Posts Tagged ‘Bienes culturales’

La difusión preventiva del patrimonio cultural

jueves, octubre 13th, 2016

Difusión_preventiva

Han dicho sobre el libro:

“Las píldoras espero que sean para chupar y no tragar urgente con agua porque me parecen perlas más que pastillas.”

Marcelo Martín Guglielmino

“Como no quiero hacer de esta reseña un spoiler, no entraré a explicar las píldoras que nos proponen los autores, sólo diré que merece la pena llegar al final del libro para tomarlas y sentir una bocanada de aire fresco que hace de este libro una lectura imprescindible dentro del actual panorama del patrimonio y los museos.”

Manel Miró i Alaix

Aquí se puede consultar el índice y la introducción:

Aquí se puede consultar la reseña del libro publicada en la revista e-rph. Revista electrónica de Patrimonio Histórico (núm. 18, junio 2016, p. 174-178) por Manel Miró.

Pokémon GO & Museos

martes, julio 19th, 2016

Miradas_desde_la_copa

Bueno, ya que estás aquí, quizá merezca la pena reflexionar un poquito sobre la recepción de las novedades tecnológicas por parte de los museos. El post Mapa de actitudes ante la relación Patrimonio & TIC te puede ayudar.

Pere Català Pic en peligro de extinción

martes, junio 7th, 2016

Post abierto a Santi Vila, Jusèp Boya, Pepe Serra y Ferran Barenblit

Fotografía, arte, publicidad, propaganda y vanguardia. Se agitan todos estos ingredientes y tenemos a Pere Català Pic. No exagero si digo que la fotografía y la publicidad de nuestro país serían infinitamente menos interesantes de no existir la figura de Català Pic.

De ese estimulante cóctel se conserva un rico patrimonio cultural (documental, bibliográfico, fotográfico, publicitario, tecnológico, etc.), “congelado” en un piso de la calle del Pi de Barcelona (junto al de su hijo, Pere Català Roca, fotógrafo e historiador). El mismo piso que fuera vivienda y estudio del fotógrafo de Valls (Tarragona).

Miradas_desde_la_copa

Después de visitarlo de la mano del historiador Pablo Giori, autor de la biografía Pere Català i Pic. Fotografia, publicitat, avantguarda i literatura (1889-1971) recientemente publicada por Rafael Dalmau Editor (ahora comandada por un nieto de Català Pic, Rafael Català Dalmau), tuve dos sensaciones encontradas.

Una, la primera, de absoluta felicidad al ver el material que se conserva. En algunos momentos se me puso la piel de gallina al ver el original del libro inédito Psicología de la Publicidad y de las Ventas (1946), el programa de mano del curso Arte y Publicidad del Club publicitario del FAD (1949), un original de su archiconocido cartel Aixafem el feixisme (1936) o algunos originales de sus piezas publicitarias.

Miradas_desde_la_copa

Miradas_desde_la_copa

La segunda, en paralelo a la primera, de desolación al ver el estado en el que se conserva un conjunto de bienes culturales de indiscutible valor patrimonial.

No sin agradecer a sus familiares, primero su hijo Pere Català Roca y ahora sus nietos, que hayan conservado hasta hoy todo ese material, ver el estado en el que se encuentra me produjo y me produce un profundo dolor. Sirva como ejemplo el retrato fotográfico que Català Pic le hizo a Narcís Oller, al que el propio escritor le estampó su firma, cuarteado por la humedad.

Miradas_desde_la_copa

[Fotos: Miradas desde la copa]

Es el momento que las administraciones públicas den un paso al frente y permitan que todas esas joyas no se pierdan. Si el Pla Nacional de Fotografia de la Generalitat de Catalunya es realmente algo serio y sincero, más allá del humo de la política de vuelo gallináceo, no hay mejor ocasión para demostrarlo que salvando el patrimonio de Pere Català Pic.

No es muy difícil imaginarse un fondo como el de Pere Català Pic engrosando las colecciones del Museu Nacional d’Art de Catalunya o del Museu d’Art Contemporani de Barcelona, instituciones museísticas que últimamente han recibido fondos similares (el segundo, el fondo Xavier Miserachs) o programado exposiciones fotográficas (por ejemplo, Miserachs BarcelonaGabriel Casas. Fotografia, informació i modernitat, 1929-1939).

Una ocasión que, además, debería aprovecharse para demostrar que el concepto de patrimonio cultural es algo dinámico: conservar y difundir una parte del fondo de Català Pic es considerar definitivamente que la publicidad merece formar parte de él. ¿Alguien pretende entender y explicar cómo éramos en los años 30, 40, 50 y 60 sin contar con la publicidad?

‘Síndrome Tamara’ Returns. El caso del Born

jueves, abril 7th, 2016

Manual de uso de este post: nadie debe vincular lo que aquí se dice a la lucha ideológica entre independentistas y no independentistas. En éste foro no interesa ese debate, sólo el que atañe a la gestión de un equipamiento patrimonial público. Gracias.

Miradas_desde_la_copa

[Foto: Miradas desde la copa]

Hace ya más de dos años, comentaba en el post El ‘síndrome Tamara’ se instala en los museos el cambio de nombre del actual Museu del Disseny de Barcelona, y decía lo siguiente:

Aquí el problema no solo es que en el cambio de denominación se haya perdido o no. Es que también afecta a aspectos que tienen que ver con la cultura de gestión de nuestros museos y patrimonio cultural (y de tantas otras cosas, como la cultura o la educación): los personalismos.

Un museo o proyecto cultural en marcha no debería cambiar en lo esencial cuando hay relevos entre sus gestores políticos o técnicos. Y por aquí es moneda corriente todo lo contrario: si hay cambio de color político en la administración de la que depende o cambia la dirección del propio equipamiento, es posible que se quiera cambiar todo, incluso el nombre.

(…)

Por último, y no menos importante: los recursos que suponen esos cambios.

Vuelta a las andadas: todo lo dicho entonces se puede aplicar ahora. El año pasado hubo cambio de color político en el Ayuntamiento de Barcelona y se reproduce exactamente lo mismo: el inaugurado en 2013 como Born CC (Born Centre Cultural) ahora se llama Born CCM (Born Centre de Cultura i Memòria).

Con poco más de dos años de vida, se decide reorientar el equipamiento patrimonial y se produce un cambio tan sustancial como el del nombre.

Me temo que la convivencia entre el viejo y el nuevo nombre se continuará “disfrutando” en las aplicaciones del logotipo, dándose curiosidades como éstas del portal web del centro y de su perfil y canal en Twitter y YouTube: sitios donde se ha actualizado y donde no se ha hecho todavía (en la mayoría de fotografías, en los vídeos, etc.). Mientras, in situ, es una verdadera fiesta.

Miradas_desde_la_copa

Miradas_desde_la_copa

Miradas_desde_la_copa

Ante casos como éste siempre me hago las mismas preguntas:

¿A cuánto ascenderá la cuenta de gastos que supone el cambio de nombre?

Si los que deciden estos cambios tuviesen que pagarlos de su bolsillo, ¿lo harían?

Las únicas certezas: el ‘síndrome Tamara’ ataca otra vez en Barcelona; el sueño de la ‘nueva’ política fue bonito mientras duró…

Mapa de actitudes ante la relación Patrimonio & TIC

jueves, marzo 17th, 2016

Hace unas semanas, la directiva de la Asociación para la Interpretación del Patrimonio me invitó a participar como ponente en sus XV Jornadas, organizadas del 10 al 13 de marzo en el Museu d’Història de Catalunya (Barcelona). El tema de las jornadas era la Interpretación del patrimonio en la era digital y el encargo que me hicieron era claro: plantear críticamente la relación entre patrimonio (cultural y natural) y tecnología.

De entre todo lo comentado, creo que merece la pena compartir el mapa que dibujé para explicar las actitudes ante la tecnología de los profesionales de la gestión patrimonial.

Miradas_desde_la_copa

Los submarinistas: son los que profundizan críticamente en la incidencia que tiene la tecnología en el ámbito del patrimonio, entendiendo crítica como el análisis pormenorizado del tema para valorarlo según criterios propios de la materia de que se trata.

Los nadadores: sufren de papanatismo, ya que admiran la tecnología de manera excesiva, simple o poco crítica. Como me comentó Marcelo Martín, en esta categoría puede plantearse una subcategoría: la del nadador que hace snorkel de tanto en tanto.

Los surfistas: son superficiales, frívolos, sin fundamento. Hablan del tema por puro esnobismo: ya sabemos que hoy en día todo lo que tenga que ver con tecnología “vende”. Utilizan de forma insistente palabras abracadabrantes como storytelling, engagement, y otros anglicismos.

Aviso para navegantes: los últimos no tienen cura. Y tú, ¿qué eres?

Mapa de actitudes ante la relación Patrimonio & TIC. Versión ampliada y mejorada

Gracias a la tecnología, mi aproximación se está mejorando día a día gracias a la colaboración de otros colegas que han querido compartir públicamente sus ideas. Un buen ejemplo del diálogo y la cocreación que permiten plataformas digitales como el blog.

Al planteamiento inicial se unen tres categorías más, creadas por Juan Carlos Utiel (Uti) y José Luis Hoyas.

Los hidrofóbicos: podrían ser los que ante cualquier atisbo de “nueva” (para ellos) tecnología, salen corriendo tierra adentro y no llegan ni siquiera a plantearse su utilización, o lo que es lo mismo: no se mojan. Siempre estarán al borde de ser una especie en peligro de extinción, ya que las tecnologías avanzarán mucho más rápido que ellos en su puesta al día (por narices) con ella (”¿para qué quiero Internet?”, “el móvil sólo lo uso para llamar”… etc.).

Los ahogados: podrían estar dentro de las tres clases de actitudes, como factor de riesgo, cuando se desequilibre excesivamente la relación Patrimonio/Tecnología. Esto podría suceder al aumentar el denominador por excesiva profundización y mala descompresión o por nadar demasiado lejos de la orilla, también por apnea excesiva (snorkel), o por romperse la tabla, directamente.

Los chiringuiteros: están en el chiringuito, porque no son muy de playa; además para llegar al agua hay que cruzar la arena. Querrían ser submarinistas (que es lo que más mola y lo que les pide el cuerpo), pero la pereza, el miedo escénico o la comodidad les lleva como mucho a nadar un ratito o a subirse a la colchoneta hinchable. Algunos de ellos nadan mal, les da miedo el agua o se ven mayores para surfear. Como se fijan mucho controlan toda la playa, saben quién va y quién viene y dónde se hace el mejor espeto.

Lo dicho en los comentarios, el crecimiento del post inicial hace que plantearse éstas y otras ideas merezca la pena.

Por regalarme unas perlas: gracias Uti; gracias José Luis.

Por comentar el post: gracias Marcelo, Marta, Manel, Carlos y Vàngelis.

A Few Good Sponsors. A Few Bad Sponsors

lunes, mayo 4th, 2015

Contar con patrocinador es una buena noticia para cualquier museo o equipamiento cultural, pero ¿a cualquier precio?

Miradas_desde_la_copa

[Foto: Amy Scaife, Corbis]

Para que un patrocinador sea un buen compañero de viaje, lo primero que debería es conocer en profundidad la singularidad del mundo cultural y respetar la misión de la organización o equipamiento patrocinado.

Algunos patrocinadores buenos

Cumpliendo con esas premisas, buenos patrocinadores serían, por ejemplo, Versace y Prada. Ambas empresas patrocinan la restauración de la Galleria Vittorio Emanuele II de Milán, una de las joyas patrimoniales de la ciudad lombarda, con una aportación de 1,5 millones de € cada una.

Miradas_desde_la_copa

Miradas_desde_la_copa

[Fotos: inGalleria]

No cometiendo los errores de otras empresas, que al patrocinar la restauración de un monumento lo transforman en una vulgar valla publicitaria, han optado por la sutileza y la inteligencia comunicativa.

Se ha creado el potentísimo proyecto InGalleria (aquí vídeo), cuyo principal objetivo es ofrecer buenos contenidos sobre el monumento y su restauración, utilizando la potencia comunicativa de internet y las redes sociales (con presencia en Twitter, Facebook, Instagram y YouTube).

Tanto in situ como online, la presencia de los patrocinadores es de baja intensidad. Una sutileza que, acompañada de un inteligente trabajo comunicativo, les reporta y reportará una imagen positiva y un aumento de su reputación. Algo que no pasa cuando se actúa de manera invasiva, transformando los monumentos en restauración en un soporte publicitario cualquiera.

Algunos patrocinadores malos

Incluso cumpliendo con aquellas premisas comentadas al inicio, se puede no ser un buen patrocinador: hay empresas cuya hoja de servicios no es precisamente intachable.

Para un museo o equipamiento cultural, un mal patrocinador sería el que, por malas praxis en su desempeño empresarial (generadora de problemas medioambientales, explotación laboral, etc.), puede ocasionarle un problema de imagen y reputación.

Es el caso de las petroleras BP y Shell y los equipamientos culturales que patrocinan, como la Tate, el British Museum, el National Theater o la Royal Opera House. Para mucha gente es inaceptable que el mundo de la cultura acepte recursos de empresas poco respetuosas con el medioambiente.

Lo más interesante de este caso es que buena parte de esa gente se ha organizado por medio de grupos activistas como PlatformArt Not Oil Coalition (una coalición de organizaciones) y Liberate Tate, cuyo objetivo es conseguir la cancelación de la colaboración entre equipamientos culturales y las empresas petroleras.

Y más interesante aún es la manera de plantear la presión para conseguirlo. Obviamente utilizan todos los nuevos medios que ofrece el ecosistema digital (web y perfiles en redes sociales como Twitter o Facebook), pero lo más llamativo son sus guerrilla theatre performance.

La última que realizó el colectivo Liberate Tate fue “The Reveal” (el 31 de enero de 2015, aquí vídeo).

Miradas_desde_la_copa

[Foto: Martin Lesanto Smith]

Durante la performance, siete activistas vestidos de negro lanzaron billetes del Bank of Tate en la Tate Britain.

Miradas_desde_la_copa

[Foto: Liberate Tate]

En el verso del billete, el rostro de Nicholas Serota, director de la Tate y el logotipo de BP coronando como un sol la chimenea de la Tate Modern; en el reverso, el rostro de John Browne (ex-CEO de BP y actual presidente de la junta directiva de la Tate…) sobre el logotipo de la empresa y una de sus grandes “creaciones” medioambientales: el vertido de petróleo que inundó el Golfo de México en abril de 2010 (recomiendo leer el artículo de Bárbara Celis “Fundido a negro”).

Por su parte, la Art Not Oil Coalition ha hecho su última aparición en el British Museum con la performance “Sherloch Holmes: The Adventure of the Oily Museum” (el 29 de marzo de 2015, aquí vídeo) del grupo de teatro “BP or not BP?”.

Miradas_desde_la_copa

[Foto: Art Not Oil Coalition]

Una herramienta de lucha más es “Artwash. Bil Oil and the Arts”, el libro que acaba de publicar Mel Evans, activista de Liberate Tate (aquí book trailer del libro).

Miradas_dese_la_copa

Está claro que el patrocinio de empresas como BP o Shell no está alimentando positivamente la imagen y reputación de los museos y equipamientos culturales que patrocinan.

Patrocinadores y patrocinio, claro que sí. Pero sabiendo muy bien quién hay realmente detrás y, si supera la prueba del algodón, que éste sepa que patrocinar un museo o equipamiento patrimonial no es transformarlo en el mono de Valentino Rossi o Richard Hamilton.

Que todo esto sea posible, hoy día, es otro cantar.

Bonus track

Art Not Oil, Liberate Tate & Platform: Not if but when: Culture Beyond Oil”, 2011.

Platform: “Take the Money and Run? Some positions on ethics, businees sponsorship and making art”, 2013.

Platform & Art Not Oil: “Picture This. A portrait of 25 years of BP sponsorship”, 2014.

Patrimonio en alquiler

martes, abril 21st, 2015

Hojeando el periódico, me topo con este anuncio por palabras:

Se alquila patrimonio.
Ideal empresas.
Razón: Barcelona.

En ese momento justo, me despierto de un respingo. Era una pesadilla de esas que te hacen sudar hasta por el rabillo del ojo.

Recuperado del susto, consulto mi cuenta de Twitter y me encuentro con esto:

La realidad supera a la ficción. La ciudad de Barcelona ha emprendido una peligrosa deriva en los últimos años, poniendo el patrimonio cultural de la ciudad a disposición del mejor postor.

Cuando hace algo más de un año hablaba de la desaparición de determinadas líneas rojas en la gestión de los museos (aquí), a raíz del cierre del Museu Nacional d’Art de Catalunya para celebrar el enlace matrimonial de la sobrina del magnate del acero Lakshmi Mittal, algunos me tildaron de alarmista. Algo que también pasó cuando durante todo el pasado 2014 denuncié públicamente la transformación de la Pedrera en una simple valla publicitaria gracias a la complicidad del propietario del edificio, la Fundació Catalunya-La Pedrera y el gobierno municipal (aquí, aquí y aquí).

El paso del tiempo pone a cada cual en su sitio. Aquello que pasó (el alquiler a un particular de un equipamiento público, cerrándolo todo un día, y la transformación de un monumento en soporte publicitario), ha vuelto a ocurrir. Cuando se abre la veda es solo cuestión de tiempo que vayan cayendo mansamente otras piezas.

Ahora volvemos a “disfrutar” de una lona publicitaria sobre otro edificio monumental, la Pia Almoina (Bien Cultural de Interés Nacional, como la Pedrera), y durante seis días permanecía cerrado el Pabellón Mies van der Rohe por la celebración en su interior de un evento empresarial privado.

#BarceLONA, capital mundial de las lonas invasivas

Venecia, Roma, Milán, París y Barcelona. Con la nueva lona publicitaria que tapa el andamio de la Pia Almoina, está claro que Barcelona tiene ya el curioso privilegio de formar parte de las ciudades europeas que no tienen empacho en convertir sus monumentos en restauración en grandes vallas publicitarias.

Miradas_desde_la_copa

Miradas_desde_la_copa

Miradas_desde_la_copa

[Fotos: Miradas desde la copa]

El nuevo caso de Poster Domination no sólo tiene un impacto visual negativo en un entorno patrimonial como el de Pla de la Seu, sino que además transgrede la Ordenanza Municipal de los Usos del Paisaje Urbano de la Ciudad de Barcelona, en concreto el artículo 19 sobre prohibiciones genéricas:

e) No se admite la publicidad sobre los templos, los cementerios, las estatuas, los monumentos, las fuentes, los equipamientos, los servicios públicos, las zonas naturales y los espacios verdes.

Basta mirar el detalle del plano de zonificación en el que se marcan las diferentes intensidades de uso del paisaje establecidas por la ordenanza, para comprobar que todo el entorno de la catedral es una de esas zonas en las que prohíbe expresamente la publicidad, y el edificio en cuestión uno sobre el que no se puede colocar publicidad.

Miradas_desde_la_copa

En este caso, como ya pasó con el de la Pedrera, el permiso concedido al propietario (el Arzobispado de Barcelona) por el Ayuntamiento es claramente irregular. Pero como lamentablemente pasa en buena parte de este tipo de normativas, siempre existe una parte del articulado que permite contrarrestar a otro. En este caso recurriendo, como ya hiciera el mismo gobierno municipal en el caso de la estatua de Colón, al capítulo II de la Ordenanza que permite el uso excepcional del paisaje urbano mediante publicidad en supuestos de interés público como la rehabilitación de un elemento patrimonial concreto.

Primero se prohíbe, para después abrir la puerta de par en par mediante un truco de trilero denominado “uso excepcional”.

No obstante, la colocación de este tipo de publicidad en bienes culturales catalogados como BCIN (recuerdo, el caso de la Pedrera y de la Pia Almoina) está expresamente prohibida por la Llei 9/1993, de 30 de setembre, del patrimoni cultural català, que en su artículo 35 sobre criterios de intervención dice: “És prohibit de col·locar-hi anuncis i rètols publicitaris”. Es fácil deducir de ello que la colocación de lonas publicitarias en monumentos catalogados con la máxima figura de protección cuenta con la aprobación del Departamento de Cultura de la Generalitat de Catalunya.

Por cierto, me pregunto en qué consistirá la restauración de un edificio que se rehabilitó y restauró de forma integral a principios de los años 90 para convertirlo en sede del Museu Diocesà de Barcelona.

Cuando el patrocinio deja de ser simétrico

Un equipamiento patrimonial gestionado por una fundación pública (la Fundació Mies van der Rohe) que cerró entre el 13 y 18 de abril para celebrar un evento empresarial privado.

Miradas_desde_la_copa

Miradas_desde_la_copa

[Fotos: Jaguar Barcelona]

Convirtiendo el Pabellón Mies van der Rohe en un concesionario de coches de la empresa Jaguar por espacio de seis días.

No estoy en contra del patrocinio privado de equipamientos o actividades públicas. No, siempre que se mantenga una relación simétrica entre patrocinador y patrocinado. Y eso pasa, entre otras cosas, por respetar una línea roja: no comprometer la misión del equipamiento público.

Cerrar un equipamiento patrimonial durante seis días, imposibilitando su visita, es sobrepasar ampliamente esa línea roja.

El patrimonio se rinde a las exigencias del mercado

El arquitecto Josep Maria Montaner (MNAC, después de la boda de lujo) hacía las preguntas clave del polarizado debate ideológico sobre la privatización de lo público:

¿Es lícito sacrificar una parte de los principios de una institución pública para sacar un beneficio extra, que supuestamente vuelve a lo público?

¿Se ha de mantener desde las instituciones públicas una posición ética a rajatabla o es tolerable ceder a la presión de las grandes empresas, que son las que tienen capital y hoy nos dictan nuestras agendas?

¿Dónde acaba el control social y público y empiezan los abusos de poder?

Preguntas para un necesario debate, en el que valdría la pena no olvidar la siguiente variable: las empresas patrocinadoras siempre quieren ir un poco más allá de lo que dicta el sentido común. Si para cumplir sus objetivos comerciales tienen que comprometer al equipamiento público patrocinado, en general no tienen ningún dilema ético en hacerlo.

Decía la politóloga Judit Carrera (Malestar en la cultura) que el flirteo de las administraciones públicas con el mundo empresarial parecía síntoma de una política [cultural] que, ante las dificultades económicas, se rinde a las exigencias del mercado. Lo vivido en los últimos años viene a demostrar que la enfermedad ha aflorado en toda su crudeza, rompiendo cualquier barrera ética y expandiéndose como una pandemia: el Ayuntamiento de Barcelona ha puesto el patrimonio cultural de la ciudad a disposición de las empresas. Así de sencillo. Y de tremendo.

El Park Güell en la época de la regulación de acceso. Foto fija

martes, abril 14th, 2015

Si hay un reto en la gestión del patrimonio cultural de nuestro país, se trata sin duda del Park Güell de Barcelona.

¿Cómo gestionar de forma sostenible y creativa un conjunto monumental altamente visitado? Se dispone de un conjunto de indudable valor patrimonial y un problema a solucionar, un verdadero reto que podía haberse convertido (todavía puede hacerse) en un campo de experimentación en el que poner en juego lo ya aplicado en otros bienes patrimoniales que han vivido situaciones parecidas (el más evidente es Stonehenge) e imaginar y testar otras nuevas medidas. Algo que hubiese permitido ir más allá de la simple solución local al problema concreto, proyectando el caso a nivel internacional.

El pasado sábado visité el Park Güell, la primera vez desde que se regulase el acceso a una porción en octubre de 2013, con la intención de comprobar in situ y en primera persona la incidencia de esa medida en la gestión del bien patrimonial, comparándola con la situación anterior (que ya relaté en un post de 2012: Güellcome to Barcelona, tourists) y sin tener en cuenta lo que pueda pasar en el futuro (como por ejemplo, la anunciada puesta en marcha de un centro de interpretación en la Casa Jaqués).

El objetivo fundamental de la visita de campo era dar respuesta a un par de preguntas:

¿Ha mejorado la calidad de la experiencia de quienes ahora lo visitan?

¿Ha fomentado una relación sostenible entre los visitantes y el conjunto monumental?

Y la respuesta a ambas preguntas es, en síntesis, negativa. Y quiero puntualizar en este punto que buscaba que la respuesta fuese todo lo contrario, pero la realidad es tozuda.

¿Ha mejorado la calidad de la experiencia de quienes lo visitan ahora?

En cuanto a la mejora o no de la experiencia de los visitantes, hay dos variables que la facilitan: la confortabilidad durante la visita y los dispositivos de mediación que permiten extraer el máximo jugo divulgativo al recurso patrimonial.

La regulación, que permite el acceso a la zona más popular del conjunto a no más de 400 personas cada media hora, es cierto que ha descongestionado un poco los puntos calientes, como la Escalinata de la Salamandra, la Sala Hipóstila o la Plaza de la Naturaleza con el banco ondulado. En este aspecto, siendo un espacio relativamente reducido, es difícil evitar que se produzcan aglomeraciones en esos lugares concretos.

Por el contrario, ha supuesto la congestión del espacio museográfico de la Casa del Guarda, en el que ahora se generan largas colas para acceder.

Miradas_desde_la_copa

Y también un aumento evidente de la presión de visitantes en las zonas del parque de libre acceso (recuérdese, más del 90 % de la superficie total del conjunto monumental catalogado por la UNESCO en 1984).

Miradas_desde_la_copa

Hablando de los dispositivos de mediación que se ofrecen al visitante, siendo exigente y realista, tampoco son capaces de ofrecer una experiencia memorable o UNIQUE (Uncommon, Novelty, Informative, Quality, Understanding & Emotions) como reclamaba hace años el especialista holandés Frans Schouten. Algo que sin duda merece un conjunto monumental como el Park Güell.

Claro está que antes de la regulación no existían ni folleto con ruta autoguiada, ni señalética divulgativa, ni aplicación móvil. Pero es que la situación anterior a 2013 era vergonzante, impropia de un país desarrollado.

Que perviva el viejo sistema señalético con uno nuevo, y la deficiente calidad de este último (tanto en lo que se refiere a materiales, como a diseño y contenidos), ya habla por sí solo de lo poco que se ha invertido en algo tan fundamental para conseguir una mediación cultural de máxima cobertura y, por tanto, eficacia divulgativa.

Miradas_desde_la_copa

La aplicación móvil, más allá de su calidad, no asegura ese alcance a todos los visitantes como sí lo hace un bien diseñado sistema señalético, por más que el papanatismo tecnológico que nos asola continúe difundiendo la idea que cualquier acción de mediación cultural tiene que pasar inexorablemente por lo tecnológico.

¿Ha fomentado una relación sostenible entre los visitantes y el conjunto monumental?

Aunque existe un servicio de vigilancia, distribuido estratégicamente por las zonas conflictivas, es más que evidente que la relación tampoco ha mejorado. Es tal la presión en la zona de la salamandra o del Pórtico de la Lavandera, que los vigilantes son incapaces de contener los comportamientos inapropiados de algunos visitantes, que para tomarse la correspondiente fotografía continúan subiéndose a la salamandra o escalando por el muro de contención.

Miradas_desde_la_copa

Miradas_desde_la_copa

[Fotos: Miradas desde la copa]

Está claro que informar en los accesos con un pictograma (Respeten el patrimonio) y colocar vigilantes no es suficiente para eliminar comportamientos como los que se pueden ver en las dos fotografías y que se repiten de forma constante.

Conclusión de la foto fija

Ya comenté cual era mi posición en el post Desajustes en la Gestión del Patrimonio cultural en Barcelona. El caso del Park Güell: sí a la regulación. Obviamente si con esta medida se aseguraba de forma clara y evidente una mejora en la calidad de la visita y en la conservación del conjunto monumental, lo que pasaba por poner en marcha una gestión profesional y creativa y por invertir en el propio parque (tanto en la zona regulada como en la no regulada) el 100 % de los beneficios conseguidos con la venta de entradas.

Solo se puede defender una regulación de acceso como la puesta en marcha por el Ayuntamiento de Barcelona si la situación hubiese mejorado de forma ostensible. Y por ahora, eso no pasa.

Bonus track

Schouten, Frans. “Improving Visitor Care in Heritage Attractions”. Tourism Management, vol. 16, núm. 4, 1995, pp. 259-261.

El video mapping de Sant Climent de Taüll. De la copia aumentada al patrimonio audiovisual

jueves, octubre 30th, 2014

¿Cuántos lugares permiten disfrutar, en un reducido territorio, de espacios naturales y elementos arquitectónicos con el máximo valor patrimonial posible? Pocos.

La Vall de Boí (Pirineos de Lleida) es uno de ellos. Al espacio natural de Aigüestores y Estany de Sant Maurici (catalogado como Parque Nacional desde 1955) se le suma el conjunto románico (el año 2000 entra en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO).

Desde el año pasado, la Vall de Boí cuenta con un nuevo atractivo patrimonial: el video mapping Taüll 1123 de Sant Climent de Taüll. Una suerte de guinda para coronar un apetitoso pastel para cualquier amante de la naturaleza y el arte.

Miradas_desde_la_copa

La Vall de Boí, el (obligado) paraíso de la copias

Quien visite las iglesias de Taüll, Boí, Erill la Vall o Durro tendrá la oportunidad de disfrutar de un amplio catálogo de reproducciones de las pinturas y esculturas que en los siglos medievales sirvieron para adoctrinar a los habitantes del valle ¿Y los originales?

Desde principios del siglo XX los originales están lejos de allí, fundamentalmente en el Museu Nacional d’Art de Catalunya. Algo que alejó las piezas artísticas de su lugar de origen, privándolas de su aura, pero que permitió rescatarlas del olvido y que no saliesen camino del extranjero, seguramente hacia Estados Unidos (como ya había pasado con la decoración del ábside de la iglesia de Santa María de Mur, hoy en las colecciones del Museum of Fine Arts Boston).

La histórica reclamación del retorno de estas piezas tendrá mayor sentido si cabe a partir de la inclusión de las iglesias románicas en la lista del Patrimonio Mundial (2000).

Aunque comprendo la reclamación y seguramente se pudiesen dar todos los requerimientos de seguridad, conservación y exhibición in situ, sinceramente me cuesta imaginar el escenario en el que las pinturas de Sant Climent y Santa Maria de Taüll y Sant Joan de Boí vuelven a las iglesias para las que fueron creadas en los siglos XI y XII.

Bien es verdad que si ya fue un hito en la historia del patrimonio su arrancamiento y traslado en los años 20, el camino de retorno sería una segunda muestra del interés incondicional por su conservación en las mejores condiciones posibles. Y el mejor sitio para aproximarse a ellas de forma omnicomprensiva se encuentra en la Vall de Boí.

¿Ha llegado el momento que ICOMOS incluía como recomendación en el informe de evaluación de la candidatura?:

L’ICOMOS est conscient de la nécessité d’assurer des conditions de conservation et de protection complètes de l’art roman des églises de la Vall de Boí, telles qu’elles sont fournies par le MNAC de Barcelone. L’ICOMOS espère cependant que les autorités responsables garderont toujours à l’esprit cette situation dans l’espoir que certains de ces trésors artistiques puissent un jour retrouver leur emplacement d’origine.

Más allá de este interesante debate (me temo que recurrente in saecula saeculorum), el Consorci Patrimoni Mundial de la Vall de Boí, organismo responsable de la gestión del patrimonio del valle, tiene un nuevo elemento patrimonial que conservar y difundir. Me refiero al video mapping Taüll 1123.

Miradas_desde_la_copa

El video mapping Taüll 1123, mucho más que una simple copia

Una primera lectura de lo que es el video mapping de la iglesia de Sant Climent de Taüll se centra en su principal objetivo: un medio museográfico al servicio de la divulgación. Para que el visitante se hiciese una idea de como era lo conservado se podría haber optado por una simple reproducción, función que cumplía la copia de 1961. En cambio, se optó por utilizar las nuevas tecnologías, creando una copia aumentada que durante nueve minutos nos muestra el proceso de realización de la pintura, una simulación de lo que pudo ser en 1123 (año de consagración de la iglesia) y la (cruda) realidad de los restos conservados in situ y en el MNAC.

Miradas_desde_la_copa

[Fotos: Burzon*Comenge y Playmodes]

Solo haciendo una lectura más profunda y menos encorsetada del concepto de patrimonio cultural se puede valorar en su justa medida. Taüll 1123 es una muestra avanzada de lo que la tecnología audiovisual es capaz de hacer. Luego el video mapping es algo más que un simple recurso: es un objeto patrimonial. De hecho una pieza magistral de nuestro patrimonio audiovisual.

En la Vall de Boí no tendrán las pinturas originales de Sant Climent de Taüll, pero tienen un nuevo aliciente patrimonial. Una obra audiovisual que además es capaz de emocionar y explicar in situ como se hicieron las pinturas murales románicas incluso mejor que el propio original, castrado en el templo por excelencia del culto moderno a la obra de arte, el museo.

Bonus track

Una amplia y rica información sobre el proyecto Taüll 1123 está disponible en el portal web Pantocrator.cat, puesto en marcha por las dos empresas que lo han realizado, Burzon*Comenge y Playmodes.

Carme Rodriguez: “Taüll 1123. La tecnologia al servei del patrimoni”CARMΣMIX l’estraperlista, 23 de julio de 2013.

Lo Visitant: “La Llum de Taüll”Que puguin visitar-se els museus…, 9 de diciembre de 2013.

Mateos Rusillo, Santos M.; Gifreu Castells, Arnau (2014). “Reconstrucción y activación del patrimonio artístico con tecnología audiovisual. Experiencia de Taüll 1123”. El profesional de la información, septiembre-octubre, v. 23, n. 5, pp. 527-533.

La insoportable invisibilidad de la lona. La Pedrera y los medios de comunicación

miércoles, junio 18th, 2014

Viernes 16 de mayo. Los gestores de la Pedrera reciben a un buen nutrido grupo de periodistas de diferentes medios. Están convocados para conocer in situ el curso de la restauración de la fachada y, por supuesto, para que hablen de ella en sus respectivos medios.

Esta es la lona que tapaba en ese momento el andamio:

Miradas_desde_la_copa

Una lona mimética o camaleónica que no incluye mensaje publicitario. Una de las soluciones para no transformar los monumentos en el casco o el mono de Fernando Alonso.

Ahora bien, no hay que olvidar que en abril la lona respondía a los dictados del Poster Domination:

Miradas_desde_la_copa

Y que ahora, en junio, pasa exactamente igual:

Miradas_desde_la_copa

[Fotos: Miradas desde la copa]

La significación del monumento consiguió que un numeroso grupo de medios cubrieran la noticia, generándose una excelente publicity. Un gran éxito para los convocantes. TV3 y RTVE Catalunya le dedicaron una pieza en sus noticiarios del mismo viernes 16 de mayo y La Vanguardia, El Periódico, El País, El Punt Avui y Ara un artículo en sus ediciones del sábado 17 de mayo.

Prácticamente ninguno de ellos habló de la lona y la polémica que ha suscitado la utilización como mero soporte publicitario de un monumento tan significativo del Patrimonio Mundial. Únicamente lo hizo Maria Palau en su artículo “La Pedrera vol fer goig” (El Punt Avui, p. 32) y Laura Serra en “Rere la bastida de la Pedrera” (Ara, p. 36).

Como todos somos adultos y tenemos criterio propio, que los medios y periodistas convocados saquen sus propias conclusiones sobre su papel en la convocatoria.

Que los lectores de Miradas desde la copa saquen sus propias conclusiones sobre el tratamiento que está mereciendo este tema en los medios de comunicación y en las redes sociales.

Yo, por mi parte, no quiero desaprovechar la ocasión para felicitar por su trabajo a las periodistas Maria Palau y Laura Serra y a los medios para los que trabajan, El Punt Avui y Ara.