Posts Tagged ‘Accesibilidad’

Museos y exposiciones virtuales. El caso excepcional del Museo Thyssen-Bornemisza

Jueves, marzo 30th, 2017

Gracias, Museo Thyssen-Bornemisza.

¿Por qué comienzo el post con este agradecimiento? Pues por una razón bien sencilla: el Museo Thyssen-Bornemisza es el único museo español que pone a disposición de los internautas su colección permanente y todas sus exposiciones temporales. Y el único museo de arte del mundo que lo hace de todas y cada una de las exposiciones temporales desde 2001, cuando puso en marcha Canaletto. An imaginary Venice (ver Visitas virtuales).

Además de permitir la visita virtual a personas que nunca podrán desplazarse a Madrid para visitar físicamente el museo y sus exposiciones (en este punto siempre pienso en mis colegas al otro lado del Atlántico), también facilita la vida a periodistas e investigadores. Mirad estas dos imágenes:

Thyssen virtual 01

Thyssen virtual 02

Efectivamente, gracias a la visita virtual del museo nos podemos trasladar digitalmente a Madrid para conocer una determinada sala. En este caso, la polémica Sala H de pintura europea del siglo XIX (Colección Carmen Thyssen-Bornemisza) y la no menos polémica Caballos de carreras en un paisaje de Edgard Degas.

Un periodista cultural o un investigador pueden hacerlo sin moverse de la redacción o de su despacho y en cualquier momento del día. Del hic et nunc al ubique et semper.

Querido Internet, nunca te podremos agradecer las muchas comodidades que nos has regalado.

Aviso para malpensados o despistados

Son públicas y notorias mis discusiones con el director artístico del museo (Guillermo Solana) y con su director de comunicación (José María Goicoechea). Basta con leer las perlas que me “regaló” Goico en este mismo portal: Museos y publicidad. Por lo tanto, que nadie piense que esto es un “artículo enjabonador”, que es un intento por congraciarme con nadie (ciertamente, no tengo que congraciarme con nadie por el simple hecho de disentir en determinados aspectos).

En mis críticas, intento ser siempre justo, para lo bueno y para lo malo (otra cosa es que lo consiga: estoy plagado de imperfecciones). Pero no tengo ojeriza a ningún museo: si hay algo que se hace bien, felicito; si hay algo que se hace mal; manifiesto mi disensión.

En este caso, el museo madrileño es de los pocos en el mundo (digo bien y repito: en el mundo) que puede alardear de un proyecto estable de presencia virtual. Aunque ya está dicho aquí y aquí, he pensado que ya que el museo se ha citado colateralmente en el artículo Buenas y malas praxis en periodismo cultural. Dos ejemplos para situar el debate, merecía la pena difundirlo de forma exclusiva.

Bonus track

Hablando de exposiciones temporales, os recomiendo visitar virtualmente la muestra Mondrian & De Stijl del Gemeentemuseum de La Haya. Está abierta siguiendo la fórmula 24/7/365.

Mondrian

Addenda

Gracias a la colaboración de Lola Feijoo, he conocido otro ejemplo de museo de arte, The Frick Collecion, que pone a disposición de los internautas tanto su colección permanente (virtual tour of The Frick Collection) como sus exposiciones temporales (Virtual Exhibitions). Como, por ejemplo, de la exposición Piero della Francesca in America (2013).

Frick Collection

Frick Collection 02

Llamamiento popular

Si conocéis más ejemplos de museos de arte que ofrezcan esta posibilidad a los internautas, no dudéis en comentármelo: estaré encantado de incorporarlo a este artículo.

El sueño de exposiciones temporales abiertas 365 días al año es una realidad

Jueves, febrero 25th, 2016

Desde 1990 me persigue un fantasma: la exposición temporal de Velázquez que le dedicó el Museo Nacional del Prado. La Venus del espejo, La vieja friendo huevos o El aguador de Sevilla juntos en un mismo espacio. Por desgracia para mí, no fui uno de los más de 600.000 visitantes que pudieron disfrutarla.

Desde entonces me persigue el fantasma del hic et nunc del que habla Walter Benjamin en La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica, el aquí y ahora de este tipo de actividad museística. Como su nombre indica, las exposiciones temporales han sido tradicionalmente actividades de vocación efímera: tienen fecha concreta y planificada de nacimiento y defunción.

Bueno, debería decir que me perseguía. Unos años después de aquella experiencia traumática con Velázquez, ya en 2009, cuando todo parecía indicar que me volvería a pasar lo mismo con la exposición de Francis Bacon, navegando por el pegamento digital de internet me topé con una maravilla: la versión online que había diseñado la Tate Britain, un regalo para los que no habíamos podido visitar la muestra en ninguna de sus tres sedes (el Met y Nueva York, la Tate Britain y Londres y el Museo Nacional del Prado y Madrid).

Miradas_desde_la_copa

Y es que con la irrupción de internet las cosas has cambiado: gracias al diseño y puesta a disposición de los internautas de las versiones virtuales en línea de esas exposiciones temporales, el adjetivo “temporal” ha pasado a ser una realidad relativa. Paradójicamente, estas exposiciones temporales virtuales subvierten el propio adjetivo que caracteriza esta actividad cultural, pues al estar siempre disponibles en la www eliminan definitivamente su carácter efímero: si la exposición física tiene un inicio y un final concretos, la exposición online está abierta las 24 horas del día de los 365 días del año.

En el artículo Museums and online exhibitions: a model for analysing and charting existing types, que he publicado con mi colega Arnau Gifreu en la revista Museum Management and Curatorship, proponemos un modelo de análisis y analizamos sus principales características, cartografiando las tipologías de exposiciones online existentes en los museos de arte.

En la actual fase de desarrollo del museo virtual, y como cabía esperar, la actividad estrella de este tipo de equipamientos culturales, la exposición temporal, también tendrá su reflejo virtual. Aunque lamentablemente todavía de forma un tanto tímida, alguno de los museos de arte de referencia internacional ya tienen un programa de exposiciones temporales virtuales disponible en su portal web institucional (el Museo Thyssen-Bornemisza), aunque la mayoría por ahora sólo plantean la versión virtual de alguna de ellas (como el MoMA, el Musée du Louvre o la Tate). Bien es cierto que son una selecta minoría, pues otros museos, como el Metropolitan Museum of Art, el Centre Pompidou, el British Museum o el Museo Nacional del Prado, ni tan siquiera disponen de alguna exposición online.

Después del análisis efectuado y los resultados obtenidos, presentamos como principal conclusión una propuesta de tres posibles modelos de exposiciones online que los museos pueden ofrecer al internauta:

Modelo espejo: ofrece un tipo de navegación automática, que guía al usuario en el modo de visita virtual. Lineal en esencia, restrictivo en relación a la navegación e interacción con las obras. Ejemplo: “Impresionismo Americano” del Museo Thyssen-Bornemisza.

Modelo hipermedia: ofrece un tipo de navegación con estilo mosaico y exploración libre. No lineal en esencia y ramificado. Ejemplo: “Van Gogh and the Colors of the Night” del MoMA.

Modelo narrativo: ofrece un tipo de navegación a medio camino entre la libertad y la restricción. Se acompaña en la navegación, se sugieren caminos pero existe cierta libertad para modificar comportamientos. Ejemplo: “Monet 2010” de la Réunion des musées nationaux – Grand Palais.

Parafraseando a Werner Schweibenz, “The online exhibition is no competitor or danger for the “brick and mortar” exhibition”. Al contrario.

Las exposiciones online son potentes amplificadores al servicio del poder divulgador del museo; que además tienen como valioso algo que comentaba en una entrevista Glenn D. Lowry, director del MoMA: se pueden hacer cosas que en el entorno real no son posibles.

Para conseguir que las exposiciones online sean esos potentes amplificadores de los museos, se deberían explorar y explotar las singularidades y posibilidades del medio digital, algo que la literatura científica viene reclamando desde hace casi dos décadas. Basta leer algunas citas de autores como Marc Tinkler & Michael Freedman: “All successful online exhibitions exploit the qualities of the digital medium, and use them as opportunities to explore areas that would otherwise be impossible in a physical museum environment”; Jonathan Bowen: “Do not try to re-create the ‘traditional’ museum experience. The Web is a different medium with its own strengths and weaknesses, which should be exploited to enhance the virtual visitor experience”; y Álvarez, Portús & Vives: “Debemos poder visitar exposiciones virtuales que no sean mera reproducción de su homóloga física. Internet es un nuevo medio de expresión que necesita nuevas formas de comunicación. ‘El medio es el mensaje’.”.

Por todo ello, creemos que la tipología de exposición online que más se adapta al usuario del siglo XXI es aquella que sabe combinar un recorrido más tradicional (por la sala recreada o con otra metáfora gráfica) con una propuesta más acompañada-narrativa donde se guíe de una forma más lineal al usuario, proponiendo retos, juegos y, en definitiva, convirtiéndola en algo más que en una simple réplica más o menos exacta de la exposición física.

Ahora solo falta que los gestores de los museos crean de forma sincera en la potencialidad del medio digital. ¿Quién sabe si algún día los museos solo diseñarán exposiciones para el medio digital? Mientras tanto, el fantasma del hic et nunc seguirá asolando a los amantes de los museos.

Nuevo número de la e-revista sobre museos. Para todos, naturalmente

Martes, febrero 12th, 2013

Receta para cocinar un museo para todos

Ingredientes: la sensibilidad y determinación de sus gestores.

Herramientas: los conocimientos en Design for All de un estudio externo.

El nuevo número de Miradas desde la copa, el cuarto, presenta un caso ejemplar para (de)mostrar que se puede cocinar un museo pensado para satisfacer el apetito de TODOS los públicos: Vilamuseu, el renovado museo de Villajoyosa (Alicante).

Y un museo que piensa en todos tenía necesariamente que incluir alguna referencia en su marca visual, la condensación gráfica de esa filosofía del museo alicantino. La explicación de todo el proceso de branding que ha permitido crearla, realizado por Avanti-Avanti Studio, ocupa buena parte de los contenidos.

Ahora me pondré un poco trascendente: es para mi un orgullo publicar este monográfico sobre Vilamuseu y el trabajo de Avanti-Avanti Studio. Y lo es, pues sin duda se convertirá en un referente internacional.

Aunque dedicarle un número monográfico de la e-revista ya conlleva implícitamente mi adhesión total al proyecto, no quiero dejar pasar la ocasión para felicitar explícitamente a Alex Dobaño & su estudio y a Antonio Espinosa/Carmina Bonmatí & su museo: FELICIDADES.

Museos y cultura: balas de memoria para luchar contra el Alzheimer

Lunes, abril 23rd, 2012

Para luchar contra una enfermedad tan devastadora como el Alzheimer, que afecta a la CPU de las personas que la sufren, los museos y la cultura juegan un papel importante como activadores externos de esa memoria. Los museos vendrían a ser como la magdalena mojada en té que nos regaló Marcel Proust en su novela “En busca del tiempo perdido. Por el camino de Swann”.

En este sentido gira el proyecto cultural AlzheimART, el programa de visitas para enfermos de Alzheimer, sus familiares y cuidadores organizado por el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB).

Os recomiendo que dediquéis poco menos de 30 minutos para visionar el excelente reportaje “La memoria externa” del programa televisivo “Soy cámara. El programa del CCCB”, donde se explica el proyecto:

Felicito a los impulsores del programa AlzheimART: Tere Pérez, Lluís Sangermán y Mònica Muñoz-Castanyer. Cosas así son las que hacen grandes a los museos.

Oído cocina: el MNAC cumple el compromiso

Jueves, marzo 3rd, 2011

En el marco de la jornada Arte Accesible. Jornada sobre accesibilidad en los museos, que organizó articketBCN el 27 de octubre de 2009, los museos y centros expositivos que forman el grupo se comprometieron a implementar políticas de accesibilidad para públicos con algún tipo de discapacidad (a partir de ahora utilizaré el término “público con diversidad funcional”, que elimina el carácter peyorativo que tienen “discapacitado” o “minusválido”).

La Pedrera es, sin duda, el referente (como ya comenté en el post La Pedrera accesible: abriendo camino). El resto de centros comienzan a hacer avances tímidos pero decididos para cumplir democráticamente con su misión. Uno de ellos es el MNAC.

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[Foto: MNAC]

El Museu Nacional d’Art de Catalunya ha presentado hoy su signoguía (un dispositivo móvil multimedia) y lazo personal de inducción magnética que ofrecerá un servicio para las personas sordas o con limitaciones auditivas. Una guía por las 35 obras maestras del museo, que se ofrecerá gratuitamente en tres lenguas de signos (española, catalana e internacional) con sus correspondientes subtítulos (también en tres idiomas: español, catalán e inglés). De hecho será el primer museo en España que ofrezca este servicio de mediación cultural en tres lenguas de signos (LSC, LSE y LSI).

El proyecto es doblemente interesante, pues el museo ha contado para su implementación con el apoyo tecnológico y económico de la Fundación Orange (colaboración museo-empresa, la clave para escapar de la crisis y los recortes presupuestarios) y el asesoramiento de la Federació de Persones Sordes de Catalunya (FESOCA), encargada de la traducción a las Lenguas de Signos y del subtitulado de los contenidos de las signoguías.

Me imagino (espero) que en una segunda fase se colgarán los tracks en la plataforma MNAC Online. Sin duda será un  material que ayudará a enriquecerla a nivel de contenidos (falta la hace, como comentaba en el post MNAC Online: sí, pero…). Como también imagino (espero) que se pondrán a disposición de los internautas en el correspondiente canal de YouTube, Vimeo o similar. ¡A mayor visibilidad más beneficiados!

Bien por la Fundación Orange, que sigue promoviendo este tipo de proyectos (ya lo había hecho antes en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, en el Museo Nacional Romano de Mérida, en el Museo Thyssen-Bornemisza y en el Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira). 

Felicidades al equipo del MNAC que ha hecho posible este proyecto. Hoy su (nuestro) museo es un poco más democrático.

La Pedrera accesible: abriendo camino

Sábado, diciembre 18th, 2010

la-pedrera-tactil-11Hace poco más de un año se celebraba en Barcelona la jornada Arte Accesible. Jornada sobre accesibilidad en los museos, en la que los museos y centros expositivos barceloneses que forman el grupo articketBCN reflexionaban públicamente sobre este aspecto que debería ser esencial en la gestión de equipamientos culturales abiertos al público (obligatorio si hablamos de equipamientos de titularidad pública).

Pues bien, menos de un año después, la organización que gestiona La Pedrera (la Obra Social de Catalunya Caixa) ha coronado con el proyecto La Pedrera Táctil (nuevos recursos de accesibilidad sensorial para visitantes con desventajas visuales) su programa integral La Pedrera Accesible (en el que trabajan desde el año 2005, facilitando recursos sensoriales en 11 de las exposiciones temporales programadas desde entonces).    

Si hasta ahora se facilitaban esos recursos en las exposiciones temporales (desde Rembrandt. La llum de l’ombra a Mariscal a La Pedrera), con La Pedrera Táctil se soluciona la accesibilidad a la exposición permanente, a las zonas visitables del bien cultural (Patios, Espacio Gaudí -el centro de interpretación sobre la vida y obra de Gaudí situado en el desván del edificio-, El Piso de La Pedrera -la recreación de una vivienda de principios del siglo XX- y la azotea).

El programa La Pedrera Táctil consta de los siguientes recursos:

Planos de situación táctiles, situados en la planta baja, en el piso, en el desván y en la azotea.

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[Foto: Miradas desde la copa]

• Espacio táctil situado al inicio del Espacio Gaudí, con tres maquetas: del conjunto del edificio, de una de las esculturales cajas de escalera de la azotea y de un balcón.

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[Foto: Miradas desde la copa]

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[Foto: Miradas desde la copa]

• Audioguía descriptiva que permite recorrer los diversos espacios visitables del monumento (por ahora en catalán y español).

Los gestores de La Pedrera constituyen un caso ejemplar y ejemplarizante: lideran y participan en un espacio de reflexión sobre el tema (las jornadas que comento al principio del post), cuya conclusión general fue el mea culpa público de los museos y centros de arte que forman articketBCN. Pero no se quedan ahí, al acompañar los buenos propósitos de acción.

Y es que la reflexión está muy bien, pero es mejor si se acompaña de la acción. Espero que el resto de compañeros articketeros de La Pedrera siga sus pasos. Ahora ya no queda margen para las excusas: el camino está abierto. Y como comentaba el museólogo Antonio Espinosa, no se trata de inventar la pólvora, es suficiente con tener cierta sensibilidad, poner los recursos (no se necesita tanto como algunos piensan) y dejarse asesorar por especialistas en estos temas.   

Mi más sincera felicitación al equipo de La Pedrera. Apropiándome de forma poco original de mi querido Milton GlaserI  La Pedrera.

Diseño para todos

Martes, octubre 26th, 2010

comunicacion_del_patrimonioLo más importante: se consolida en Barcelona un foro de reflexión sobre la accesibilidad a museos y centros expositivos. Está mañana se ha celebrado, de la mano de ArticketBCN, la segunda jornada sobre la temática, Eina i metodologia per un disseny per a tothom (Herramienta y metodología por un diseño para todos).

Si hace un año, y como comenté en el post La accesibilidad en los museos, dio la sensación que buena parte de las malas praxis eran culpa exclusiva de los diseñadores (¡qué error!), esta vez el peso de las jornadas ha recaído en tres diseñadores (Beppe Benenti, Ignasi Bonjoch y Enric Jardí).

Gracias a la intervención de Ignasi Bonjoch, explicando el proceso cartográfico que utiliza para interpretar el guión lineal de los comisarios, ha quedado claro el importante papel de los diseñadores (interiorismo y gráfico) en la materialización física de las exposiciones. En un momento ha hablado de la importancia de considerar la relación equipamiento-comisario-diseñador como un triángulo equilátero, en el que cualquier estiramiento por uno de sus vértices acaba generando problemas en el resultado final. Me temo que el efecto Isabel Preysler es el pan nuestro de cada día, ya sea por la inflexibilidad de algunos comisarios o la excesiva creatividad de algunos diseñadores (también me temo que a los responsables de exposiciones de los equipamientos les toca mirar a lado y lado como en un partido de tenis).

De la conferencia de Enric Jardí, Diseño visual razonable, sobre tipografía, legibilidad y lecturabilidad, me quedo con el término anorexia tipográfica para referirse a las escuálidas cartelas que lamentablemente estamos tan acostumbrados a sufrir (siempre he pensado que por los problemas que generan lo mejor sería hacerlas desaparecer; total, la información que ofrecen es prescindible en la mayoría de casos). Lástima que no haya ilustrado sus comentarios con ejemplos reales del sector (de buenas y malas prácticas), limitándose a utilizar material de sus clases (sí, aquí he vertido una pizca de rabia, algo que pasa cuando tienes altas expectativas sobre alguien que luego no se ven correspondidas). 

Teniendo en cuenta que en esta y en la anterior jornada ya se han tratado temas de accesibilidad física y sensorial, ¿qué tal si para el próximo año se centra en la accesibilidad cognitiva?

Accesibilidad extrema

Martes, noviembre 3rd, 2009

En las jornadas sobre accesibilidad que comenté en el post precedente, un asistente preguntó a una ponente invidente, Meritxell Aymerich, sobre su reacción cuando se le prohibía en un museo tocar las obras de arte expuestas. Ella comentó que aunque lo entendía, le producía un punto de frustración, pues para su colectivo, visitar museos sin los apoyos necesarios era como para nosotros ver vitrinas vacías o cuadros en blanco.  

  

Posiblemente, y viendo la nueva propuesta puesta en marcha desde el Metropolitan Museum of Art de Nueva York, ya no tenga sentido esa pregunta, porque todos tendremos el máximo acceso posible a las obras de arte.

 

Un artículo periodístico publicado recientemente, “Struggling Museum Now Allowing Patrons To Touch Paintings”, se hace eco de la preocupación del nuevo director del MET, Thomas P. Campbell: que a pesar de contar con una magnífica colección de arte, permanece indiferente para muchas personas. ¿Cómo cambiar esa realidad? Pues la manera de conseguirlo es (¡conservadores-restauradores, tomad asiento!) probar algo diferente, algo que permita experimentar las obras de arte de forma más cercana y personal: pudiéndolas tocar, sobar. El llamamiento del director es bien claro y sencillo: “Please, bring the whole family and smudge up our paintings as much as you want.” (“Por favor, traiga a toda su familia y manche nuestros cuadros tanto como desee.”).

 

Ante una propuesta tan original, la reacción del público era previsible: éxito total. Éxito que ha comportado que la asistencia al museo aumente por diez desde que se implantó la nueva medida.

 

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Sólo hace falta leer los testimonios de alguno de los visitantes que han tenido la suerte de probar personalmente la arriesgada propuesta del MET Museum. Como un joven llamado Phil Brehm, que reconocía a la redacción del periódico no haber pisado un museo desde una excursión obligatoria de la escuela secundaria. Según él “You can’t grasp the brilliance of a great painting just by looking at it. To truly appreciate fine art, you need to be able to run your fingers over its surface and explore its range of textures. Or just rub your face all over it, like I do.” (“No se puede comprender la brillantez de un gran cuadro con sólo mirarlo. Para apreciar verdaderamente la obra de arte, necesitas ser capaz de pasar tus dedos sobre su superficie y explorar su gama de texturas. O frotar la cara por todas partes, como hago yo.”). Para los funcionarios entrevistados, una mancha o una pequeña perforación en las obras es el pequeño peaje a pagar por ese renovado interés por el arte.

 

La popularidad de la propuesta, que únicamente preveía esos privilegios táctiles para la pintura, se ha ampliado a todo tipo de piezas. Ahora ya es posible introducirse en el interior de un sarcófago egipcio para tomarse una foto de recuerdo o hacerse un masaje, o probarse una armadura medieval y participar en un simulacro de batalla.

 

Como acaba reconociendo Campbell, “Sometimes you have to go that extra mile to grab people’s attention.” (“A veces tienes que ir así de lejos para captar la atención de la gente.”).

 

Según se comenta, la iniciativa del MET está siendo aplicada también en otros museos y equipamientos culturales estadounidenses. Como el American Museum of Natural History, que por 2 dólares permite subirse a su mítico esqueleto de brontosauro o la Boston Symphony Orchestra, que ha creado un espectáculo donde se invita al espectador a subir al escenario para improvisar canciones o simplemente revolotear por él agitando pañuelos de colores. 

 

En previsión que esa nueva política no sea suficiente a corto plazo, el museo ya se plantea propuestas extremas para el próximo año. Como avanzan desde el MET “Next year we’re going to let people grab any masterpiece they like and just take a shit on it.” (“El próximo año vamos a dejar que la gente coja cualquier obra maestra que le guste y se cague en ella.”).

 

P.s.: Se me olvidaba comentar que el artículo se publicó en The Onion, el principal diario satírico de noticias falsas de USA.

La accesibilidad en los museos

Martes, octubre 27th, 2009

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Ayer asistí a la jornada Art Accessible. Jornada sobre accessibilitat als museus (Arte Accesible. Jornada sobre accesibilidad en los museos)  que se celebró en La Pedrera. Organizada por la Obra Social de Caixa Catalunya y Articket (una única entrada válida para siete museos y centros expositivos barceloneses: CCCB, Museu Picasso, Fundació Joan Miró, MNAC, MACBA, Fundació Antoni Tàpies y La Pedrera de Caixa Catalunya) fue intensa y muy reveladora para acabar de constatar el estado actual de la accesibilidad para personas con algún tipo de desventaja sensorial o cognitiva en los museos y centros de arte que forman parte del grupo.

Y qué mejor manera para darse cuenta del dramático estado de la situación en nuestros museos, que conocer de primera mano (gracias a las conferencias de Francesca Rosenberg -directora de los programas de accesibilidad del Departamento de Educación del MoMA- y Matthieu Decraene -hasta hace poco responsable del programa de accesibilidad del Museo del Louvre-) el intenso trabajo realizado durante los últimos años en el MoMA y en el Museo del Louvre, con programas pioneros capaces de asegurar la accesibilidad integral para todos sus públicos a sus instalaciones y colecciones.

El simple hecho que se le dedique una jornada monográfica al tema, ya es todo un logro que merece una sonora felicitación. Si además se cumple en un tiempo razonable con la declaración de intenciones que leyó el gerente del MACBA, Joan Abellà, se estará en el buen camino. Como dijo un asistente invidente, un camino que tiene que hacerse sí o sí para mejorar la experiencia de una parte importante de nuestros conciudadanos, que ahora están directamente excluidos. 

Pero aún es mucho más gratificante comprobar el interés entre los profesionales de los museos y la cultura, que asistieron en masa al evento desbordando las espectativas de los organizadores más optimistas (más de 300 inscritos y una cincuentena de interesados en lista de espera).

No quiero acabar este post sin hacerme eco de un comentario sorprendente que se repitió entre alguno de los ponentes y el propio público: parece ser que los problemas de legilibidad en muchos textos de sala o cartelas son culpa exclusiva de los diseñadores. Una buena estrategia de los profesionales de los museos, esa de disparar al mensajero sin asumir sus reponsabilidades. Entre estas últimas, se debería incluir  un conocimiento mínimo sobre estos temas, algo que serviría para plantear un buen briefing a partir del cual el diseñador pueda trabajar y poderle exigir así un buen trabajo. Incluso para no contratar a esos malos diseñadores que anteponen la forma a la función, olvidándose que el diseño es la conjunción de ambas.