Archive for the ‘Mediación cultural’ Category

Lascaux, Episodio IV. La copia contraataca

Miércoles, abril 19th, 2017

Hacía tiempo que buscaba un equipamiento patrimonial que me volviese a generar buenas sensaciones, de esas que te hacen volver a creer que se pueden hacer las cosas con excelencia: por fin lo he encontrado en Lascaux. Centre International de l’Art Pariétal.

Lascaux. Episodio IV

Entre las muchísimas cosas que se pueden comentar, me centraré en las tres que más me interesan (por ejemplo, dejo el análisis del magnífico edificio de Snøhetta -a Libe Fdez Torróntegui de reharq* seguro que le interesa-, la gráfica, el merchandise, el despliegue tecnológico, etc. etc.).

Edificio

Sobre la copia de la cueva o la cueva simplemente

A diferencia de la histórica Lascaux II (inaugurada en 1983), ahora se ha reproducido casi la totalidad de la cueva.

Neocueva

Como defensor del original y su aura, he de decir que en un momento dado de la visita a la reproducción me vi comentando con una de mis acompañantes, Yrene Bueno, el detalle del friso de los ciervos cruzando el río. En ese preciso momento me di cuenta que me había olvidado complemente que estaba visitando una copia.

En el caso de Lascaux IV, la experiencia cultural es plena. Aceptando que no se puede visitar el original, la copia lo representa con honores.

Sólo un par de detalles del buen trabajo para conseguir esa inmersión del visitante: dentro de la neocueva la temperatura es la misma que en la cueva (16°C) y la luz está colocada de tal manera que reproduce la incidencia que debieron tener las lámparas paleolíticas en las pinturas (aquí es el único momento del artículo en el que me permito una pequeña observación: para darle más verosimilitud a la iluminación, en algún punto se podría reproducir el parpadeo característico de una llama).

Sobre el uso de la tecnología o el equilibrio entre la mediación tecnológica y la humana

Aunque la presencia de la tecnología es muy relevante en Lascaux, los impulsores del proyecto no han olvidado que un centro así también tiene la obligación de generar empleo.

La totalidad de la visita se hace acompañada de una tablet, pero en la primera parte de inmersión y exploración por la terraza mirador, el abrigo, el camino del descubrimiento y la réplica de la cueva (me sirvo de lo comentado por Manel Miró), el peso lo lleva una persona.

Guía

Sólo un detalle del buen trabajo que realizó la profesional que me acompañó en esa parte de mi “aventura” por Lascaux: como conclusión y despedida, y ante la imposibilidad científica de saber el papel concreto que jugó el arte parietal para sus creadores, nos ofreció algunas de la hipótesis que se han barajado, invitándonos a imaginar la que a nosotros nos pareciese más evocadora. Una forma bella de despedir a un grupo.

En cuanto al despliegue tecnológico, el mejor piropo es que funciona cuando tiene que hacerlo. Dispositivos móviles, Realidad Virtual y Realidad Aumentada al servicio de la mediación cultural.

Tecnología

Sobre el cierre de la Cueva de Lascaux o una acción de Difusión preventiva

Una de mis inquietudes antes de la visita era conocer el tratamiento de un tema fundamental: la explicación de las razones que llevaron al gobierno francés liderado por su ministro de cultura, André Malraux, a cerrar la cueva en abril de 1963.

En El taller de Lascaux se resolvía mi inquietud. El display Un equilibrio frágil explica de una forma muy visual y efectista los problemas que genera la presencia humana en el interior de una cueva como la de Lascaux: aumento de la temperatura, de la humedad y de CO2.

Difusión preventiva

En este punto no quiero olvidar la anécdota que explica uno de los “padres” de la conservación preventiva, Gaël de Guichen. Miembro del equipo que trabajó en la conservación de Lascaux, explica que la forma que tuvieron de hacer entender a la población local que se tenía que cerrar la cueva era utilizando el símil con uno de los productos estrellas del Périgord, el foie. De la misma manera que al abrir una lata de foie en conserva se produce una alteración inmediata en el producto, algo parecido pasaba con la cueva: se había mantenido protegida durante los miles de años que había permanecido sellada, pero con graves afectaciones desde que se había abierto al público, que la visitó masivamente entre 1948 y 1963. Llegado este momento, tengo que confesarme: albergaba la esperanza que esa fuese la forma de explicárselo al visitante.

Vaya en la siguiente foto mi homenaje a Gaël de Guichen y al magistral símil de la lata de foie.

Gaël de Guichen

En conclusión

Lascaux. Centre International de l’Art Pariétal es, sin ningún género de dudas, el centro de referencia de la presentación del arte parietal paleolítico.

Si en su momento ya recomendé a los interesados en museografía, museos y patrimonio la visita a la Vall de Boí para conocer el mapping Taüll 1123, ahora recomiendo la visita al centro de Montignac.

Un profesional con inquietudes y, por tanto, que quiera estar al día, debe visitar Lascaux. Centre International de l’Art Pariétal. 

En mi caso, hacía mucho tiempo (demasiado) que no recordaba ser tan feliz visitando un equipamiento patrimonial. He de reconocer que también tienen su parte de responsabilidad las dos personas que me acompañaron: Yrene Bueno y Manel Miró. Vaya mi agradecimiento a los dos por aceptar mi propuesta con entusiasmo.

Lascauxfolie

[Fotos: Snøhetta y Miradas desde la copa]

En vista de la magnífica experiencia, está claro que habrá que visitar la Caverne du Pont d’Arc, el otro gran proyecto francés de presentación de una cueva con arte parietal, en este caso de la Cueva de Chauvet.

Con sólo investigar un poco en su web dan ganas de hacerlo mañana mismo.

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[Foto: Caverne du Pont d’Arc]

Por ahora me conformo con el documental de Werner Herzog “La cueva de los sueños olvidados”.

Bonus track

Le Monde (2017), “Les merveilles de Lascaux. Du chef-d’œuvre à la réplique intégrale”, marzo.

Manel Miró (2017), “Lascaux IV, el triunfo de la réplica”, Raining Stones. Interpretar el patrimonio.

Para los lectores que no puedan viajar hasta Francia, pueden conocer la Cueva de Lascaux gracias a la visita virtual disponible aquí. ¡Buen viaje al paleolítico!

Una última observación: en el viaje virtual se puede acceder al Pozo (con la única representación humana de todo la cueva) y al Divertículo de los Felinos (con grabados), que no se han podido reproducir físicamente por su poca accesibilidad (el arte parietal del Pozo sí se reproduce en El Taller de Lascaux).

Museos y exposiciones virtuales. El caso excepcional del Museo Thyssen-Bornemisza

Jueves, marzo 30th, 2017

Gracias, Museo Thyssen-Bornemisza.

¿Por qué comienzo el post con este agradecimiento? Pues por una razón bien sencilla: el Museo Thyssen-Bornemisza es el único museo español que pone a disposición de los internautas su colección permanente y todas sus exposiciones temporales. Y el único museo de arte del mundo que lo hace de todas y cada una de las exposiciones temporales desde 2001, cuando puso en marcha Canaletto. An imaginary Venice (ver Visitas virtuales).

Además de permitir la visita virtual a personas que nunca podrán desplazarse a Madrid para visitar físicamente el museo y sus exposiciones (en este punto siempre pienso en mis colegas al otro lado del Atlántico), también facilita la vida a periodistas e investigadores. Mirad estas dos imágenes:

Thyssen virtual 01

Thyssen virtual 02

Efectivamente, gracias a la visita virtual del museo nos podemos trasladar digitalmente a Madrid para conocer una determinada sala. En este caso, la polémica Sala H de pintura europea del siglo XIX (Colección Carmen Thyssen-Bornemisza) y la no menos polémica Caballos de carreras en un paisaje de Edgard Degas.

Un periodista cultural o un investigador pueden hacerlo sin moverse de la redacción o de su despacho y en cualquier momento del día. Del hic et nunc al ubique et semper.

Querido Internet, nunca te podremos agradecer las muchas comodidades que nos has regalado.

Aviso para malpensados o despistados

Son públicas y notorias mis discusiones con el director artístico del museo (Guillermo Solana) y con su director de comunicación (José María Goicoechea). Basta con leer las perlas que me “regaló” Goico en este mismo portal: Museos y publicidad. Por lo tanto, que nadie piense que esto es un “artículo enjabonador”, que es un intento por congraciarme con nadie (ciertamente, no tengo que congraciarme con nadie por el simple hecho de disentir en determinados aspectos).

En mis críticas, intento ser siempre justo, para lo bueno y para lo malo (otra cosa es que lo consiga: estoy plagado de imperfecciones). Pero no tengo ojeriza a ningún museo: si hay algo que se hace bien, felicito; si hay algo que se hace mal; manifiesto mi disensión.

En este caso, el museo madrileño es de los pocos en el mundo (digo bien y repito: en el mundo) que puede alardear de un proyecto estable de presencia virtual. Aunque ya está dicho aquí y aquí, he pensado que ya que el museo se ha citado colateralmente en el artículo Buenas y malas praxis en periodismo cultural. Dos ejemplos para situar el debate, merecía la pena difundirlo de forma exclusiva.

Bonus track

Hablando de exposiciones temporales, os recomiendo visitar virtualmente la muestra Mondrian & De Stijl del Gemeentemuseum de La Haya. Está abierta siguiendo la fórmula 24/7/365.

Mondrian

Addenda

Gracias a la colaboración de Lola Feijoo, he conocido otro ejemplo de museo de arte, The Frick Collecion, que pone a disposición de los internautas tanto su colección permanente (virtual tour of The Frick Collection) como sus exposiciones temporales (Virtual Exhibitions). Como, por ejemplo, de la exposición Piero della Francesca in America (2013).

Frick Collection

Frick Collection 02

Llamamiento popular

Si conocéis más ejemplos de museos de arte que ofrezcan esta posibilidad a los internautas, no dudéis en comentármelo: estaré encantado de incorporarlo a este artículo.

Un videojuego narrativo para que los jóvenes se enganchen al museo

Viernes, mayo 27th, 2016

Siempre he tenido un especial cariño por los museos pequeños que se esfuerzan por mejorar sus instalaciones y actualizar su museografía, facilitando así que la experiencia de sus visitantes sea cómoda y memorable.

El Museu Agbar de les Aigües (Cornellà de Llobregat, Barcelona) es uno de esos museos. Un museo corporativo que, desde que abrió sus puertas hace poco más diez años (en 2004), ha ido puliendo y actualizando su propuesta museográfica: de los paneles con textos y dibujos (ilustrados por Jordi Ballonga) que presentaban la central de bombeo, se pasó a las estaciones multimedia que enriquecían claramente la mediación; o la inclusión de dispositivos para permitir la visita a personas con diversidad funcional.

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[Foto: Miradas desde la copa]

En sintonía con esa manera de entender su misión, ahora acaban de escribir una línea en la historia de los museos en nuestro país.

Se acaba de presentar una aplicación móvil que fusiona el cómic interactivo digital con la experiencia real: Origen. Desarrollada por la empresa Cubus Games, Origen es una aventura interactiva que lleva los principios de los gamebooks, el storytelling* y la gamificación al ámbito de la mediación del patrimonio cultural.

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Gracias a la app (descargable de forma gratuita en la App Store y en Google Play) y balizas electrónicas (beacons), se propone al visitante vivir una experiencia narrativa con el museo y el agua como hilos conductores, combinando ficción y realidad.

La narración de la novela gráfica permite pasar de usuario a visitante: se empieza desde casa, pero, a partir de un momento determinado, para continuar con el relato se tiene que visitar necesariamente el museo.

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La manera de trabar la historia y el formato la convierten en algo atractivo para el público al que se dirige, el juvenil. Se dirigen a ellos con uno de sus lenguajes favoritos, pero sin olvidar el contenido que lo relaciona con el equipamiento y el agua. En palabras de uno de sus desarrolladores, Quim Garreta, han conseguido equilibrarlo de tal manera que no se cae en el desarrollo de un serious-serious-serious game que finalmente deja de ser un game.

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El proyecto es doblemente interesante, pues también tiene su originalidad en la manera de gestarse. La empresa desarrolladora de Origen, Cubus Games, fue la ganadora de un hackathon organizado por el museo el 20 y 21 de marzo de 2015. Durante 24 horas, 20 equipos (de entre 2 y 5 miembros) compitieron en HackatH2On para crear la mejor app para dispositivos móviles capaz de acercar la cultura del agua de una forma innovadora.

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[Fotos: Museu Agbar de les Aigües y Cubus Games]

Para valorarla con justicia, no hay que olvidar el público objetivo al que se dirige. Y me temo que si estás aquí no formas de él.

Como en la mayoría de acciones que comento en Miradas, el acierto y las felicitaciones tienen un doble destinatario: a Cubus Games por materializar el videojuego y al equipo del Museu Agbar de les Aigües por apostar por él y modularlo para el ámbito del museo.

* Sobre el tema, merece la pena leer a Eva Snijders en “Storytelling como estrategia de contenidos” en el libro digital Contenido eres tú (aquí se puede descargar).

Ps: siento que en el redactado del artículo se perciba un cierto tufillo a surfismo. Hablar de estas cosas tiene ese peaje.

El sueño de exposiciones temporales abiertas 365 días al año es una realidad

Jueves, febrero 25th, 2016

Desde 1990 me persigue un fantasma: la exposición temporal de Velázquez que le dedicó el Museo Nacional del Prado. La Venus del espejo, La vieja friendo huevos o El aguador de Sevilla juntos en un mismo espacio. Por desgracia para mí, no fui uno de los más de 600.000 visitantes que pudieron disfrutarla.

Desde entonces me persigue el fantasma del hic et nunc del que habla Walter Benjamin en La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica, el aquí y ahora de este tipo de actividad museística. Como su nombre indica, las exposiciones temporales han sido tradicionalmente actividades de vocación efímera: tienen fecha concreta y planificada de nacimiento y defunción.

Bueno, debería decir que me perseguía. Unos años después de aquella experiencia traumática con Velázquez, ya en 2009, cuando todo parecía indicar que me volvería a pasar lo mismo con la exposición de Francis Bacon, navegando por el pegamento digital de internet me topé con una maravilla: la versión online que había diseñado la Tate Britain, un regalo para los que no habíamos podido visitar la muestra en ninguna de sus tres sedes (el Met y Nueva York, la Tate Britain y Londres y el Museo Nacional del Prado y Madrid).

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Y es que con la irrupción de internet las cosas has cambiado: gracias al diseño y puesta a disposición de los internautas de las versiones virtuales en línea de esas exposiciones temporales, el adjetivo “temporal” ha pasado a ser una realidad relativa. Paradójicamente, estas exposiciones temporales virtuales subvierten el propio adjetivo que caracteriza esta actividad cultural, pues al estar siempre disponibles en la www eliminan definitivamente su carácter efímero: si la exposición física tiene un inicio y un final concretos, la exposición online está abierta las 24 horas del día de los 365 días del año.

En el artículo Museums and online exhibitions: a model for analysing and charting existing types, que he publicado con mi colega Arnau Gifreu en la revista Museum Management and Curatorship, proponemos un modelo de análisis y analizamos sus principales características, cartografiando las tipologías de exposiciones online existentes en los museos de arte.

En la actual fase de desarrollo del museo virtual, y como cabía esperar, la actividad estrella de este tipo de equipamientos culturales, la exposición temporal, también tendrá su reflejo virtual. Aunque lamentablemente todavía de forma un tanto tímida, alguno de los museos de arte de referencia internacional ya tienen un programa de exposiciones temporales virtuales disponible en su portal web institucional (el Museo Thyssen-Bornemisza), aunque la mayoría por ahora sólo plantean la versión virtual de alguna de ellas (como el MoMA, el Musée du Louvre o la Tate). Bien es cierto que son una selecta minoría, pues otros museos, como el Metropolitan Museum of Art, el Centre Pompidou, el British Museum o el Museo Nacional del Prado, ni tan siquiera disponen de alguna exposición online.

Después del análisis efectuado y los resultados obtenidos, presentamos como principal conclusión una propuesta de tres posibles modelos de exposiciones online que los museos pueden ofrecer al internauta:

Modelo espejo: ofrece un tipo de navegación automática, que guía al usuario en el modo de visita virtual. Lineal en esencia, restrictivo en relación a la navegación e interacción con las obras. Ejemplo: “Impresionismo Americano” del Museo Thyssen-Bornemisza.

Modelo hipermedia: ofrece un tipo de navegación con estilo mosaico y exploración libre. No lineal en esencia y ramificado. Ejemplo: “Van Gogh and the Colors of the Night” del MoMA.

Modelo narrativo: ofrece un tipo de navegación a medio camino entre la libertad y la restricción. Se acompaña en la navegación, se sugieren caminos pero existe cierta libertad para modificar comportamientos. Ejemplo: “Monet 2010” de la Réunion des musées nationaux – Grand Palais.

Parafraseando a Werner Schweibenz, “The online exhibition is no competitor or danger for the “brick and mortar” exhibition”. Al contrario.

Las exposiciones online son potentes amplificadores al servicio del poder divulgador del museo; que además tienen como valioso algo que comentaba en una entrevista Glenn D. Lowry, director del MoMA: se pueden hacer cosas que en el entorno real no son posibles.

Para conseguir que las exposiciones online sean esos potentes amplificadores de los museos, se deberían explorar y explotar las singularidades y posibilidades del medio digital, algo que la literatura científica viene reclamando desde hace casi dos décadas. Basta leer algunas citas de autores como Marc Tinkler & Michael Freedman: “All successful online exhibitions exploit the qualities of the digital medium, and use them as opportunities to explore areas that would otherwise be impossible in a physical museum environment”; Jonathan Bowen: “Do not try to re-create the ‘traditional’ museum experience. The Web is a different medium with its own strengths and weaknesses, which should be exploited to enhance the virtual visitor experience”; y Álvarez, Portús & Vives: “Debemos poder visitar exposiciones virtuales que no sean mera reproducción de su homóloga física. Internet es un nuevo medio de expresión que necesita nuevas formas de comunicación. ‘El medio es el mensaje’.”.

Por todo ello, creemos que la tipología de exposición online que más se adapta al usuario del siglo XXI es aquella que sabe combinar un recorrido más tradicional (por la sala recreada o con otra metáfora gráfica) con una propuesta más acompañada-narrativa donde se guíe de una forma más lineal al usuario, proponiendo retos, juegos y, en definitiva, convirtiéndola en algo más que en una simple réplica más o menos exacta de la exposición física.

Ahora solo falta que los gestores de los museos crean de forma sincera en la potencialidad del medio digital. ¿Quién sabe si algún día los museos solo diseñarán exposiciones para el medio digital? Mientras tanto, el fantasma del hic et nunc seguirá asolando a los amantes de los museos.

Miserachs y ‘Barcelona, blanco y negro’, la exposición

Sábado, enero 9th, 2016

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Más allá del interés personal por un tema, movimiento artístico o artista, la “museografía de la vitrina, el clavo y la peana” que se estila en las exposiciones de los museos de arte me aburre y decepciona soberanamente. Por poner un ejemplo: visitar una exposición sobre el cartel o un cartelista y ver una sucesión de carteles enmarcados, sin más montaje que un breve texto inicial y las anoréxicas cartelas informativas, hace tiempo que dejó de parecerme una exposición.

En muchos casos, demasiados, tengo la sensación que todos los esfuerzos se centran en conseguir el préstamo del mayor número y de las mejores obras, pero luego se hace poco o nada para construir un medio de comunicación (eso es una exposición) gracias a un planteamiento museográfico que vaya más allá de una sucesión de obras sobre un bonito color de fondo.

Por eso, cuando leí alguna de las varias críticas negativas sobre el montaje a una exposición del Museu d’Art Contemporani de Barcelona (MACBA), tuve claro que debía volver a ese museo.

Hace años que no lo pisaba. Ni cuando el año pasado fue noticia por la censura a una obra de arte. La última vez que lo hice fue para visitar la exposición La anarquía del silencio. John Cage y el arte experimental (¡acabo de comprobar que eso fue en 2010!).

Ahora lo he vuelto a hacer y no me arrepiento. La exposición Miserachs Barcelona ha sido la “culpable”. Una exposición monográfica sobre un fotolibro de Xavier Miserachs: Barcelona, blanco y negro.

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Como confesaba antes, he vuelto al MACBA por los comentarios (mayoritariamente negativos) que leí sobre la propuesta museográfica planteada por el comisario, Horacio Fernández, y los diseñadores, el estudio de arquitectura Langarita-Navarro. De falta evidente de respeto (Pedro Madueño en Recortables que alteran una obra, La Vanguardia) a acto de traición a la persona y la obra del artista (Joan de Sagarra en Miserachs traicionado, La Vanguardia). Según Joan de Sagarra, entre la profesión corre la frase “Misterioso asesinato en el Macba”.

Está claro que los implicados no se han limitado a lo que se espera (por común) de una muestra de fotografía y a lo que se estila en el museo barcelonés. Como decía el propio comisario en una visita comentada, en un museo de arte contemporáneo debería primar la innovación, también en el diseño de exposiciones temporales.

¿Cómo transformar un libro en exposición?

Ese proceso de intermedialidad era el reto al que se enfrentaron comisario y arquitectos.

Merece la pena conocer la opinión del comisario sobre la fotografía y su manera de entenderla:

Les fotografies estan vives. En els àmbits més conservadors del món de l’art se sol dir que estan mortes i que s’haurien de guardar emmarcades i cobertes amb un vidre. Però la història de la fotografia és molt més rica del que acostumen a explicar-nos els museus i el col·leccionisme i en aquest projecte també volíem mostrar la diversitat i la riquesa dels suports. Les imatges no tenen tema, no tenen una lectura privilegiada. El llibre és un relat visual força obert i, com va dir el fotògraf, la interpretació està en mans de l’espectador.

La muestra empieza en el vestíbulo, con un mural fotográfico compuesto por imágenes de las afueras de la ciudad.

Miradas desde la copa

Después, se entra en un primer espacio con un montaje a modo de mecano que recrea las exposiciones de los años en los que Xavier Miserachs preparaba su fotolibro. Un modelo que bebe de la Bauhaus y, muy especialmente, de las estructuras portátiles de la mítica exposición itinerante The Family of Man (MoMA, Edward Steichen, 1955; ahora en el Castillo de Clervaux, Luxemburgo).

Miradas desde la copa

Más adelante es posible pasear literalmente por las páginas del fotolibro de Xavier Miserachs y las calles y plazas de la Barcelona de los años 60, gracias a grandes ampliaciones tridimensionales, que transforman el espacio en una escenografía teatral que consigue que el visitante pase de la clásica pasividad a protagonista de la instalación.

Miradas desde la copa

Después de pasear por esa calle, se entra en un tercer espacio, una especie de plaza. Los protagonistas de las fotografías de Miserachs se han independizado de sus fondos, proyectándose de forma que envuelven al visitante. En este espacio se intenta conseguir el impacto emocional de la fotografía. Sin duda ha sido el espacio más criticado. Ante esas críticas, el comisario antepone la libertad creativa.

Miradas desde la copa

Por último, un último espacio, el usual en el montaje expositivo, con la proyección monumental del propio libro, página a página. Y el fotolibro como objeto, expuesto y protegido en una vitrina. Un planteamiento ciertamente sorprendente: no hay nada más lejos de la innovación expositiva que encapsular el libro en una vitrina como si fuese el Beato de Girona.

Miradas desde la copa

Miradas desde la copa

Sensaciones después de

Al finalizar el recorrido, queda claro que es una exposición donde la protagonista es la fotografía. Ahora bien, proponiendo nuevas maneras de mirar y leer fotos en el espacio artístico, huyendo del formato expositivo convencional: no hay ni una sola fotografía enmarcada, ni un solo texto de sala, ni una sola cartela.

Comparto con la periodista cultural Teresa Sesé (Deambulando con Miserachs, La Vanguardia), una cierta sensación de coitus interruptus. Tuve la sensación como de haber visitado el germen de una exposición del vecino Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (que por cierto, sí tiene como marca de la casa este tipo de planteamientos museográficos). Puede que Mercè Ibarz dé en el clavo cuando dice que la “primera impresión que produce es de brevedad, lo que tras décadas de exposiciones megalomaníacas, es un comentario indirecto muy de agradecer. No es breve, es intensa” (Barcelona Miserachs, El País).

Quizá, después de esa intensidad que comenta Ibarz, hubiese convenido un espacio más, de corte documental y reflexivo, con la exposición de materiales que mostrasen y explicasen el proceso de elaboración del fotolibro (es evidente que lo que se dice sobre este espacio en el texto introductorio de la exposición no se ajusta a la realidad: “En el epílogo se encuentra toda la información sobre Barcelona, blanco y negro“). Puede que así se hubiese redondeado la propuesta, aportándole algo de lo que ahora adolece.

Aunque bien es verdad que, para documentarse, para saber sobre Miserachs, el fotolibro y el propio trabajo del museo, está disponible otra exposición en un espacio contiguo: A.XMI. Una selección de materiales fotográficos y documentales del Fondo Xavier Miserachs, así como un recorrido por los distintos procesos de trabajo que el Archivo del Centro de Estudios y Documentación MACBA (CED) ha llevado a cabo entre 2009 y 2014 para incorporar, catalogar y difundir el fondo fotográfico.

Miradas desde la copa

[Fotos: Miradas desde la copa]

Ver, entre otras cosas, la hoja de contacto con su famosa fotografía del carretillero en el mercado del Born marcada con una etiqueta amarilla, explica muchas cosas sobre la fotografía de Miserachs y el proceso de cocinado del fotolibro: sólo hizo una toma, que fue la seleccionada.

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[Foto: Fondo Xavier Miserachs, Archivo del Centro de Estudios y Documentación MACBA]

Más allá si Miserachs Barcelona convence mucho o poco, habría que valorar muy especialmente la novedad de la propuesta. Si nadie se anima a innovar en los museos de arte, está claro que no se avanzará nada en el diseño expositivo. Parece mentira que en pleno siglo XXI la mayoría de crónicas sobre la exposición la hayan catalogado de arriesgado montaje. Lo que vendría a demostrar en qué nivel se encuentra la innovación museográfica de nuestros museos de arte.

Con esta exposición parece que el MACBA ha salido tímidamente del pestilente enclaustramiento y endogamia que ha alejado al público de los museos de arte contemporáneo, como pedía en una reciente entrevista Javier González de Durana, museólogo, historiador del arte y gestor artístico. Como comentaba Josep Maria Cortina (Miserachs Barcelona al MACBA, Núvol. El digital de cultura), una exposición capaz de despertar el interés de un público más amplio que el que acostumbra a visitar el museo y este tipo de muestras.

Espero que el museo siga por esa senda abierta con Miserachs Barcelona. Si es un espejismo, pasarán muchos años hasta que vuelva a visitarlo.

Una propuesta

Siguiendo la estela de The Family of Man, que viajó desde el MoMA a más de 160 museos de todo el mundo, no sería mala idea que la exposición se convirtiese en itinerante, difundiendo aún más la obra de Xavier Miserachs. El formato expositivo lo permite.

El verdadero potencial de las Redes Sociales. Un caso de cocreación involuntaria

Lunes, octubre 5th, 2015

En más de una ocasión he comentado el buen uso divulgativo que hace el Museo Nacional del Prado de las Redes Sociales. Y con algún pequeño desajuste, también de la buena gestión que se hace desde el museo ante cualquier crítica o comentario que ponga en duda algún aspecto relacionado con el museo y sus colecciones.

Entre el mes de agosto y septiembre, se produjo un caso que merece la pena presentar y comentar, pues constituye un buen ejemplo del potencial de las Redes Sociales.

Uno de los sintagmas que se utilizan de forma mántrica en el mundillo digital es el de cocreación de contenidos: para el caso que nos interesa, los museos ya no son los únicos generadores, sus usuarios también pueden participar en esa elaboración. Y esa colaboración de los usuarios de las Redes Sociales se puede fomentar conscientemente, pero, y aquí viene la novedad del caso que se presenta y analiza a continuación, también de forma totalmente involuntaria.

Algo que pasó precisamente en el perfil de Twitter del Museo Nacional de Prado entre agosto y septiembre.

Ejerciendo aquella labor divulgativa que comentaba al principio, el museo publicó un tuit sobre el Tríptico de la Epifanía (ca. 1479-80) del pintor flamenco Hans Memling, en la que se comentaba que esa obra era la primera muestra artística en la que el rey Baltasar se reproducía como un joven negro.

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Inmediatamente, uno de sus seguidores, Alberto Velasco (historiador del arte y conservador del Museu de Lleida), les alertaba de su error, aportando las pruebas que lo demostraban: la cita del texto de Jean Devisse L’image du Noir dans l’art occidental (1979) y una imagen de una de los compartimentos de la predela del Retablo de la Verge dels Paers de la Paeria de Lleida (ca. 1445-55 y, por tanto, anterior a la obra de Memling).

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En este punto de la conversación (Twitter y las otras Redes Sociales van de eso, de comunicación dialógica), no se recibió respuesta al comentario documentado e ilustrado. Quiero pensar que no fue por falta de interés, sino por falta de tiempo. Es obvio que, como usuarios, estamos mal acostumbrados a la inmediatez del ecosistema digital y pensamos que solo existimos nosotros al otro lado de la pantalla. Pocas veces somos conscientes de la multitud de menciones diarias que debe recibir un museo como el Prado.

Dos días después, el museo retomaba el diálogo (inducido por el comentario reprobatorio de otro seguidor, yo mismo), informado que se había consultado el tema a sus especialistas y estaban a la espera de una respuesta.

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Pasado más de un mes sin respuesta, es más que evidente que se habían olvidado del tema. En este caso, fuese el olvido voluntario o involuntario, no se hizo una buena gestión del tema.

Pero yo no lo había olvidado. Ante mi insistencia, finalmente, el 24 de septiembre, reconocían el error e informaban que lo corregirían.

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Lo interesante del tema es que el error también afectaba al resto de elementos de mediación relacionados con la obra de Memling, entre los que también se encuentran los físicos como la cartela.

En resumen, gracias a las Redes Sociales y al interés y conocimientos de un seguidor, todo un museo como el Prado ha podido subsanar un error, mejorando su labor divulgativa.

Un ejemplo de cocreación involuntaria, pero al fin y al cabo con un resultado positivo.

Actualización a 14/10/15

En una conferencia en la II edición de Cultura en la Nube (8 de octubre, Casa de América), el jefe del Área de Desarrollo Digital del Museo Nacional del Prado, Javier Pantoja Ferrari, explicaba uno de los valores de las Redes Sociales, poniendo precisamente como ejemplo el caso que aquí se comenta: como un tuit de un seguidor puede cambiar una cartela en el museo.

El Park Güell en la época de la regulación de acceso. Foto fija

Martes, abril 14th, 2015

Si hay un reto en la gestión del patrimonio cultural de nuestro país, se trata sin duda del Park Güell de Barcelona.

¿Cómo gestionar de forma sostenible y creativa un conjunto monumental altamente visitado? Se dispone de un conjunto de indudable valor patrimonial y un problema a solucionar, un verdadero reto que podía haberse convertido (todavía puede hacerse) en un campo de experimentación en el que poner en juego lo ya aplicado en otros bienes patrimoniales que han vivido situaciones parecidas (el más evidente es Stonehenge) e imaginar y testar otras nuevas medidas. Algo que hubiese permitido ir más allá de la simple solución local al problema concreto, proyectando el caso a nivel internacional.

El pasado sábado visité el Park Güell, la primera vez desde que se regulase el acceso a una porción en octubre de 2013, con la intención de comprobar in situ y en primera persona la incidencia de esa medida en la gestión del bien patrimonial, comparándola con la situación anterior (que ya relaté en un post de 2012: Güellcome to Barcelona, tourists) y sin tener en cuenta lo que pueda pasar en el futuro (como por ejemplo, la anunciada puesta en marcha de un centro de interpretación en la Casa Jaqués).

El objetivo fundamental de la visita de campo era dar respuesta a un par de preguntas:

¿Ha mejorado la calidad de la experiencia de quienes ahora lo visitan?

¿Ha fomentado una relación sostenible entre los visitantes y el conjunto monumental?

Y la respuesta a ambas preguntas es, en síntesis, negativa. Y quiero puntualizar en este punto que buscaba que la respuesta fuese todo lo contrario, pero la realidad es tozuda.

¿Ha mejorado la calidad de la experiencia de quienes lo visitan ahora?

En cuanto a la mejora o no de la experiencia de los visitantes, hay dos variables que la facilitan: la confortabilidad durante la visita y los dispositivos de mediación que permiten extraer el máximo jugo divulgativo al recurso patrimonial.

La regulación, que permite el acceso a la zona más popular del conjunto a no más de 400 personas cada media hora, es cierto que ha descongestionado un poco los puntos calientes, como la Escalinata de la Salamandra, la Sala Hipóstila o la Plaza de la Naturaleza con el banco ondulado. En este aspecto, siendo un espacio relativamente reducido, es difícil evitar que se produzcan aglomeraciones en esos lugares concretos.

Por el contrario, ha supuesto la congestión del espacio museográfico de la Casa del Guarda, en el que ahora se generan largas colas para acceder.

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Y también un aumento evidente de la presión de visitantes en las zonas del parque de libre acceso (recuérdese, más del 90 % de la superficie total del conjunto monumental catalogado por la UNESCO en 1984).

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Hablando de los dispositivos de mediación que se ofrecen al visitante, siendo exigente y realista, tampoco son capaces de ofrecer una experiencia memorable o UNIQUE (Uncommon, Novelty, Informative, Quality, Understanding & Emotions) como reclamaba hace años el especialista holandés Frans Schouten. Algo que sin duda merece un conjunto monumental como el Park Güell.

Claro está que antes de la regulación no existían ni folleto con ruta autoguiada, ni señalética divulgativa, ni aplicación móvil. Pero es que la situación anterior a 2013 era vergonzante, impropia de un país desarrollado.

Que perviva el viejo sistema señalético con uno nuevo, y la deficiente calidad de este último (tanto en lo que se refiere a materiales, como a diseño y contenidos), ya habla por sí solo de lo poco que se ha invertido en algo tan fundamental para conseguir una mediación cultural de máxima cobertura y, por tanto, eficacia divulgativa.

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La aplicación móvil, más allá de su calidad, no asegura ese alcance a todos los visitantes como sí lo hace un bien diseñado sistema señalético, por más que el papanatismo tecnológico que nos asola continúe difundiendo la idea que cualquier acción de mediación cultural tiene que pasar inexorablemente por lo tecnológico.

¿Ha fomentado una relación sostenible entre los visitantes y el conjunto monumental?

Aunque existe un servicio de vigilancia, distribuido estratégicamente por las zonas conflictivas, es más que evidente que la relación tampoco ha mejorado. Es tal la presión en la zona de la salamandra o del Pórtico de la Lavandera, que los vigilantes son incapaces de contener los comportamientos inapropiados de algunos visitantes, que para tomarse la correspondiente fotografía continúan subiéndose a la salamandra o escalando por el muro de contención.

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[Fotos: Miradas desde la copa]

Está claro que informar en los accesos con un pictograma (Respeten el patrimonio) y colocar vigilantes no es suficiente para eliminar comportamientos como los que se pueden ver en las dos fotografías y que se repiten de forma constante.

Conclusión de la foto fija

Ya comenté cual era mi posición en el post Desajustes en la Gestión del Patrimonio cultural en Barcelona. El caso del Park Güell: sí a la regulación. Obviamente si con esta medida se aseguraba de forma clara y evidente una mejora en la calidad de la visita y en la conservación del conjunto monumental, lo que pasaba por poner en marcha una gestión profesional y creativa y por invertir en el propio parque (tanto en la zona regulada como en la no regulada) el 100 % de los beneficios conseguidos con la venta de entradas.

Solo se puede defender una regulación de acceso como la puesta en marcha por el Ayuntamiento de Barcelona si la situación hubiese mejorado de forma ostensible. Y por ahora, eso no pasa.

Bonus track

Schouten, Frans. “Improving Visitor Care in Heritage Attractions”. Tourism Management, vol. 16, núm. 4, 1995, pp. 259-261.

Los MOOC. Un nuevo formato de Difusión cultural para los museos

Lunes, enero 26th, 2015

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Hablar de los museos a principios del siglo XXI es hacerlo de su apertura a la sociedad. En la fase de desarrollo histórico en la que se encuentra esta institución cultural, la relacional, ya no importa el objeto (las colecciones) ni el sujeto (los visitantes), ahora lo que interesa es la relación entre uno y otro. Utilizando la terminología de Ana I. Fernández Moreno y David Ruiz Torres, se ha pasado de un museo egológico (solo pendiente de sí mismo), a un museo dialógico (preocupado por interactuar con su público).

A los medios tradicionales de mediación cultural implementados para alcanzar la función mediadora encomendada a las instituciones patrimoniales (las clásicas guías, textos de sala, audioguías, etc.), a finales del siglo XX se le han sumado los generados a la sombra de la revolución digital, cuya irrupción ha tenido un efecto directo en la labor de acercamiento entre museo y sociedad, obligando a replantearse términos como accesibilidad, fruición e interactividad. Y si hay algo que haya facilitado ese objetivo mediador, sin duda hay que hablar de Internet.

MOOC y museos

Una de las últimas novedades que circulan por la red son los MOOC (Massive Open Online Courses), cursos de formación a distancia (online) y en formato abierto (gratuitos). Nacidos en 2008, no llegarán al ámbito de los museos hasta 2013, siendo los museos estadounidenses los primeros en poner en marcha este tipo de iniciativa.

El MoMA es el pionero en poner a disposición de la comunidad este tipo de propuesta formativa en el ámbito museístico. En agosto de 2013, comenzó a ofrecer en la plataforma Coursera dos cursos: Arte e investigación: estrategias de enseñanza en museos para tu clase y Arte y actividades: estrategias interactivas para lograr un compromiso con el arte, destinados a profesores de primaria y secundaria. Un destinatario y un objetivo educativo muy específicos que comparten otros cursos ofrecidos por instituciones como The American Museum of Natural HistoryThe Exploratorium.

Ahora bien, si se trata de la utilización de MOOC como un instrumento más de mediación cultural entorno a las exposiciones y dirigidos al gran público, entonces se tiene que hablar necesariamente de la Réunion des Musées Nationaux-Grand Palais de Francia.

La primera experiencia se desarrolló el año pasado, con el MOOC La Rome d’Auguste, relacionado directamente con la exposición Moi Auguste, empereur de Rome (celebrada en el Grand Palais de París, de marzo a julio de 2014). Gracias a la colaboración de FranceTV education y la plataforma de vídeos educativos Pythagora, la institución cultural francesa ofreció un curso sobre la Roma del emperador Augusto, que comenzaba con su biografía, para pasar luego a contextualizar al personaje con su interés por la representación del poder, Roma y sus transformaciones, el arte de la época, etc.

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El último MOOC editado por la Rmn-GP es L’Impressionnisme: du scandale à la consécration. Una acción de mediación cultural más de la exposición temporal Paul Durand-Ruel, l’engagement d’un marchand d’art (Musée du Luxembourg de París, de octubre de 2014 a febrero de 2015). En este caso ha contado con el partenariado de Orange y su plataforma de social learning Solerni y lo ha concebido y producido la empresa especializada en Digital Learning MOOC et Compagnie.

Como comenta en un artículo en Le Figaro Anne-Lise Guinchard, chef de projets multimédias de la Rmn-GP, la producción ha supuesto nueve meses de trabajo, la participación de 18 profesionales y un presupuesto final de 90.000 € (que ha corrido a cargo de la empresa patrocinadora, Orange). Recursos humanos y económicos que han mejorado notablemente la calidad de los materiales ofrecidos. Si el MOOC La Rome d’Auguste ofrecía medios muy básicos (cada lección se acompaña de un vídeo y una presentación con imágenes), en éste cada lección se acompaña también de textos y una sketchnote o síntesis visual dibujada por Frédéric Duriez.

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[Imágenes: Rmn-GP]


L'hostilité déclarée du système officiel por Solerni

En una entrevista a Roei Amit, directeur adjoint en charge du numérique de la Rmn-GP, éste justificaba así la utilización de los MOOC:

Nous souhaitons expérimenter. L’une de nos missions, est d’être une porte d’entrée à la culture pour le grand public. Ce phénomène numérique que représente le MOOC, est une nouvelle manière de s’engager avec le public et nous permet de remplir cette mission.

Experimentación para cumplir con una de las misiones de la institución museística: ser puerta de entrada a la cultura ¡No está nada mal!

Que la experiencia de la Rmn-GP con los MOOC no se limitará a los dos realizados hasta el momento, parece claro leyendo las declaraciones de Christine Albanel. La directora ejecutiva de Orange avanzaba a finales del año pasado que ya estaban trabajando en un nuevo MOOC sobre Picasso, relacionado con la exposición Picasso et l’art contemporain (que se celebrará en el Grand Palais entre octubre de 2015 y febrero de 2016). Las buenas noticias no acaban ahí, ya que también informaba de la preparación para este año 2015 de una colección de MOOC sobre historia del cine en colaboración con la Cinémathèque française.

¿Qué ofrecen los MOOC en el ámbito de la Difusión cultural?

Para Lisa Mazzola, Assistant Director, School and Teacher Programs del MoMA y responsable de los cursos de la institución neoyorkina, MOOC y museos son aliados naturales. En el terreno concreto de la Difusión cultural en los museos, ¿qué ofrecen?

A los visitantes les ofrece:

  • El acceso gratuito y masivo a unos contenidos educativos de calidad.
  • Contenidos que permiten preparar o prolongar la visita a la exposición, profundizando en la temática de la misma.
  • Conocer e interactuar con personas con los mismos intereses gracias a los foros.

A los museos les ofrece:

  • El fortalecimiento de su vocación divulgativa.
  • La integración de sus contenidos en el circuito educativo.
  • La posibilidad de crear comunidades y de fidelizar a los participantes.

En resumen, una nueva posibilidad en manos de los museos para dar respuesta a una parte esencial de su código genético: divulgar.

Bonus track

Club Innovation & Culture: “MOOC et musées, en France et à l’étranger”, 31 de octubre de 2014.

Clément, Francine: “Des MOOCs et des musées”, Thot Cursus. Formation et Culture Numérique, 08 de abril de 2013.

Clément, Francine: “Des MOOCs et des musées (2)”Thot Cursus. Formation et Culture Numérique, 15 de octubre de 2013.

Fernández Moreno, Ana I. y  Ruiz Torres, David: “Del museo egológico al museo dialógico: hacia la educación abierta, masiva y participativa”, en Bellido Gant, Mª Luisa (ed.), Arte y museos del siglo XXI. Entre los nuevos ámbitos y las inserciones tecnológicas, Editorial UOC, Barcelona, 2013, p. 161-181.

Mazzola, Lisa: “MOOCS and Museums: Not Such Strange Bedfellows After All”, MoMALearning, 16 septiembre de 2013.

Mazzola, Lisa: “Reflections on a MOOC: One Museum Educator’s Journey in the Unknown”Center for the Future of Museums blog, 01 de octubre de 2013.

Reig, Dolors: “Los MOOC, un nuevo instrumento para la sociedad del conocimiento”, CCCBLAB. Investigación e innovación en cultura, 12 de septiembre de 2013.

El video mapping de Sant Climent de Taüll. De la copia aumentada al patrimonio audiovisual

Jueves, octubre 30th, 2014

¿Cuántos lugares permiten disfrutar, en un reducido territorio, de espacios naturales y elementos arquitectónicos con el máximo valor patrimonial posible? Pocos.

La Vall de Boí (Pirineos de Lleida) es uno de ellos. Al espacio natural de Aigüestores y Estany de Sant Maurici (catalogado como Parque Nacional desde 1955) se le suma el conjunto románico (el año 2000 entra en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO).

Desde el año pasado, la Vall de Boí cuenta con un nuevo atractivo patrimonial: el video mapping Taüll 1123 de Sant Climent de Taüll. Una suerte de guinda para coronar un apetitoso pastel para cualquier amante de la naturaleza y el arte.

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La Vall de Boí, el (obligado) paraíso de la copias

Quien visite las iglesias de Taüll, Boí, Erill la Vall o Durro tendrá la oportunidad de disfrutar de un amplio catálogo de reproducciones de las pinturas y esculturas que en los siglos medievales sirvieron para adoctrinar a los habitantes del valle ¿Y los originales?

Desde principios del siglo XX los originales están lejos de allí, fundamentalmente en el Museu Nacional d’Art de Catalunya. Algo que alejó las piezas artísticas de su lugar de origen, privándolas de su aura, pero que permitió rescatarlas del olvido y que no saliesen camino del extranjero, seguramente hacia Estados Unidos (como ya había pasado con la decoración del ábside de la iglesia de Santa María de Mur, hoy en las colecciones del Museum of Fine Arts Boston).

La histórica reclamación del retorno de estas piezas tendrá mayor sentido si cabe a partir de la inclusión de las iglesias románicas en la lista del Patrimonio Mundial (2000).

Aunque comprendo la reclamación y seguramente se pudiesen dar todos los requerimientos de seguridad, conservación y exhibición in situ, sinceramente me cuesta imaginar el escenario en el que las pinturas de Sant Climent y Santa Maria de Taüll y Sant Joan de Boí vuelven a las iglesias para las que fueron creadas en los siglos XI y XII.

Bien es verdad que si ya fue un hito en la historia del patrimonio su arrancamiento y traslado en los años 20, el camino de retorno sería una segunda muestra del interés incondicional por su conservación en las mejores condiciones posibles. Y el mejor sitio para aproximarse a ellas de forma omnicomprensiva se encuentra en la Vall de Boí.

¿Ha llegado el momento que ICOMOS incluía como recomendación en el informe de evaluación de la candidatura?:

L’ICOMOS est conscient de la nécessité d’assurer des conditions de conservation et de protection complètes de l’art roman des églises de la Vall de Boí, telles qu’elles sont fournies par le MNAC de Barcelone. L’ICOMOS espère cependant que les autorités responsables garderont toujours à l’esprit cette situation dans l’espoir que certains de ces trésors artistiques puissent un jour retrouver leur emplacement d’origine.

Más allá de este interesante debate (me temo que recurrente in saecula saeculorum), el Consorci Patrimoni Mundial de la Vall de Boí, organismo responsable de la gestión del patrimonio del valle, tiene un nuevo elemento patrimonial que conservar y difundir. Me refiero al video mapping Taüll 1123.

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El video mapping Taüll 1123, mucho más que una simple copia

Una primera lectura de lo que es el video mapping de la iglesia de Sant Climent de Taüll se centra en su principal objetivo: un medio museográfico al servicio de la divulgación. Para que el visitante se hiciese una idea de como era lo conservado se podría haber optado por una simple reproducción, función que cumplía la copia de 1961. En cambio, se optó por utilizar las nuevas tecnologías, creando una copia aumentada que durante nueve minutos nos muestra el proceso de realización de la pintura, una simulación de lo que pudo ser en 1123 (año de consagración de la iglesia) y la (cruda) realidad de los restos conservados in situ y en el MNAC.

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[Fotos: Burzon*Comenge y Playmodes]

Solo haciendo una lectura más profunda y menos encorsetada del concepto de patrimonio cultural se puede valorar en su justa medida. Taüll 1123 es una muestra avanzada de lo que la tecnología audiovisual es capaz de hacer. Luego el video mapping es algo más que un simple recurso: es un objeto patrimonial. De hecho una pieza magistral de nuestro patrimonio audiovisual.

En la Vall de Boí no tendrán las pinturas originales de Sant Climent de Taüll, pero tienen un nuevo aliciente patrimonial. Una obra audiovisual que además es capaz de emocionar y explicar in situ como se hicieron las pinturas murales románicas incluso mejor que el propio original, castrado en el templo por excelencia del culto moderno a la obra de arte, el museo.

Bonus track

Una amplia y rica información sobre el proyecto Taüll 1123 está disponible en el portal web Pantocrator.cat, puesto en marcha por las dos empresas que lo han realizado, Burzon*Comenge y Playmodes.

Carme Rodriguez: “Taüll 1123. La tecnologia al servei del patrimoni”CARMΣMIX l’estraperlista, 23 de julio de 2013.

Lo Visitant: “La Llum de Taüll”Que puguin visitar-se els museus…, 9 de diciembre de 2013.

Mateos Rusillo, Santos M.; Gifreu Castells, Arnau (2014). “Reconstrucción y activación del patrimonio artístico con tecnología audiovisual. Experiencia de Taüll 1123”. El profesional de la información, septiembre-octubre, v. 23, n. 5, pp. 527-533.

‘Pintar hace mil años’. Una exposición que desmonta varios mitos

Lunes, junio 30th, 2014

El arte románico es austero.

Los ‘pequeños’ museos no pueden hacer excelentes exposiciones.

La universidad no colabora con los equipamientos patrimoniales.

“Pintar fa mil anys. Els colors del romànic”, la nueva exposición temporal del Museu Episcopal de Vic (Vic, Barcelona) desmonta esos tres mitos.

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El primer mito se deriva de los propios contenidos de la muestra: el análisis de los materiales y técnicas utilizados por los pintores del románico para realizar sus obras, permite desmontar el mito, falso y muy extendido, que el arte románico era austero. Nada más lejos de la realidad. La pintura y otras artes de esta época estaban pensadas para cazar la mirada de los fieles, siendo la espectacularidad y profusión decorativa del interior de los templos la ‘trampa visual’ para conseguir que aquellos asimilasen los mensajes devocionales.

El segundo y tercero proceden de la propia exposición como artefacto de divulgación. “Pintar hace mil años. Los colores del románico” demuestra que los museos ‘pequeños’ pueden hacer propuestas muy valiosas y que la colaboración entre equipamientos patrimoniales y universidad es posible.

Tenido en cuenta los escasos recursos humanos y económicos con los que cuentan museos como el MEV, exposiciones como esta demuestran que contar con esos recursos no asegura la calidad de las propuestas. Lo que la asegura es la dedicación e implicación de los profesionales que están detrás del proyecto. Y en “Pintar hace mil años” se ve claramente que el reducido equipo profesional del museo se ha dedicado e implicado plenamente en el proyecto expositivo.

El tercer mito que desmonta tiene que ver con las sinergias que museos y otros equipamientos patrimoniales pueden establecer con la universidad. En este caso, la muestra ha sido posible gracias precisamente a esa colaboración con el proyecto de investigación “Artistas, patronos y público. Cataluña y el Mediterráneo (s. XI-XV)-Magistri Cataloniae de la Universitat Autònoma de Barcelona.

Para los que pensamos que una exposición temporal tiene que ser algo más que un conjunto de obras colgadas de las paredes de museos y centros expositivos, ejemplos como este materializan lo que creemos que deberían ser: los frutos de la investigación científica trasladados a un artefacto de comunicación que sirve para divulgarlos al conjunto de la sociedad.

Marginalia al post

El diseño. Más allá de la habitual ‘exposición cuelga obras’, “Pintar hace mil años” tiene un diseño sencillo y atractivo, con algunos guiños especialmente felices, como la utilización de lienzos como soporte de los textos de ámbito y el color que sirve para marcar los diferentes ámbitos en los que está dividida.

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El título y titulares. Tanto el título que da nombre a la exposición (“Pintar hace mil años. Los colores del románico”) como los titulares de los cinco ámbitos que la desarrollan (como por ejemplo “Entre el claustro y el mundo: ¿Dónde se formaban los pintores?” o “El color de la luz de Dios: el oro”) me parecen especialmente felices. Me temo que esto tiene mucho que ver con la implicación total de la comisaria, Judith Verdaguer, que comentaba antes.

La noticia, o mejor el notición. Fruto de la investigación conjunta del museo y el Institut Químic de Sarrià (personalizando: Judith Verdaguer y Majo Alcaide), se ha podido certificar científicamente la utilización de aceite como aglutinante de algunos pigmentos (colores rosas, amarillos y carnaciones) en el baldaquín de Ribes. Este descubrimiento, un auténtico hito para la Historia del Arte, certifica la utilización de la pintura al óleo durante el siglo XII (el baldaquino está datado entre 1119-1134), ilustrando las descripciones de ese momento que ya hablaban de ella, como el manual o recetario de técnicas artísticas De diversis artibus, escrito por el monje Teófilo. Por tanto, la noticia podría tener este titular y entradilla:

La pintura románica desmonta el mito de los Van Eyck

El Museu Episcopal de Vic posee una pintura del siglo XII en la que ya se utilizó la técnica de la pintura al óleo que siglos más tarde haría famosa la pintura flamenca

Bonus track:

Este post es fruto de la convocatoria de bloggers que organizó Carme Comas, responsable de comunicación y actividades del MEV.

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[Fotos: Miradas desde la copa]

Recopilo a continuación los posts de los bloggers que me acompañaron durante la visita a la exposición:

Antoni Rojas: “Bloggers navegando por los museos, Patrimonio Cultural Blog, 26 de junio de 2014.

Antoni Rojas: “La difusió de la recerca des dels museus”, Badiu. La finestra del Patrimoni. Bloc de l’ICRPC, 29 de junio de 2014.

Antoni Rojas: “La Jornada #MEVBloggers. La socialización y comunicación de la investigación en museos”, Patrimonio Cultural Blog, 30 de junio de 2014.

Hesperion: “Pintura romànica a Vic: una exposició, de mida intensa”, Cabrablog, 01 de juliol de 2014.

Jana Pérez: “El secret de ‘Pintar fa mil anys’ al Museu Episcopal de Vic”, Roda el món i torna al Born, 02 de juliol de 2014.

Carme Rodríguez: “La llum i els colors del MEV”CARMΣMIX l’estraperlista, 08 de juliol de 2014.

Vàngelis Villar: “Pintar fa mil anys” Allò que la pintura amaga, Paisatges Culturals, 10 de agosto de 2014.