, salen corriendo tierra adentro y no llegan ni siquiera a plantearse su utilización, o lo que es lo mismo: no se mojan. Siempre estarán al borde de ser una especie en peligro de extinción, ya que las tecnologías avanzarán mucho más rápido que ellos en su puesta al día (por narices) con ella (”¿para qué quiero Internet?”, “el móvil sólo lo uso para llamar”… etc.).

Los ahogados: podrían estar dentro de las tres clases de actitudes, como factor de riesgo, cuando se desequilibre excesivamente la relación Patrimonio/Tecnología. Esto podría suceder al aumentar el denominador por excesiva profundización y mala descompresión o por nadar demasiado lejos de la orilla, también por apnea excesiva (snorkel), o por romperse la tabla, directamente.

Los chiringuiteros: están en el chiringuito, porque no son muy de playa; además para llegar al agua hay que cruzar la arena. Querrían ser submarinistas (que es lo que más mola y lo que les pide el cuerpo), pero la pereza, el miedo escénico o la comodidad les lleva como mucho a nadar un ratito o a subirse a la colchoneta hinchable. Algunos de ellos nadan mal, les da miedo el agua o se ven mayores para surfear. Como se fijan mucho controlan toda la playa, saben quién va y quién viene y dónde se hace el mejor espeto.

Lo dicho en los comentarios, el crecimiento del post inicial hace que plantearse éstas y otras ideas merezca la pena.

Por regalarme unas perlas: gracias Uti; gracias José Luis.

Por comentar el post: gracias Marcelo, Marta, Manel, Carlos y Vàngelis.

Basta ya de papanatismo: en Difusión cultural lo realmente importante son los contenidos, no los soportes

Martes, diciembre 20th, 2011

La noticia ha corrido como la pólvora: el Museo del Louvre sustituirá sus audioguías por consolas Nintendo 3DS a partir de marzo de 2012. La responsable del servicio multimedia del museo, Agnès Alfandari, ha sentenciado inmediatamente: «Nous sommes le premier musée au monde à le faire».

Incluso en un blog llegan a preguntarse si será la gamification de la visita a los museos.

Lo siento, pero el tema, el comentario de Alfandari y la pregunta de Michael Kamber han hecho que mi paciencia llegue al límite. 

Actualmente, en el ámbito de los museos, parece que lo importante sea ser el primero en implantar algo que utilice alguna novedad tecnológica y que ese algo se venda como la panacea capaz de resolver todas sus históricas carencias comunicativas: las redes sociales nos permitirán relacionarnos de tú a tú con nuestros potenciales usuarios, las apps son el no va más, etcétera (un largo etcétera). Ei, y me considero un auténtico defensor de la aplicación de todo este tipo de avances tecnológicos en el ámbito de los museos y los bienes culturales (basta con leer alguna cosa de las que he escrito). Pero una cosa es ser capaz de apreciar las cosas positivas (muchas, muchísimas) y otra muy distinta es ser totalmente acrítico. Y me da la sensación que eso es precisamente lo que ocurre bastante a menudo (más de lo deseable, diría yo). Por ejemplo, nos quieren hacer creer que con los community managers se ha inventado la rueda, cuando su trabajo ya lo hacían los profesionales de las relaciones públicas, con lo única diferencia del medio utilizado para hacerlo: ni más ni menos.

La noticia no debería ser en ningún caso que el Louvre utilice una consola, lo importante es ver que conseguirá gracias a ella y, sobre todo, si los contenidos serán eficaces desde el punto de vista de la mediación cultural. Sin esos contenidos, la magnífica consola de Nintendo no dejará de ser como la de la imagen: un atractiva pantalla en negro.

nintendo-3ds

Si el aparato en cuestión no vale nada (o casi nada) sin cargar previamente un juego, ¿por qué debería plantearse como una revolución para los museos? Siento ser tan tajante, pero en cuestión de Difusión cultural lo realmente importante son los contenidos, no el soporte que se utilice (algo relevante pero finalmente secundario). Si la mejor opción es una consola avanti, pero por favor, veamos que se ha hecho: si los contenidos son tan pobres, tan poco divulgativos y nulos a la hora de exprimir las potencialidades técnicas del dispositivo (como ya eran sus guías multimedia), me sigo quedando con una clásica audioguía o un folleto divulgativo bien diseñados (tanto en su forma como en su contenido). Seguro que no son tan glamurosos ni consiguen eco mediático, pero hacen lo que les toca: enlazar museos y visitantes de forma eficaz. Con el plus añadido que no engañan a nadie con falsas promesas de encontrarse delante del elemento de mediación definitivo e inmejorable.  

Yo, por mi parte, la próxima vez que visite el Louvre probaré una de esas consolas, como ya hice en su momento con su guía multimedia. Esta vez espero que la experiencia no sea tan descorazonadora.

¿Qué pinta Miró entre móviles, códigos QR y Viquipèdia?

Sábado, septiembre 10th, 2011

Comunicacion_del_patrimonio

La relación entre Viquipèdia (versión catalana de Wikipedia) y el mundo museístico barcelonés va para matrimonio estable.

Si el Museu Picasso acogió el pasado mes de marzo la jornada de reflexión GLAM WIKI BCN 2011 y durante unos meses ha tenido entre su equipo a un wikipedian-in-residence (un wikipedista residente, Àlex Hinojo), ahora es la Fundació Joan Miró de Barcelona la que toma el relevo. Eso sí, aportando valor añadido (amor) al matrimonio.

Relacionado con la exposición Joan Miró. La escalera de la evasión, leo en el artículo de El País Miró y la pelota del conocimiento que se viene trabajando en el Viquiprojecte Miró. Gracias a la colaboración de la Fundació Joan Miró y Amical Viquipèdia, se redactarán o mejorarán artículos de Viquipèdia relacionados con una selección de las obras expuestas y los contenidos contextuales de la exhibición. Hasta aquí un proyecto interesante, capaz de afinar esos contenidos y ofrecerlos gratuitamente en la enciclopedia libre.

Pero el proyecto es mucho más interesante gracias a los móviles y los códigos QR. Durante la celebración de la exposición, esos contenidos estarán accesibles para los visitantes gracias a esos códigos de barras bidimensionales. Tan fácil como fotografiarlos con un teléfono móvil para acceder a los contenidos in situ, delante de las obras. Sin duda, una magnífica forma de enriquecer la visita a la muestra.

Aunque ya se está trabajando hace tiempo en los contenidos, el próximo 14 de septiembre se ha convocado un maratón de edición (edit-a-thons le llaman a la cosa) en la propia Fundació Joan Miró, con la intención de dar el empujón definitivo a los mismos.

Ps.: Como decía al principio, el matrimonio entre Viquipèdia y los museos de Barcelona es ya una realidad. Y que sea así parece que tiene mucho que ver con el papel celestino del wikipedista Àlex Hinojo (alias Kippelboy). Mi más sincera felicitación. Ojalá el mundo museístico estuviese plagado de este tipo de celestinas culturales.   

La Alhambra se movilizará

Miércoles, julio 6th, 2011

Hace poco visité el conjunto de La Alhambra y el Generalife y, aunque desde muchos puntos de vista es un excelente ejemplo de matrimonio entre turismo y patrimonio, como el control de acceso a los Palacios Nazaríes (300 personas acceden cada media hora), me pareció que en lo que se refiere a la Difusión cultural la oferta no es todo la variada que debería ser.

Hasta en algunos casos, como en la Alcazaba (concretamente en el Barrio Castrense situado en la Plaza de Armas), se podría considerar un buen ejemplo de anorexia divulgativa.

Comunicacion_del_patrimonio

[Foto: Miradas desde la copa]

Me explico.

De acuerdo que se ofrece una audioguía, pero no todo el mundo está dispuesto a pagar un alquiler por el aparato o quiere ir acompañado de este tipo de dispositivo de mediación.

Es verdad que se ofrece la posibilidad de contratar un guía profesional. Pero en este caso pasa exactamente lo mismo que con la audioguía.

Ídem con la aplicación móvil que se puede descargar gratuitamente en la entrada vía bluetooth o previamente desde la web. Interesante como concepto, pero con muchas limitaciones a nivel de contenidos.

Comunicacion_del_patrimonio

[Foto: Miradas desde la copa]

¿Cómo es posible hablar de anorexia divulgativa si se ofrecen todas esas posibilidades? Hablo en estos términos ya que faltan dos de los soportes de mediación más utilizados para informarse por la mayoría de visitantes: una guía-mapa de mano y elementos de mediación in situ tipo cartelas o señalética de contenidos.

En lo que se refiere al libreto de mano, es cierto que junto a la entrada se ofrece un folleto con un completo mapa, pero con poca información sobre los diferente espacios que componen el conjunto monumental. En cuanto a los elementos de mediación in situ, me imagino que la razón es la de siempre: no polucionar visualmente los espacios. Pero lamentablemente esa decisión va en contra de la comprensión del conjunto por parte de muchos visitantes (me imagino que un buen número de ellos).

Pero ahora leo una buena noticia en el Blog del Patronato de la Alhambra y el Generalife: se acaba de firmar un convenio de colaboración con World Monuments FundAmerican Express (en el marco de su iniciativa conjunta The American Express – World Monuments Fund Sustainable Tourism) para desarrollar el proyecto La Alhambra oculta. Su objetivo es sencillo: permitir la “entrada” de los visitantes a espacios que ahora están cerrados por motivos de conservación preventiva, como el espectacular Peinador de la Reina. El entrecomillado en entrada tiene que ver con la manera que se podrá hacer esa visita: desde el exterior de los espacios en cuestión gracias a la comunicación digital.    

Esa es precisamente la primera buena noticia: para llevarlo a cabo se implementará una guía multimedia con una aplicación de Realidad Aumentada (aunque la noticia no dice expresamente que se pondrá en marcha un dispositivo de este tipo, es lo que se deduce de su redactado).   

Buena noticia, pues ya va siendo hora que por aquí se comiencen a utilizar este tipo de dispositivos nómadas. Y creo sinceramente que ya es urgente, pues en este aspecto ya llevamos un retraso de, como poco, diez años.

La segunda buena noticia es la colaboración (una más que añadir a la lista) de la empresa privada, mediante su programa de Responsabilidad Social Corporativa, en la conservación y difusión del patrimonio cultural.

Los romanos conquistan las apps: Streetmuseum Londinium

Lunes, junio 27th, 2011

Comunicacion_del_patrimonioSiguiendo la estela de su magnífica y famosa aplicación móvil Streetmuseum, el Museum of London lanzará el próximo 25 de julio una nueva appStreetmuseum Londinium (inicialmente sólo para iPhone y iPad).

Si la primera se trataba de una aplicación que, gracias al nomadismo del móvil, el GPS y la Realidad Aumentada, permitía superponer fotografías antiguas a la realidad urbanística del actual Londres, ahora se trata de algo parecido pero centrado en la huella de la civilización romana: la presencia de Londinium en Londres.

Lo más interesante será la excavación digital. Me explico: con el dedo se podrá excavar allí donde se encontró originariamente algún resto material de época romana.  

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[Foto: Museum of London]

Otra atractiva posibilidad serán los vídeos en RA (para producirlos, el museo londinense ha colaborado con TV channel HISTORY™), que permitirán ver escenas de vida en los escenarios del Londres romano, como el anfiteatro o el templo de Mitra, superpuestas a los espacios actuales; y la inclusión de paisajes sonoros que permitirán escuchar el bullicio y ajetreo de, por ejemplo, el foro.

Comunicacion_del_patrimonio

Comunicacion_del_patrimonio

[Fotos: Museum of London]

¡Qué suerte tienen los habitantes y visitantes de Londres! Ellos sí pueden disfrutar de verdaderas aplicaciones móviles.

Oído cocina: el MNAC cumple el compromiso

Jueves, marzo 3rd, 2011

En el marco de la jornada Arte Accesible. Jornada sobre accesibilidad en los museos, que organizó articketBCN el 27 de octubre de 2009, los museos y centros expositivos que forman el grupo se comprometieron a implementar políticas de accesibilidad para públicos con algún tipo de discapacidad (a partir de ahora utilizaré el término “público con diversidad funcional”, que elimina el carácter peyorativo que tienen “discapacitado” o “minusválido”).

La Pedrera es, sin duda, el referente (como ya comenté en el post La Pedrera accesible: abriendo camino). El resto de centros comienzan a hacer avances tímidos pero decididos para cumplir democráticamente con su misión. Uno de ellos es el MNAC.

Comunicacion_del_patrimonio

[Foto: MNAC]

El Museu Nacional d’Art de Catalunya ha presentado hoy su signoguía (un dispositivo móvil multimedia) y lazo personal de inducción magnética que ofrecerá un servicio para las personas sordas o con limitaciones auditivas. Una guía por las 35 obras maestras del museo, que se ofrecerá gratuitamente en tres lenguas de signos (española, catalana e internacional) con sus correspondientes subtítulos (también en tres idiomas: español, catalán e inglés). De hecho será el primer museo en España que ofrezca este servicio de mediación cultural en tres lenguas de signos (LSC, LSE y LSI).

El proyecto es doblemente interesante, pues el museo ha contado para su implementación con el apoyo tecnológico y económico de la Fundación Orange (colaboración museo-empresa, la clave para escapar de la crisis y los recortes presupuestarios) y el asesoramiento de la Federació de Persones Sordes de Catalunya (FESOCA), encargada de la traducción a las Lenguas de Signos y del subtitulado de los contenidos de las signoguías.

Me imagino (espero) que en una segunda fase se colgarán los tracks en la plataforma MNAC Online. Sin duda será un  material que ayudará a enriquecerla a nivel de contenidos (falta la hace, como comentaba en el post MNAC Online: sí, pero…). Como también imagino (espero) que se pondrán a disposición de los internautas en el correspondiente canal de YouTube, Vimeo o similar. ¡A mayor visibilidad más beneficiados!

Bien por la Fundación Orange, que sigue promoviendo este tipo de proyectos (ya lo había hecho antes en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, en el Museo Nacional Romano de Mérida, en el Museo Thyssen-Bornemisza y en el Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira). 

Felicidades al equipo del MNAC que ha hecho posible este proyecto. Hoy su (nuestro) museo es un poco más democrático.