Archive for the ‘Arte’ Category

La autora de las Meninas, una distopía muy actual

Martes, mayo 16th, 2017

“No es una historia inimaginable

ni resulta tan inverosímil”

Ernesto Caballero

Las Meninas

La autora de las Meninas es la obra de teatro que todo el colectivo vinculado con la gestión del patrimonio cultural y con la Historia del Arte y las Humanidades debería ver.

¿Una comedia distópica o una comedia actual?

Aunque su autor y director, Ernesto Caballero (director del Centro Dramático Nacional), habla de su obra como de una sátira distópica situada en la España de 2037, yo diría más bien que se trata de una tragedia de actualidad. Nada de viajar a 2037, basta con quedarse incómodamente en 2017.

En aspectos como el del papel y la valoración de la Cultura y por extensión, del arte y del patrimonio artístico, la política del partido en el gobierno en ese 2037, Pueblo en pie (Podemos y variantes), representado por la directora del Museo del Prado (o mejor, la comisaria política del Museo del Prado), no difiere mucho de lo que viene haciendo Barcelona en Comú desde el gobierno de Barcelona. El papel e interés de los otros partidos es bien conocido.

Las Meninas

Sólo un ejemplo, sólo uno, para que se entienda lo que para mí es una dolorosa crítica: ¿ha cambiado algo en la gestión del Park Güell desde que asumió el poder municipal el tándem Colau-Pisarello hace ahora dos años? Se criticó hasta la saciedad al anterior gobierno de Trias, pero, hoy por hoy, se sigue regulando el acceso y cobrando entrada para acceder al parque público.

La Cultura interpreta un papel de secundario para nuestros partidos políticos, pero también lo es para la sociedad en su conjunto: hay una escasa valoración social de la Cultura. Para la gente no vinculada a ella, sigue siendo una actriz de reparto.

Sólo un ejemplo, una vez más doloroso, sobre esa falta de empatía por la Cultura: pocos, muy pocos, son los que se preocuparon cuando el Museu Nacional d’Art de Catalunya (museo de titularidad pública), cerró un día para celebrar un evento privado (la famosa boda india). Una mayoría social aceptó sin problemas la perversa versión oficial pergeñada desde el museo: se había cerrado el museo, pero gracias a ello se podría comprar una obra para la colección y se compensaba con puertas abiertas dos días. Perverso, mezquino; pero efectivo: la mayoría de gente con la que hablé o he hablado del tema, lo aceptaba sin problemas.

El autor y director de la obra se pregunta si, llegado un punto de grave crisis económica, con una Unión Europea desparecida y una España con la peseta de vuelta, se aceptaría socialmente la venta de Las Meninas para salir de esa situación de emergencia nacional. Por los indicios que llevo viendo los últimos años, no hay duda de la respuesta. Y me preocupa, me entristece y me rebela a partes iguales.

Una obra para disfrute de los historiadores del arte

La obra está plagada de guiños a la Historia del Arte. Para no hacer ningún spoiler, me limitaré a comentar que las posesiones que sufre la monja copista son geniales e hilarantes. Sor Ángela Romo Ruiz (Carmen Machi) está sublime.

Las Meninas

[Fotos: David Ruano]

No deja títere con cabeza para evidenciar la egolatría de muchos creadores de vanguardia. Y tampoco para criticar la banalización de la experiencia artística, convertida en puro evento mediático dirigido a un consumo masivo.

También hay un mensaje para los futuros graduados en las diferentes opciones que ofrecen las humanidades: aunque uno sea una eminencia, hay muchas probabilidades de acabar como vigilante nocturno de un museo. Una cruda y lamentable realidad que no te convierte en un ser indigno: el vigilante de seguridad, becario en prácticas del grado de Humanidades, actúa y se siente como un historiador del arte mientras le ofrece sus “clases nocturnas” a la monja copista. Se dedicará a dar vueltas y más vueltas por las salas vacías del museo, pero esos conocimientos, esas ganas de compartirlos, nadie se los podrá arrebatar. Nadie.

Si la gente vinculada a la Cultura no somos más exigentes, si no somos capaces de convencer a la sociedad de su importancia, la venta de las Meninas dejará de ser el centro del argumento de una obra de teatro.

Un momento, un momento, me asalta una duda: ¿Las Meninas expuestas en el Prado son las que salieron de los pinceles de Velázquez? En la era de la posverdad, toda mentira es verdad…

Lascaux, Episodio IV. La copia contraataca

Miércoles, abril 19th, 2017

Hacía tiempo que buscaba un equipamiento patrimonial que me volviese a generar buenas sensaciones, de esas que te hacen volver a creer que se pueden hacer las cosas con excelencia: por fin lo he encontrado en Lascaux. Centre International de l’Art Pariétal.

Lascaux. Episodio IV

Entre las muchísimas cosas que se pueden comentar, me centraré en las tres que más me interesan (por ejemplo, dejo el análisis del magnífico edificio de Snøhetta -a Libe Fdez Torróntegui de reharq* seguro que le interesa-, la gráfica, el merchandise, el despliegue tecnológico, etc. etc.).

Edificio

Sobre la copia de la cueva o la cueva simplemente

A diferencia de la histórica Lascaux II (inaugurada en 1983), ahora se ha reproducido casi la totalidad de la cueva.

Neocueva

Como defensor del original y su aura, he de decir que en un momento dado de la visita a la reproducción me vi comentando con una de mis acompañantes, Yrene Bueno, el detalle del friso de los ciervos cruzando el río. En ese preciso momento me di cuenta que me había olvidado complemente que estaba visitando una copia.

En el caso de Lascaux IV, la experiencia cultural es plena. Aceptando que no se puede visitar el original, la copia lo representa con honores.

Sólo un par de detalles del buen trabajo para conseguir esa inmersión del visitante: dentro de la neocueva la temperatura es la misma que en la cueva (16°C) y la luz está colocada de tal manera que reproduce la incidencia que debieron tener las lámparas paleolíticas en las pinturas (aquí es el único momento del artículo en el que me permito una pequeña observación: para darle más verosimilitud a la iluminación, en algún punto se podría reproducir el parpadeo característico de una llama).

Sobre el uso de la tecnología o el equilibrio entre la mediación tecnológica y la humana

Aunque la presencia de la tecnología es muy relevante en Lascaux, los impulsores del proyecto no han olvidado que un centro así también tiene la obligación de generar empleo.

La totalidad de la visita se hace acompañada de una tablet, pero en la primera parte de inmersión y exploración por la terraza mirador, el abrigo, el camino del descubrimiento y la réplica de la cueva (me sirvo de lo comentado por Manel Miró), el peso lo lleva una persona.

Guía

Sólo un detalle del buen trabajo que realizó la profesional que me acompañó en esa parte de mi “aventura” por Lascaux: como conclusión y despedida, y ante la imposibilidad científica de saber el papel concreto que jugó el arte parietal para sus creadores, nos ofreció algunas de la hipótesis que se han barajado, invitándonos a imaginar la que a nosotros nos pareciese más evocadora. Una forma bella de despedir a un grupo.

En cuanto al despliegue tecnológico, el mejor piropo es que funciona cuando tiene que hacerlo. Dispositivos móviles, Realidad Virtual y Realidad Aumentada al servicio de la mediación cultural.

Tecnología

Sobre el cierre de la Cueva de Lascaux o una acción de Difusión preventiva

Una de mis inquietudes antes de la visita era conocer el tratamiento de un tema fundamental: la explicación de las razones que llevaron al gobierno francés liderado por su ministro de cultura, André Malraux, a cerrar la cueva en abril de 1963.

En El taller de Lascaux se resolvía mi inquietud. El display Un equilibrio frágil explica de una forma muy visual y efectista los problemas que genera la presencia humana en el interior de una cueva como la de Lascaux: aumento de la temperatura, de la humedad y de CO2.

Difusión preventiva

En este punto no quiero olvidar la anécdota que explica uno de los “padres” de la conservación preventiva, Gaël de Guichen. Miembro del equipo que trabajó en la conservación de Lascaux, explica que la forma que tuvieron de hacer entender a la población local que se tenía que cerrar la cueva era utilizando el símil con uno de los productos estrellas del Périgord, el foie. De la misma manera que al abrir una lata de foie en conserva se produce una alteración inmediata en el producto, algo parecido pasaba con la cueva: se había mantenido protegida durante los miles de años que había permanecido sellada, pero con graves afectaciones desde que se había abierto al público, que la visitó masivamente entre 1948 y 1963. Llegado este momento, tengo que confesarme: albergaba la esperanza que esa fuese la forma de explicárselo al visitante.

Vaya en la siguiente foto mi homenaje a Gaël de Guichen y al magistral símil de la lata de foie.

Gaël de Guichen

En conclusión

Lascaux. Centre International de l’Art Pariétal es, sin ningún género de dudas, el centro de referencia de la presentación del arte parietal paleolítico.

Si en su momento ya recomendé a los interesados en museografía, museos y patrimonio la visita a la Vall de Boí para conocer el mapping Taüll 1123, ahora recomiendo la visita al centro de Montignac.

Un profesional con inquietudes y, por tanto, que quiera estar al día, debe visitar Lascaux. Centre International de l’Art Pariétal. 

En mi caso, hacía mucho tiempo (demasiado) que no recordaba ser tan feliz visitando un equipamiento patrimonial. He de reconocer que también tienen su parte de responsabilidad las dos personas que me acompañaron: Yrene Bueno y Manel Miró. Vaya mi agradecimiento a los dos por aceptar mi propuesta con entusiasmo.

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[Fotos: Snøhetta y Miradas desde la copa]

En vista de la magnífica experiencia, está claro que habrá que visitar la Caverne du Pont d’Arc, el otro gran proyecto francés de presentación de una cueva con arte parietal, en este caso de la Cueva de Chauvet.

Con sólo investigar un poco en su web dan ganas de hacerlo mañana mismo.

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[Foto: Caverne du Pont d’Arc]

Por ahora me conformo con el documental de Werner Herzog “La cueva de los sueños olvidados”.

Bonus track

Le Monde (2017), “Les merveilles de Lascaux. Du chef-d’œuvre à la réplique intégrale”, marzo.

Manel Miró (2017), “Lascaux IV, el triunfo de la réplica”, Raining Stones. Interpretar el patrimonio.

Para los lectores que no puedan viajar hasta Francia, pueden conocer la Cueva de Lascaux gracias a la visita virtual disponible aquí. ¡Buen viaje al paleolítico!

Una última observación: en el viaje virtual se puede acceder al Pozo (con la única representación humana de todo la cueva) y al Divertículo de los Felinos (con grabados), que no se han podido reproducir físicamente por su poca accesibilidad (el arte parietal del Pozo sí se reproduce en El Taller de Lascaux).

Difusión preventiva, la adaptación a los nuevos medios

Viernes, abril 14th, 2017

Para reflexionar sobre los retos de futuro de la Difusión preventiva ante el empuje imparable de la tecnología, con una buena dosis de humor.

Dan Cretu Difusión preventiva

[Imagen: Dan Cretu]

El arte urbano como síntoma de nuestra salud artística

Viernes, julio 15th, 2016

Plaça de Sant Agustí Vell de Barcelona. Fuente de la Marieta de l’Ull Viu. Maravillado por una muestra de arte; de arte en la calle.

Miradas_desde_la_copa[Foto: Miradas desde la copa]

A primera vista, es evidente que hay varias manos. Aunque cada vez me interesa más lo que pasa en la calle (inversamente proporcional a mi creciente desinterés por lo que pasa en el museo de arte contemporáneo), no conozco demasiado la obra de los artistas que trabajan por Barcelona, por lo que toca informarse para entender cómo se ha ido materializando la obra de la fuente.

Y buscando información puedo reconstruirla para darme cuenta de la realidad de éste tipo de arte y, por extensión, de nuestra salud cultural.

Un arte dinámico y efímero.

El primer artista que puso sus pinceles sobre la fuente fue el lituano Ernest Zacharevic. Y lo hizo en 2014 pintando tres palomas: dos vivitas y aleteando, sobre un par de surtidores y otra, muerta, bajo el tercero.

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[Foto: Ernest Zacharevic]

Un arte censurado.

Alguien de la brigada municipal debió considerar curiosas las dos palomas vivas e indecorosa la muerta. El resultado: se mantuvieron las primeras y se borró la última. Curioso, ciertamente curioso que ante algo que las ordenanzas municipales consideran como ilegal pueda estar sujeto al criterio estético del que lo persigue. Un criterio estético en el que seguramente encaja el estilo realista de las palomas de Zacharevic.

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[Foto: Miradas desde la copa]

Una censura que afila el ingenio de los artistas.

A partir de la primera desaparición, se sucedieron sobre el surtidor vacante todo tipo de animales realizados por el extremeño Francisco de Pájaro. Y como ya había pasado con la paloma desaparecida, fueron desapareciendo uno a uno bajo la pintura gris de la brigada municipal.

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[Foto: Mia Font, 4Colors]

Finalmente aparece en escena el tercer artista, Stöke, cuyo gato acechando a las palomas (realizado con la técnica del stencil), pareció gustar al juez municipal.

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[Foto: Miradas desde la copa]

Esa aceptación desencadenó la última acción, seguramente la más interesante: Francisco de Pájaro enmarcó a las dos palomas y les puso vigilancia policial. Ironía.

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[Foto: Miradas desde la copa]

En el otro extremo, pintaba a un grupo de animales descacharrados que, manifestándose, reclamaban su derecho a existir aun siendo feos. Más ironía.

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[Foto: Miradas desde la copa]

La censura y la decisión arbitraria del responsable municipal aguzaba al ingenio del artista extremeño, permitiendo un conjunto artístico realmente llamativo.

Conjunto que finalmente ha desaparecido.

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[Foto: Miradas desde la copa]

Como algún colega me ha recordado, el arte urbano es efímero y no es bueno patrimonializarlo. Al hilo, resulta paradójico que mientras se borran obras como la comentada, se reconstruyen otras como el mural contra el SIDA de Keith Haring. Como ya comenté en el post Escaparatismo. La política patrimonial y museística de Barcelona, el Ayuntamiento actuó en ese caso como el Dr. Frankenstein, creando un verdadero monstruo.

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[Foto: Miradas desde la copa]

Aunque es cierto lo que me comentan, muy cierto, también lo es que Barcelona es hoy un poco más fea, un poco menos interesante, un poco menos Barcelona.

¿El arte urbano tiene que ser sólo arte en la calle?

Para responderla no hay que acudir a la amplia literatura sobre el tema. Basta con conocer las inquietudes de dos de los artistas que han participado en la obra comentada (Ernest Zacharevic y Francisco de Pájaro) o de Miss Van.

Es más que probable que Zachas no hubiese pisado Barcelona (y por extensión no hubiese hecho las tres palomas) de no haber sido invitado por la galería Montana Gallery Barcelona en 2014 (que acogió su exposición ‘Piedra, Papel, Tijera!’). En un vídeo promocional de la muestra, deja claro que se siente cómodo trabajando en la calle y fuera de ella. De hecho, una de las piezas de la exposición era una versión indoor de las tres palomas de la fuente.  

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[Foto: Montana Gallery Barcelona]

En cambio, Francisco de Pájaro, en una entrevista en Lemon y Coco, deja muy claro que su hábitat natural es la calle y que no es un artista, es un obrero que renuncia a exponer en galerías.

La tercera artista, la francesa Vanessa Alice Bensimon (conocida como Miss Van), está exponiendo ahora mismo su obra en un museo, El viento en mi pelo en el Centro de Arte Contemporáneo de Málaga.

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[Foto: Miss Van]

En unas declaraciones recogidas en Málaga Hoy, decía:

No me considero una artista urbana, sino alguien que pinta tanto en el estudio como en la calle. Cuando empecé a trabajar en las paredes al aire libre yo iba con mis pinceles. Muchos me criticaban, me decían que aquello no era lo adecuado para el arte urbano, pero es que para mí no había distinciones entre irme a un muro o quedarme en mi estudio”.

La clave para entender el conflicto entre outdoor & indoor nos la ofrece el comisario de la muestra, Fernando Francés, cuando comenta en un artículo de El Mundo:

No hay que pensar en ella como una artista de calle, sino como una artista que a veces pinta en la calle y la mayoría de las veces en su estudio, pero el discurso que utiliza en el estudio no es diferente al de la calle.

Tres artistas para dos maneras de entender el arte urbano. Ambas totalmente válidas desde el respeto a la libertad individual.

En el terreno de lo personal, me interesa más éste tipo de arte en la calle que entre las cuatro paredes de una galería o un museo. Pero parafraseando el lema de la Secession, a cada tiempo su arte, y a cada artista urbano su libertad.

Bonus Track

Ernest Zacharevic

Francisco de Pájaro

Miss Van

Mia Font: El tercer grifo, 4Colors, 12 de junio de 2015-13 de julio de 2016.

Jordi Barceloneta: BCNeta censura sin criterio, Barcelona Street Art, 09 de enero de 2016.

‘Pintar hace mil años’. Una exposición que desmonta varios mitos

Lunes, junio 30th, 2014

El arte románico es austero.

Los ‘pequeños’ museos no pueden hacer excelentes exposiciones.

La universidad no colabora con los equipamientos patrimoniales.

“Pintar fa mil anys. Els colors del romànic”, la nueva exposición temporal del Museu Episcopal de Vic (Vic, Barcelona) desmonta esos tres mitos.

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El primer mito se deriva de los propios contenidos de la muestra: el análisis de los materiales y técnicas utilizados por los pintores del románico para realizar sus obras, permite desmontar el mito, falso y muy extendido, que el arte románico era austero. Nada más lejos de la realidad. La pintura y otras artes de esta época estaban pensadas para cazar la mirada de los fieles, siendo la espectacularidad y profusión decorativa del interior de los templos la ‘trampa visual’ para conseguir que aquellos asimilasen los mensajes devocionales.

El segundo y tercero proceden de la propia exposición como artefacto de divulgación. “Pintar hace mil años. Los colores del románico” demuestra que los museos ‘pequeños’ pueden hacer propuestas muy valiosas y que la colaboración entre equipamientos patrimoniales y universidad es posible.

Tenido en cuenta los escasos recursos humanos y económicos con los que cuentan museos como el MEV, exposiciones como esta demuestran que contar con esos recursos no asegura la calidad de las propuestas. Lo que la asegura es la dedicación e implicación de los profesionales que están detrás del proyecto. Y en “Pintar hace mil años” se ve claramente que el reducido equipo profesional del museo se ha dedicado e implicado plenamente en el proyecto expositivo.

El tercer mito que desmonta tiene que ver con las sinergias que museos y otros equipamientos patrimoniales pueden establecer con la universidad. En este caso, la muestra ha sido posible gracias precisamente a esa colaboración con el proyecto de investigación “Artistas, patronos y público. Cataluña y el Mediterráneo (s. XI-XV)-Magistri Cataloniae de la Universitat Autònoma de Barcelona.

Para los que pensamos que una exposición temporal tiene que ser algo más que un conjunto de obras colgadas de las paredes de museos y centros expositivos, ejemplos como este materializan lo que creemos que deberían ser: los frutos de la investigación científica trasladados a un artefacto de comunicación que sirve para divulgarlos al conjunto de la sociedad.

Marginalia al post

El diseño. Más allá de la habitual ‘exposición cuelga obras’, “Pintar hace mil años” tiene un diseño sencillo y atractivo, con algunos guiños especialmente felices, como la utilización de lienzos como soporte de los textos de ámbito y el color que sirve para marcar los diferentes ámbitos en los que está dividida.

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El título y titulares. Tanto el título que da nombre a la exposición (“Pintar hace mil años. Los colores del románico”) como los titulares de los cinco ámbitos que la desarrollan (como por ejemplo “Entre el claustro y el mundo: ¿Dónde se formaban los pintores?” o “El color de la luz de Dios: el oro”) me parecen especialmente felices. Me temo que esto tiene mucho que ver con la implicación total de la comisaria, Judith Verdaguer, que comentaba antes.

La noticia, o mejor el notición. Fruto de la investigación conjunta del museo y el Institut Químic de Sarrià (personalizando: Judith Verdaguer y Majo Alcaide), se ha podido certificar científicamente la utilización de aceite como aglutinante de algunos pigmentos (colores rosas, amarillos y carnaciones) en el baldaquín de Ribes. Este descubrimiento, un auténtico hito para la Historia del Arte, certifica la utilización de la pintura al óleo durante el siglo XII (el baldaquino está datado entre 1119-1134), ilustrando las descripciones de ese momento que ya hablaban de ella, como el manual o recetario de técnicas artísticas De diversis artibus, escrito por el monje Teófilo. Por tanto, la noticia podría tener este titular y entradilla:

La pintura románica desmonta el mito de los Van Eyck

El Museu Episcopal de Vic posee una pintura del siglo XII en la que ya se utilizó la técnica de la pintura al óleo que siglos más tarde haría famosa la pintura flamenca

Bonus track:

Este post es fruto de la convocatoria de bloggers que organizó Carme Comas, responsable de comunicación y actividades del MEV.

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[Fotos: Miradas desde la copa]

Recopilo a continuación los posts de los bloggers que me acompañaron durante la visita a la exposición:

Antoni Rojas: “Bloggers navegando por los museos, Patrimonio Cultural Blog, 26 de junio de 2014.

Antoni Rojas: “La difusió de la recerca des dels museus”, Badiu. La finestra del Patrimoni. Bloc de l’ICRPC, 29 de junio de 2014.

Antoni Rojas: “La Jornada #MEVBloggers. La socialización y comunicación de la investigación en museos”, Patrimonio Cultural Blog, 30 de junio de 2014.

Hesperion: “Pintura romànica a Vic: una exposició, de mida intensa”, Cabrablog, 01 de juliol de 2014.

Jana Pérez: “El secret de ‘Pintar fa mil anys’ al Museu Episcopal de Vic”, Roda el món i torna al Born, 02 de juliol de 2014.

Carme Rodríguez: “La llum i els colors del MEV”CARMΣMIX l’estraperlista, 08 de juliol de 2014.

Vàngelis Villar: “Pintar fa mil anys” Allò que la pintura amaga, Paisatges Culturals, 10 de agosto de 2014.

Welkom nieuw Mauritshuis. Cuando la comunicación puede ser un problema

Viernes, junio 27th, 2014

Los museos de arte holandeses han experimentado los últimos años una auténtica fiebre por poner al día sus instalaciones. Las remodelaciones y ampliaciones comenzaron por el Stedelijk, y luego vinieron el Museo Van Gogh y hace un año el Rijksmuseum, todos ellos en Ámsterdam. El último en incorporarse será el Mauritshuis de La Haya, que se inaugurará mañana, sábado 28 de junio.

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[Foto: Ivo Hoekstra, Mauritshuis, Den Haag]

Una remodelación que ha durado dos años y ha tenido un coste de 30 millones de euros, integrando al edificio histórico del siglo XVII otro de estilo Art Deco, conectados ambos por una parte subterránea que sirve de vestíbulo del nuevo museo.

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[Foto: © Ronald Tilleman, Mauritshuis, Den Haag]

La remodelación también ha supuesto el cambio de marca visual, diseñada por el estudio Studio Dumbar, y el lanzamiento de un nuevo portal web, desarrollado por Basket Builders.

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[Foto: Studio Dumbar]

En definitiva, una puesta al día que lo convertirá en cita obligada para los amantes del arte y de los museos, al contar con obras tan emblemáticas (y mediáticas) como La joven de la perla o Vista de Delft de Vermeer, La lección de anatomía de doctor Nicolaes Tulp de Rembrandt o El jilguero de Carel Fabritius.

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[Foto: © Ronald Tilleman, Mauritshuis, Den Haag]

En declaraciones a la prensa internacional, la dirección del museo decía lo siguiente (El País):

“En realidad no sabemos qué pasará y nos preocupa porque la visita debe ser confortable y tranquila. Cuando cerramos teníamos unas 260.000 visitas. Ese porcentaje no puede crecer más de un 25%. No podemos tener un millón. No lo pretendemos tampoco. Nos importa la calidad no la cantidad. En ese sentido lanzamos un mensaje contrario al del resto de los museos del mundo. No queremos colas, gracias”.

Un objetivo muy loable que podría entrar en contradicción con la potente campaña de comunicación que se ha puesto en marcha antes de su reapertura.

Como ya se puede interpretar por las declaraciones reproducidas, el museo hizo una convocatoria de prensa internacional. Lo que obviamente le reportó publicity a nivel mundial.

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[Foto: Soraya Gabriel]

La campaña de publicidad se desarrolla mediante un conjunto de acciones: tres espots para la televisión holandesa, inserciones en prensa, publicidad de exterior y online. Todas ellas limitadas al territorio holandés.

La idea creativa que sutura el conjunto de acciones tiene como objetivo recordar a los amantes de su pieza estrella, La joven de la perla de Vermeer, que para ver el original se tiene que visitar el remodelado Mauritshuis. El claim ‘Je vindt het origineel in het Mauritshuis’ ( ‘Descubre el original en el Mauritshuis’) es toda una declaración de intenciones.

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[Foto: Mauritshuis, Den Haag]

Si los gestores del museo no quieren ver colas, una campaña como la puesta en marcha seguramente no ayudará mucho. Sobre todo acciones de relaciones públicas como la convocatoria de prensa internacional.

Por otra parte, ¿cómo reabrir después de varios años y no hacer ningún tipo de comunicación?

Seguramente la clave está en el objetivo de esos esfuerzos comunicativos. Si la campaña se hubiese propuesto un objetivo de notoriedad (que el público objetivo tuviese conocimiento de la noticia), no habría problema. Pero por el hilo conductor de la campaña (una clara invitación a visitar el museo), el objetivo es de venta (que el target lo visite). Y si es así, me temo que las declaraciones de sus directores pueden llegar a no cumplirse.

Si la campaña de comunicación supera el 25 % de crecimiento deseado, ¿sería un fracaso? Parece que sí.

Entonces, ¿de quién será la culpa? Si eso llega a pasar, lo será de quien la ha planificado, pues claramente habría planteado una estrategia y plan de acción no concordante con el objetivo de gestión que se quería conseguir.

Obras maestras on the road. Una nueva forma de explotación del arte

Viernes, mayo 2nd, 2014

Es algo muy habitual que los museos aprovechen la remodelación de sus instalaciones para ceder temporalmente sus obras maestras.

Si tienes la suerte de contar entre tu colección con La joven de la perla de Vermeer o La Dama del Armiño de Leonardo, el éxito de la jugada y los ingresos están asegurados. Basta con preguntar a los gestores del Mauritshuis de La Haya y del Museo de los Príncipes Czartoryski de Cracovia.

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Otra cosa, muy diferente, es que las excursiones a las que se obliga a determinadas obras sean una forma moderna de prostitución del arte.

Volviendo al ejemplo de La joven de la perla. La obra de Vermeer, junto a 34 pinturas más del Mauritshuis de La Haya, forma parte de Collection on Tour. En una especie de viaje organizado por el Imserso, la obra maestra de Vermeer ha visitado seis ciudades (Tokio, Kobe, San Francisco, Atlanta, Nueva York y Bolonia) de tres continentes diferentes en casi dos años de periplo internacional (entre junio de 2012 y mayo de 2014).

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[Foto: yskark]

Por supuesto, la clave visual para promocionar la exposición temporal ha sido siempre la imagen de la obra. Aquí se puede ver el commercial creado durante su estancia en el Atlanta High Museum.

Lo curioso de este caso, es que el museo no dejó de organizar la exposición temporal Masterpieces from the Mauritshuis
at the Gemeentemuseum Den Haag
, con 100 highlights de su colección, en otro museo de la ciudad, el Gemeentemuseum. Entre las que obviamente no estaba su verdadera obra maestra: La joven de la perla de Vermeer. Un fraude en toda regla.

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Las obras maestras del arte universal son una suerte de celebrities. Y como los personajes del papier couché, la fama tiene sus peajes…

Escaparatismo. La política patrimonial y museística de Barcelona

Lunes, marzo 3rd, 2014

La política patrimonial y museística de Barcelona está produciendo últimamente sonoros titulares. La causa principal tiene relación directa con el rumbo del Consistorio municipal, que aplica una hoja de ruta neoliberal sobre los recursos patrimoniales de la ciudad.

Su política se basa en el escaparatismo. Según la Wikipedia:

El escaparatismo es el arte de presentar de forma adecuada, combinando objetos y materiales, los artículos que tiene a la venta un establecimiento en su escaparate.

Parte el éxito comercial de una tienda depende de que la decoración de su escaparate sea apropiada y atractiva. De hecho, la superficie disponible para escaparate se considera un factor de valoración económica del local comercial.

Se prima una política patrimonial y museística tipo “puesto de fruta de La Boquería”

Miradas_desde_la_copa[Foto: Neus Prats]

Diseñada como un puesto de fruta del otrora popular mercado de La Boquería.

Mima los grandes equipamientos, que se utilizan como escaparate. Olvida que la cultura también se genera desde pequeños equipamientos, dejados a su albur.

Proyecta nuevos museos como el Museu de les Cultures del Món¹ o ‘proyectos’ como la Montaña (antes explanada) de los Museos de Montjuïc. Olvida la precariedad en la que viven los que ya existen, a los que se castiga escondiéndolos en la trastienda.

Se priman acciones y actividades tipo “macedonia de fruta de La Boquería”

Miradas_desde_la_copa[Foto: Neus Prats]

Agradable a la vista, de ingesta rápida y digestión liviana.

La reciente reconstrucción del graffiti «Todos juntos podemos parar el SIDA» de Keith Haring es una excelente muestra de este tipo de acciones. Un tipo de arte de vocación efímera, es devuelto a la vida por su mismo ejecutor.

Miradas_desde_la_copa[Foto: Silvia T. Colmenero]

Los gestores de la cultura oficial reconstruyen en 2014 un graffiti pintado el 27 de febrero de 1989 y destruido por el higienismo urbanístico de 1992.

No solo tiene poco sentido repintar un graffiti, sino que además se hace en otra localización, a conveniencia de lo que se llama “Marca Raval Cultural”. El Consistorio, actuando como el Dr. Frankenstein, crea un monstruo para la veneración de los turistas. Lo lamento mucho por algunas personas y colectivos que lo entienden como una forma de recordar a la sociedad la presencia del SIDA, pero que la cosa se reducirá a la obra y no al mensaje es una verdad como un templo.

Las estructuras oficiales del arte son como un circo. Cuando les interesa, cazan al animal salvaje y lo domestican para que baile a su antojo. Con el street art o arte callejero llevan años intentándolo. Si un graffitero local y desconocido es pillado in fraganti, caerá sobre él todo el peso de las ordenanzas municipales. Por el contrario, si se identifica como el misterioso Banksy, le pondrán alfombra roja y le invitarán a pintar una de sus obras sobre la fachada gótica de la Casa Consistorial. Con el tiempo, lo arrancarán y trasladarán a un museo como si se tratase de un fresco del maestro de Taüll.

En el caso de Barcelona, no dejan ni descansar la memoria de un animal de la calle fallecido por aquello que denunciaba en su mural.

Solo interesa el margen de beneficio que pueda generar cada quilo de fruta

Limitando el impacto del patrimonio cultural a lo económico y dejando de lado otros de sus valores de uso, como el social, cultural, educativo, identitario, etc.

No solo eso, sino que además hace mal su trabajo centrado en las cifras, pues esa mirada miope se olvida de lo siguiente:

¿Qué sería de la Barcelona turística sin elementos o conjuntos monumentales como el Park Güell o el Barrio Gótico?

¿Es que el Park Güell o el Barrio Gótico no son parte esencial de los tangibles por los que muchos turistas deciden visitar la ciudad?

Es decir, se olvida que en la variable económica también existe el impacto indirecto. Brutal en el caso del patrimonio de Barcelona. Tanto como para afirmar que sin ellos no sería una ciudad turística.

Cada recurso del patrimonio barcelonés es una gallina de los huevos de oro. Como los buenos avicultores saben, la manera de tratar inteligentemente a una gallina así es construyéndole un buen nidal y mimándola, no haciendo caldo concentrado con ella.

Por desgracia, el Ayuntamiento de Barcelona está aplicando una política patrimonial y museística cortoplacista y pirotécnica. Ejemplos ilustres son el Museu de les Cultures del Món o el proyecto de la Montaña de los Museos de Montjuïc.

Una política que asegura litros de caldo para hoy, pero que nos deja sin gallinas para el mañana.

¹ Sobre el caso concreto del Museu de les Cultures del Món, recomiendo la lectura de los artículos El Museu de les Cultures del Món, una animalada y Sobre els museus etnològics de Llorenç Prats.

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Los próximos 17 y 24 de marzo publicaré los posts Desajustes en la Gestión del Patrimonio cultural en Barcelona. El caso del Born y Desajustes en la Gestión del Patrimonio cultural en Barcelona. El caso del Park Güell, que focalizan alguna de las cuestiones tratadas en este post.

Street art travestido en marketing de calle. Publicidad del Museo de Montmartre

Viernes, septiembre 13th, 2013

Las relaciones, interferencias e hibridaciones entre arte y publicidad son múltiples desde el siglo XIX. Y desde entonces hasta ahora ambas disciplinas se han ido encontrando en un territorio de frontera, donde unas veces es el arte el que hace una incursión en tierras de la publicidad y otras tantas, la mayoría, es a la inversa: la publicidad acude al almacén inagotable del arte para abastecerse de técnicas, soportes e ideas creativas.    

Paseando por Montmartre, un barrio que transpira arte (¡y turistas!), tuve la fortuna de toparme con dos muestras publicitarias del Museo de Montmartre que demuestran esa relación.

Sirviéndose del street art o arte urbano, la primera es un stencil o estarcido con plantilla sobre los adoquines:

Miradas_desde_la_copa

La segunda, más espectacular, es un cartel con la silueta del chansonnier Aristide Bruant (un wheatpastepor el engrudo que se utiliza para pegar la pieza sobre el muro-):

Miradas_desde_la_copa

[Fotos: Miradas desde la copa]

Lo interesante de ambas piezas no es la imagen que se utiliza, tomada de uno de los carteles que hiciera Toulouse-Lautrec para el cantante, pues se trata de la marca visual del museo. Lo realmente llamativo es la utilización del street art para promocionar el museo. Un tipo de arte bastante utilizado en acciones de marketing de calle.

Este tipo de acciones publicitarias, más que pertinentes para un museo y un barrio como el parisino, seguramente serían difícilmente aplicables a otros museos de la misma ciudad o de otras. Con las restricciones que imponen las normativas locales, no me llego a imaginar algo parecido por aquí. A no ser que se hiciera de forma ilegal, lo que le devolvería un poco de sentido a las piezas.

En cuanto al street art, ya no sólo es que ha entrado en el museo, es que ahora es el propio museo el que lo utiliza para publicitarse. ¿La anestesia perfecta para esta forma de arte, su prostitución definitiva o una segunda vida?  

De Tetuán a la Luna, vía Barcelona. Dos grandes exposiciones, dos modelos diferentes

Lunes, mayo 6th, 2013

En Barcelona, una ciudad mágica en donde las montañas son explanadas, ahora se puede viajar de Tetuán a la Luna en cuestión de unos pocos minutos. Lo que se tarda en caminar de un extremo al otro (yo diría más bien subir/bajar) la «explanada de Montjuïc».

Las exposiciones Georges Méliès. La magia del cine (en CaixaForum Barcelona) y ‘La batalla de Tetuán’ de Fortuny. De la trinchera al museo (en el MNAC) lo permiten.

Siendo dos exposiciones nacidas de planteamientos de gestión muy diferentes, son dos grandes exposiciones.

La primera, una versión mejorada de la que se vió en la Cinémathèque française de París en 2008, es una completísima muestra que descubre los secretos del verdadero padre del cine: George Méliès. Una gran exposición que responde al modelo de compra, como todas o gran parte de las exposiciones que organizan este tipo de centros expositivos.

Miradas_desde_la_copa[Foto: Cinémathèque française]

La segunda es el tipo de exposiciones que los museos públicos deberían hacer más a menudo. Digamos que es una exposición de guerra (nunca mejor dicho): una producción propia cuya actuación se desarrolla en las mismas salas en las que se expone de forma permanente la obra que sirve de tesis. En este caso La batalla de Tetuán de Marià Fortuny.

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[Foto: Miradas desde la copa]

Dos modelos muy diferentes para dos tipos de instituciones igualmente diferentes. Si empresas y organizaciones privadas pueden permitirse (¡y regalarnos!) la compra de exposiciones, la actual coyuntura hace que los museos de titularidad pública deban aguzar el ingenio para ofrecer muestras low cost. La exposición del MNAC demuestra que con poco se puede hacer mucho.  

Pequeños detalles sobre las dos exposiciones

En Barcelona hemos visitado exposiciones por encima de nuestras posibilidades. Yo no sería quien creo ser sin las muchas exposiciones que he disfrutado en las sedes de la Obra Social de “la Caixa” (primero en el Palau Macaya y más recientemente en la fábrica Casaramona) y en la Pedrera, sede de la reciente creada Fundació Catalunya-la Pedrera. 

En el momento de publicar este post, la visita a las exposiciones de CaixaForum ha dejado de ser gratuita. Y si “la Caixa” cobra entrada es que estamos tocado fondo de verdad.

Si unos cobran, los otros piden nuestra ayuda. Si hace unos posts (en Crowdfunding para salvar a nuestro Giotto) ya comenté la campaña de micromecenazgo que ha puesto en marcha el Real Monasterio de Pedralbes para conseguir parte de los fondos con que restaurar los frescos de la Capilla de San Miguel (¡todo un éxito al conseguir incluso más de lo que se pedía!), ahora son los Amigos del MNAC los que lanzan la campaña ¡Tú también puedes ser mecenas!, pidiendo colaboración para comprar La Plegaria, un excelente dibujo de Fortuny.

Miradas_desde_la_copa

[Foto: Miradas desde la copa]

Si después de pagar el IBI, IRPF y demás I(mpuestos) te queda algo de líquido bajo el colchón, una buena opción es convertirse en micromecenas. Lo que no deja de ser una oportunidad histórica para la clase proletaria. Hasta en estos detalles podremos los asalariados pasarles la mano por la cara a la burguesía ilustrada de nuestro país: ¡ahora también nosotros podemos ser mecenas! Ya solo quedará pendiente que también podamos quedar impunes tras la comisión de eso que llaman delitos de guante blanco y nimiedades por el estilo. 

La exposición del MNAC debería titularse De la trinchera al museo, dejando para el subtítulo ‘La batalla de Tetuán’ de Fortuny. En casos como este, el orden de los factores sí altera el resultado. Lástima que a la hora de poner título a las exposiciones, los museos todavía primen lo meramente informativo, dejando en un peligroso segundo plano todo lo que podría regalarles una buena redacción publicitaria.  

Novedades sobre la «explanada de Montjuïc»

A continuación, una foto que demuestra lo originales que podemos llegar a ser los barceloneses: estas magníficas escaleras, tipo Acarazado Potemkin, pertenecen a lo que algunos iluminados llaman explanada…

Miradas_desde_la_copa

[Foto: Miradas desde la copa]

Ps.: Me perdonaréis por utilizar una imagen procedente del montaje expositivo de la Cinémathèque française para ilustrar la exposición de Méliès en Barcelona. Me hubiese encantado incorporar alguna foto de ella, pero la relación entre CaixaForum y las cámaras fotográficas de los visitantes todavía se basa en el principio del agua y el aceite.