Monna Lisa otra vez: el buen trabajo de la prensa

Curiosamente, el mismo periódico que se mostraba tan irónico con el tema de la copia de la Monna Lisa del Prado, no solo hace bien lo que le corresponde (informar) sino que además toma incluso la delantera al propio museo. Me explico.

En el artículo de Borja Hermoso, «La Gioconda renace en el Prado», publicado el 1 de febrero en la edición digital de El País, además de explicar lo relacionado con el magnífico descubrimiento aportan una imagen comparativa entre el original del Louvre y la copia del Prado.

Comunicacion_del_patrimonio

[Foto: El País]

Pero lo más interesante es un recurso digital sencillo pero muy efectivo para comparar ambas piezas: con tan solo pasar el cursor por encima puedes ir viendo las diferencias entre ambas (muchas, por cierto).

Comunicacion_del_patrimonio

[Foto: El País]

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[Foto: El País]

El medio de comunicación es capaz de trabajar con la rapidez que demanda la cultura digital y la sociedad de la información y el conocimiento del siglo XXI. En cambio, quien debería generar los contenidos, el Museo Nacional del Prado, únicamente pone a disposición de los internautas la información escueta de su sala de prensa (Avance sobre las conclusiones del estudio de la copia de la Gioconda conservada en el Prado) y una escuálida ficha en su Galería online (poco más que la foto antes de la restauración y la ficha técnica). Ni tan siquiera hay un destacado con la noticia (sin duda importantísima) en la página de bienvenida de su portal web corporativo. En cambio, sí se ha hecho un seguimiento del tema en su perfil de Facebook. Lo que está muy bien, pero no contrarresta el silencio de la web.  

Se puede alegar que quieren hacer las cosas bien, tomándose su tiempo antes de publicar nada al respecto, pero choca comprobar que la prensa ha publicado antes que el propio museo una imagen integral de la copia tras retirar el repinte negro del fondo (todo se ha de decir, la restauración todavía está en curso).

En este caso, el Prado se muestra lento, muy lento para el nuevo ecosistema comunicativo en el que vivimos desde hace años. Seguro que ya se está preparando una presentación del tema, se trabajará en materiales para divulgarla y un largo etcétera, pero a día de hoy (10 de febrero de 2012) lo que hay es lo comentado: casi nada. 

Bravo al periodista y a El País por su magnífico y enriquecedor artículo. Desgraciadamente no puedo decir lo mismo a los gestores del Prado.

El mundo al revés: los periodistas se quejan que los museos generan magníficas noticias, comiéndoles el terreno. Ahora el museo se podrá quejar que los periodistas se avanzan y hacen su trabajo: divulgar el conocimiento de las obras que conservan.   

Ps. Bien, parece que el Prado va moviéndose lentamente: poco después de publicar este post creaban un destacado con la noticia en su página de bienvenida. Ahora bien, ¿qué pasa con la ficha de la Galería online? A día de hoy (13 de febrero) no solo continúa allí la imagen de la copia con el molesto fondo negro, sino que además en la entrada que especifica la materia con la que está hecho el soporte de la obra se sigue diciendo que es de madera de chopo. Y eso cuando ahora se sabe que la madera es realmente de nogal, «pequeño» detalle que ha permitido desentrañar el entuerto sobre su procedencia. 

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