El Museo del Prado, en su inmersión progresiva en el ámbito digital, acaba de hacer historia al publicar el catálogo de una de sus exposiciones, No solo Goya. Adquisiciones para el Gabinete de dibujos y estampas del Museo del Prado 1997-2010, en formato digital.
Atención: SÓLO lo ha publicado en versión digital.
Una versión electrónica que, como comenta la noticia publicada en su Sala de prensa virtual, se ha sabido explotar adecuadamente:
Para ello se ha desarrollado un novedoso formato en que se conjugan las virtudes formales del libro impreso tradicional con las nuevas posibilidades que ofrecen los formatos digitales, como enlaces, archivos adjuntos, ampliación de imágenes, bibliografías y búsquedas automatizadas.
Es estupendo linkar y acceder a un documento en formato pdf que reproduce el anuncio de 1799, publicado en el Diario de Madrid, en el que se anunciaba la venta de los Caprichos de Goya; acceder a la versión italiana del Wikcionario para consultar el significado de “monatti” o ver en Google libros la obra de Luigi Crespi Felsina pittrice. Vite de’ pittori bolognesi para conocer la biografía del pintor Aureliano Milani.
Y efectivamente se ha hecho bien, pues ofrecen dos posibilidades de acceso: una versión para visualizar en pantalla y otra para que los inmigrantes digitales, tan amantes como somos del papel, podamos imprimirlo. Pero atención, no hablamos de unas cuantas páginas tipo el e-álbum para iPad de Monet2010. Esto es un catálogo al uso, con sus 384 paginazas.
Una decisión muy valiente del Área de Edición y de la dirección del museo, pues muchos (seguramente mayoría) pensarán que no editar la versión en papel es un sacrilegio. ¡Pues viva los sacrílegos del Prado!
Si eso ya no supone una magnífica noticia, se le suma otra más: ES TOTALMENTE GRATUITO.
Disponibilidad online + Gratuidad = Accesibilidad máxima
Accesibilidad máxima = Mayor poder difusor de contenidos
Vaya, se cumple el sueño húmedo de los que creemos desde hace tiempo que hay que repensar y actualizar urgentemente los medios clásicos de difusión cultural de nuestros museos.
Este carácter experimental es perceptible en el prólogo del e-catálogo, escrito por el director del museo, Miguel Zugaza:
Tratamos al mismo tiempo de ofrecer un modelo para la reflexión y el debate sobre la edición electrónica aplicada a nuestro ámbito profesional, que indudablemente va a marcar la política editorial en los próximos años. Y no queremos dejar de mencionar la decidida voluntad de permanencia en la página web del Prado y en su Biblioteca de este tipo de publicaciones que, inevitablemente, van a cambiar nuestra manera de enfrentarnos al catálogo de arte.
Pinchando aquí tenéis acceso al e-catálogo.
Entrando en el debate que plantean desde el Prado: ¿se puede renunciar a la edición en paralelo de la versión en papel? En general pienso que sí, aunque para determinados colectivos como los investigadores puede que no sea el momento. Está claro que nuestras bibliotecas no están preparadas para la consulta masiva de e-libros, por lo que la presencia de catálogos editados en papel todavía sería necesaria para las bibliotecas de referencia donde los investigadores los consultan.
¿Y vosotros qué decís: e-catálogo sólo o acompañado?
Espero que la próxima parada sean los folletos. Tan caros y tan inútiles, tan informativos como poco promocionales. ¿Le ponemos el cascabel al gato?
























