La Fundació Tàpies alimenta el 1% excepcional

Toca seguir con la presentación y breve comentario de algunas piezas publicitarias que, con mayor o menor grado, pertenecen al planeta de las excepciones comunicativas a la hora de promocionar los museos y sus actividades.

Ahora os presento la campaña publicitaria que puso en marcha, hace pocas semanas, la Fundació Antoni Tàpies para dar a conocer su reapertura después de una largo proceso de reformas.

Podían haberse limitado a informar de forma aséptica, pero fueron creativamente un poco más allá, al servirse de una figura retórica.

comunicacion_del_patrimonio

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Como habréis visto, la figura retórica es la paradoja, pues texto e imagen ofrecen mensajes contradictorios. Se acompaña un texto totalmente directo y contundente («Obrim», «Abrimos» en español) de una serie de imágenes que responden al momento en que el museo estaba en obras.

Una paradoja que realmente sorprendía cuando te topabas con las banderolas o con las postales que se utilizaron como soporte publicitario.

Siguiendo con las felicitaciones, un aplauso para el equipo de la Fundació.

2 comentarios

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Y sobre la polémica del «Mitjó» no lo comentarás? En la sede renovada, le han construido una terraza para él sólito, todo un altar… Saludos.

Héctor, algo comenté sobre el tema poco después de las jornadas de puertas abiertas (Abre la Fundació Antoni Tàpies o el retorno del calcetín) pero nada de polémica. Es un proyecto más de Tàpies que ahora por fin se ha materializado. Punto y final. Quien siga polemizando con una obra como esta mejor que se meta en una máquina del tiempo y vuelva al siglo XIX. Todos estaremos más tranquilos…

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