Archivo de la categoría ‘Consumo imagen artística’

Artefagia: un caso extremo de consumo del arte

Jueves, 4 de Febrero de 2010

Me imagino que ya tenéis noticias de mis safaris a la caza de objetos que utilizan la imagen de obras de arte reconocidas. Como también sabéis que una de mis preferidas es la Monna Lisa. Ya hablé en un conjunto de posts de la utilización intensiva de esta obra maestra por parte de la cultura de masas, pero recientemente he conocido un nuevo producto que supone un caso (quién sabe si extremo) de lo que llamo artefagia: el consumo de la imagen artística en forma de comestible.

La prestigiosa tienda parisina de productos de gourmet Fauchon lanzó el pasado año un pastelito de crema de almendra y glaseado de chocolate (sus famosos éclairs) que se sirve de la escrutadora mirada de la Monna Lisa imprimiéndola en una fina lámina de chocolate. ¡Un dulce homenaje a la obra de Leonardo!

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Un producto de alta pastelería, el éclair Madame Joconde, que ha sido recompensado con el premio al mejor pastel del 2009 en los Wallpaper Design Awards.

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Ya no sólo se utiliza la imagen artística para estampar objetos de lo más variopinto. Ahora podemos comernos literalmente la obra de arte. Bueno, su imagen.

¡Bon appétit!

Efecto souvenir: cuando el mal gusto puede matar

Martes, 15 de Diciembre de 2009

Hace poco visité la magnífica exposición “Efecto souvenir. Fetiches de viaje, más allá de los tópicos” en el Disseny Hub de Barcelona (DHUB) y no dejé de maravillarme de la capacidad humana para crear y comercializar objetos de dudoso gusto aprovechando el tirón de monumentos y obras de arte.

Entre ellos ocupan un lugar de privilegio las miniaturas de monumentos como la Torre Eiffel, la Torre de Pisa y, desde ayer, la del Duomo de Milán, utilizada como arma arrojadiza contra el primer ministro italiano Silvio Berlusconi. 

 

 

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Ya es de mal gusto un artefacto como el de la imagen, pero a partir de ahora también pasa a ser peligroso. Espero que se incluyan entre los objetos prohibidos en los vuelos. ¡Ya me imagino montañas y montañas de miniaturas de la Torre del Oro en el aeropuerto de Sevilla!

 

El comisario de la exposición que comentaba, Óscar Guayabero, debería crear con urgencia un nuevo espacio expositivo analizando la utilización del souvenir como arma de destrucción masiva (seguro que Blackwater estudia incluir las miniaturas en sus operaciones en Irak y Afganistán).

Monna Lisa Vs. e-Monna Lisa: en cuerpo y aura

Jueves, 2 de Julio de 2009

Todo tiene un fin. Y, por fin, con este post doy por concluido este recorrido por el consumo actual del arte y su relación con el mundo digital, que he hecho de la mano de mi queridísima Monna Lisa. 

 

Y para finalizar, qué mejor que reflexionar sobre la obra de arte “tradicional” o “aurática” en la época de su reproductibilidad digital.

 

En su momento ya recomendé la navegación por dos proyectos hipermedia, (el del propio Museo del Louvre y el de curiosphere.tv) que permiten un conocimiento exhaustivo de la obra. Pero, a día de hoy, ese conocimiento se limita a su parte física, a su cuerpo. Existe la parte intangible, el alma, el aura que etiquetaba Walter Benjamin, que se substrae a esa reproductibilidad digital.

 

Por más que las plataformas y dispositivos digitales te permitan conocer al detalle la Monna Lisa, consintiéndote incluso conocer cosas que delante de la obra es imposible ver (¡cómo la parte posterior!), ese parte inmaterial, ese saberse delante de la obra que pintó el gran Leonardo, por la cual suspiraron personajes como Francisco I o Napoleón, es una experiencia única e irrepetible. ¡Pero si incluso, cuando Vincenzo Peruggia la robó en 1911, la gente visitaba masivamente el Louvre para ver el vacío que había dejado!

 

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A día de hoy (el mañana es tan incierto que seguramente esto que diré ahora no tendrá validez) no existe tecnología que permita experimentar las sensaciones que podemos gozar frente a la obra de arte.    

 

Concluyendo: me imagino que ya sabéis que para enamorarse hay que conseguir cuerpo y alma… Con las TIC nos haremos con su cuerpo, pero si realmente queremos alcanzar su alma, aprehender su aura, toca viajar a la ciudad de las luces.

e-Monna Lisa: terrorismo digital

Martes, 30 de Junio de 2009

Pasar de la gamberrada al terrorismo cultural es demasiado fácil. Sólo hace falta ver lo que hacen por Corea del Sur con algunas obras de arte de referencia. Alive Gallery lo llaman. Sólo con mirar el vídeo de la CBS y ver a mademoiselle Lisa  hablando en coreano (o a los Arnolfini, versión de Jan Van Eyck, haciéndose arrumacos) ya asusta hasta a la mente menos sensible ¡No quiero ni pensar lo que será verlo in situ!

Mamma mia, ¡qué pérdida de dinero! ¡Pobres niños y niñas! Con las buenas ideas que se generan desde la Didáctica del patrimonio, educativas y divertidas …

e-Monna Lisa: gamberrismo digital

Sábado, 27 de Junio de 2009

Si los dos proyectos hipermedia que comenté en los posts precedentes (aquí y aquí) cumplen con los requerimientos de la difusión cultural, ya sea en su perfil divulgativo o educativo, también es cierto que se pueden encontrar otros recursos en la red regidos fundamentalmente por el gamberrismo digital, como la Gioconda interactiva que ofrece la Cité des Sciences et de l’Industrie de París.

 

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Por cierto, yo me quedo con la Gioconda ‘altiva’. Ella seguro que con la ‘agresiva’. ¿Y tú, gamberr@?

e-Monna Lisa: entre bits y píxels

Viernes, 26 de Junio de 2009

Francia, en lo cultural, es otro mundo. ¿Alguien se imagina una televisión española capaz de generar proyectos educativos en su portal web? Pues en nuestro país vecino la respuesta es afirmativa desde hace años.

 

France 5 (del grupo France Télévisions), mediante su extensión virtual educativa curiosphere.tv, tiene un magnífico recurso hipermedia, en este caso educativo, sobre nuestra protagonista desde hace ya varios post.

 

 

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Si no te defraudé con mi anterior recomendación, te vuelvo a invitar a navegar por la magnífica microsite creada en exclusiva para nuestra Lisa, con juegos, cuestionario de preguntas…

e-Monna Lisa: entre bits y píxels

Miércoles, 24 de Junio de 2009

comunicacion_del_patrimonio_15-1Contradiciendo a Louis van Gaal, no todo es negatifo.

 

Con la llegada de la triple w, capaz de hacer realidad las reveladoras palabras de mentes pensantes como Paul Valéry hasta límites insospechados (tanto que hasta asusta al miedo), está abierta de par en par una nueva e inmensa posibilidad de difundir y socializar el arte y, por extensión, el patrimonio y la cultura. 

 

Y para difundir y socializarlo qué mejor que lo que ha hecho el casero de la Gioconda, el Museo del Louvre. En el marco del proyecto Oeuvres à la Loupe,  han diseñado un potentísimo recurso hipermedia, donde la buena divulgación y la navegación interactiva se dan felizmente la mano, demostrando cómo de potente es el medio y la comunicación digital si se sabe lo que se tiene entre las manos (lo que pasa poco, por desgracia).   

 

Una plataforma que, con la excusa del efecto lupa, permite conocer de forma libre y atractiva la obra, el autor y su contexto, descubriéndonos incluso detalles imposibles de ver in situ, como sus cuartos traseros.

 

 

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Pienso que sobran las palabras. Directamente os invito a que probéis y comprobéis vosotr@s mism@s si tengo o no la razón. ¡A navegar!  

Monna (€) Lisa: unos minutos para la publicidad

Lunes, 22 de Junio de 2009

Y si es popular y además la SGAE no puede reclamar derechos de autor (me imagino que sabrán que Leonardo murió hace muchos, muchos años…) el maravilloso mundo de la publicidad tenía que servirse de ella. ¡Pobre Lisa, los flashes la están quemando!

 

Y en la publicidad hay de todo: gente muy creativa y otra que no sabe ni que es eso, los vampiros de la creatividad. No inventan nada, sólo se preocupan por clavar sus afilados colmillos para conseguir un bocado fácil, rápido, de fast-food vaya.

 

Y en muchos casos ese algo son las imágenes de obras de arte icónicas, un muerdo que debería paladearse como las esferificaciones de mi paisano Ferran Adrià, masticando y ensalivando con esmero. En el top three: El nacimiento de Venus de Botticelli, La Creación de Adán y el David de Miguel Ángel, y, ¡sorpresa!, la Monna Lisa.

 

Hace tiempo que busco y busco y todavía no he encontrado un anuncio que la utilice de forma inteligente. Como muestra de la gansada o la simpleza, un botón de entre los cientos de botones que servirían para ilustrar a aquellos condesdráculas de la publicidad.

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Monna (€) Lisa: la imagen en venta

Miércoles, 17 de Junio de 2009

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Popularización, masificación y, para cerrar el círculo virtuoso: comercialización. Formar parte del star-system tiene estas cosas: cuando algo es conocido vende, se llame Paquirrín o Monna Lisa.

 

Como en todo lo demás, el caso de Lisa es extremo. Existe desde hace ya bastantes años una auténtica giocondomanía, con sus adictos/adeptos (entre los que me cuento) y sus gurús, como Jean Margat, propietario de la mayor colección del mundo en gadgets producidos con la imagen leonardesca.

 

Y ser la imagen más globalizada y mediática del mundo tiene sus pros y sus contras. Si, por regla general, el propietario de la pieza en cuestión produce un merchandising donde la inteligencia, la clase y el respeto por la obra de arte suele ser la tónica general (ver aquí lo que hace el Louvre); también lo es que está expuesta a quincalleros, capaces de comercializar artefactos de lo más curioso o, en el peor de las casos, de lo más lamentable.

 

 

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Acompañado este post puedes ver dos de mis últimas capturas (en la cacería me ayudó una buena amiga): una Monna Lisa con ojos de mosca y un escaparate de una óptica madrileña (¿será por aquello de su penetrante mirada que te persigue allá donde vayas?).

Monna (y pop) Lisa: de lo etilista a lo popular

Martes, 16 de Junio de 2009

De una pieza que sólo podían disfrutar unos pocos, los allegados del propio Leonardo o los miembros de las sucesivas cortes reales … a la Revolución. Desde hace ya bastantes años se puede ver (¡qué no contemplar!) libremente (eso sí, pagando y dándose de codazos con las hordas de japoneses que no despegan su dedo índice del disparador de sus Nikon). Ahora ya forma parte de la cultura popular.

Aquí van unos minutos musicales del gran Nat King Cole y una romántica balada: