Humor: Buenafuente y los museos

¿Quién dice que los museos no interesan? La muestra es que uno de nuestros mejores humoristas, Andreu Buenafuente, le dedicó recientemente un monólogo en su programa BFN.

 

 

Nos os perdáis las perlas que nos regala, muy especialmente sobre los vigilantes y la medida de seguridad por excelencia de los museos (el cordón de terciopelo). Punto y aparte merece la Monna Lisa. 

10 comentarios

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Yrene, siempre un placer facilitarte la vida, sobre todo si se trata de Buenafuente.
Espero que algún día se animen Faemino&Cansado. O Pepe Rubianes, aunque ahora esté, como él diría, «a tomar por el culo».
Y es que, ¿qué haría la especie humana sin el sentido del humor? A parte de un magnífico gazpacho con picatostes…

Muy bueno el sketch. Realmente los tópicos en los museos son mucho y hay uno que es el mayor: «se mira y no se toque». Difícil llegar cabalmente al público, no?

Hombre, Héctor, eso no es un tópico, ¡es una necesidad!
No quiero ni pensar que pasaría si la gente pudiese tocar la Venus de Milo o Las Meninas (¡la Monna Lisa imposible, qué está más protegida que Leire Pajín por Zapatero!).
Otra cosa es qué puede hacerse con visitantes con algún tipo de discapacidad visual. Para eso ya existen muchas experiencias de réplicas de obras de arte, por medio de las que pueden aproximarse ese público tan importante.
Pero, que yo sepa, tu no tienes ninguna merma visible, así ¡qué no me entere yo que te da por manosear una obra de arte de un museo!

Efraín, te prometo un post sobre ese tema, utilizando como ejemplo la reciente remodelación del Reina Sofía.
Por cierto, ¿sabes qué la reina se quedó encerrada en un lavabo del museo cuando se hizo la inauguración? Coincidió con la final de Roma, en donde el rey era invitado de honor del primer ministro italiano.

Tratando de polemizar contigo, Santi. Sobre tu comentario que qué pasaría con la Venus… con acceso a todos, creo que podríamos disfrutar muchísimo mas y transcender de los tres ‘enterados’. Si pudiéramos tocarla, jugar, desplazar los elementos otra experiencia sería. Estoy seguro.

Héctor… mira que le pasó a la Venus de Milo cuando dejaban tocarla… Por cierto, ¿has visitado París de forma bastante asidua en los últimos años, no? ¿no tendrás en tu casa los brazos?
Vamos a ver polemista (que cada vez te pareces más a los tertulianos de La Noria): hay una cosa que es innegociable por una cuestión de puro sentido común, de conservación preventiva, los originales no se tocan. ¡Pero tu has visto el vídeo en el post de la Monna Lisa! ¡Has visto la cantidad de gente que pasa por allí cada día! Pero tengo la solución: una PDA en donde poder enriquecer sensiblemente la experiencia de la visita, con info complementaria, juegos… De hecho el Louvre ya la tiene.

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