El conjunto monumental del Parque de la Ciutadella. Un pulmón enfermo

“Los jardines son a las ciudades,

lo que los pulmones al cuerpo humano”

Josep Fontseré i Mestre (1871)

Parc de la Ciutadella, Google Maps

El Parque de la Ciutadella de Barcelona posee un extraordinario legado patrimonial que permite catalogarlo como parque histórico.

Como explicaba el periodista Toni Pou en “100 anys de ciències naturals”, precisamente ahora se cumple el centenario de la conversión del parque en una referencia de la investigación y divulgación científica.

Pues bien, cuatro de los bienes patrimoniales que representan ese proyecto científico sufren desde hace años una degradación galopante. Me refiero a los antiguos museos Martorell (obra de Antoni Rovira i Trias, 1878-82) y de Zoología (Lluís Domènech i Montaner, 1887-88), el umbráculo (Josep Fontseré i Mestre, 1883-84) y el invernadero (Josep Amargós i Samaranch, 1883-87).

Parc de la Ciutadella, Google Maps 02

En cuanto al primero, el antiguo Museo Martorell de Geología, se trata del primer edificio construido en Barcelona para albergar un museo y del primer museo público de la ciudad. Singularidades que le otorgan un caché que le hace merecedor de un uso museológico digno.

He dicho “antiguo museo”, pero por la información que se puede leer en la entrada no sé si debería decir únicamente “museo”. Concretamente, el museo número 151 del registro de museos de la Generalitat de Catalunya (uno de los regulados por la Llei 17/1990, de 2 de novembre, de museus).

Museu Martorell

Por desgracia para el museo y la museología catalana, hay que hacer caso omiso a la información colocada in situ. 

Si se consulta el registro de museos de la Generalitat de Catalunya, el número 151 no aparece en la lista.

Si se consulta el portal web del Museu de Ciències Naturals de Barcelona, se dice ésto:

Aviso: la visita al centro está cerrada temporalmente al público, excepto la Biblioteca.

Oficialmente ya no es un museo y el acceso no está temporalmente restringido, sino cerrado sin más. Por tanto, nos quedamos con lo de “antiguo museo”.

El proyecto para convertirlo en un museo que explique y presente la historia de las ciencias naturales en Barcelona y Catalunya es eso, un proyecto en estado de hibernación en algún cajón municipal. En el artículo del diario Ara se habla que la propuesta vuelve a salir del cajón. Veremos.

El antiguo Museo de Zoología, construido para ser el café-restaurante de la Exposición Universal, es hoy (y desde el traslado del Museu de Ciències Naturals de Barcelona en 2011 al desagradable y desafortunado Edificio Fórum de Herzog & de Meuron¹) la sede científica del museo por medio del llamado Laboratori de Natura. El portal web vuelve a hablar sobre su situación:

Aviso: la visita al centro está cerrada temporalmente al público en general por motivos de remodelación y acondicionamiento de nuevos espacios para las colecciones del Museo y el centro de documentación, excepto la biblioteca y el acceso a la consulta científica de las colecciones.

Desde hace tiempo, un edificio clave del Modernisme catalán está cubierto parcialmente por una lona protectora. Lo que demuestra que su degradación es evidente y peligrosa.

Museu Zoologia 01

Museu Zoologia 02

El umbráculo está cerrado los fines de semana. Sólo abre de lunes a viernes. Sólo en horario de mañana (de 10 a 15 horas). Bien curioso, porque no creo equivocarme si digo que la mayor afluencia al parque debe ser por las tardes y los fines de semana.

Umbráculo 01

Umbráculo 02

El invernadero no sólo está cerrado temporalmente, como se informa en el portal web del Ayuntamiento de Barcelona, está abandonado. De los cuatro edificios, es el que muestra un estado de conservación más deplorable, casi casi ruinoso.

Invernadero 01

Invernadero 03

Invernadero 02

Haciendo un viaje en el tiempo gracias a Google Maps, se podrá comprobar que en abril de 2011 mostraba signos de envejecimiento, pero no ruina como ahora.

Invernadero 02

Invernadero 01

Seis años de abandono dan para mucho. Interesante la fotografía que viene a continuación. ¿Quién será la persona que recoge los restos del naufragio del invernadero?

Invernadero 04

Visto lo visto, parece más que evidente que el Parque de la Ciutadella padece enfisema pulmonar. Si hay alguien detrás de la pantalla que sienta y padezca por la ciudad, todavía no es tarde para curar al enfermo.

Invernadero 05

[Fotos: Google Maps y Miradas desde la copa]

Ahora bien, mientras vegeta en la UVI, la imagen de los visitantes que pasean por el parque no creo que sea muy positiva cuando pasan por delante de esos cuatro enfermos.

Si los parques son vida, el Parque de la Ciutadella es un zombi.

Seguramente se decida restaurar los edificios en algún momento. Bien.

No obstante, deberíamos pensar muy fuerte y hacernos la siguiente pregunta: ¿es aceptable que por una acto de dejación de sus propietarios, cuando se actúe la factura (con 3% o sin él) que se tenga que abonar sea más elevada que si se hubiesen mantenido en condiciones dignas?

Recordad esta pregunta cuando, en un futuro seguramente no muy lejano, la alcaldesa o alcalde de la ciudad corte triunfalmente la cinta inaugural. Recordadlo, porque en ese momento nadie lo hará.

¹ Estoy trabajando en un artículo sobre el Edificio Fórum y su transformación y uso como equipamiento museístico.

Bonus track

Miquel Àngel Rodríguez-Arias (2016), “Passat, present i futur de la Ciutadella”, Ara, 18/12/2016.

Tags: , , ,

2 Responses to “El conjunto monumental del Parque de la Ciutadella. Un pulmón enfermo”

  1. Manel Miró dice:

    Un excelente testimonio acompañado de preguntas incómodas. En este país, la historia de la ciencia es la hermana pobre de la pobre historia de lo que se deriva el abandono del patrimonio científico. Una pena.

  2. Una acertada reflexión y un interesante espacio donde valorar el poco interés que se aplica al patrimonio, especialmente cuando se trata de espacios enteros. El Parc de la Ciutadella, además, puede aunar intereses científicos, históricos, arquitectónicos e incluso literarios (y pienso en el recientemente premiado Eduardo Mendoza y su “Ciudad de los prodigios”). Un interesante lugar que no merece tanta dejadez.

Deja un comentario