Comunicando el museo (y cinco). Echando las redes en las redes sociales

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[Ilustración: JRMora]

 

Ah, lo bueno de relatar virtualmente estas cosas es que puedes subsanar errores reales. Y es que en la mesa redonda con periodistas que comentaba en el anterior post no se incluyó ninguna voz autorizada para hablar del medio de comunicación más masivo en la actualidad: la www. Y esa persona, que participaría más tarde, fue, es Javier Celaya de Dosdoce.com

 

Autor de un estudio sobre la utilización de la tecnología de la Web 2.0 en la promoción de museos y centros de arte (2006), sólo hace falta mirar los datos finales para descorazonarse. Durante las jornadas comentó que publicarán una segunda versión a finales de este año. Espero que se haya avanzado significativamente.

 

Aunque está costando, los museos empiezan la carrera por tener presencia en las redes sociales virtuales tipo Facebook, Twitter o Flickr. Por desgracia todavía no se ha entendido que no es una moda, un juego, algo en lo que hay que estar porque toca. Es una nueva estrategia de comunicación que pide a gritos un cambio de actitud.

 

Y las consecuencias inmediatas de esa incomprensión son la utilización de un tipo de lenguaje formal que no encaja con la frescura que exigen las redes sociales virtuales en feisbu o tuiter; y la estaticidad de los contenidos creados para el portal, que no se exportan a otros canales. Se crean contenidos para el portal que se vuelcan directamente en el blog del museo, duplicándolos innecesariamente y sin ningún tipo de adaptación. Se producen unos magníficos podcasts o vídeos que sólo se alojan en la casa virtual del museo, sin pensar que su lugar natural también son depósitos de contenidos tan hipervisibles como iTunes o YouTube.

 

Lástima que el presente-futuro de todo esto, la nueva pantalla que suponen los dispositivos móviles, no se tratase en las jornadas. Una pena porque según las estadísticas ya hay más e-mayordomos ubicuos que españolitos…

4 comentarios

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Y qué decir también sobre la (no) adaptación de sus webs corporativas/informativas a dispositivos móviles… Con lo que también se podría explotar un nuevo eje en la comunicación con los públicos.

bZoZ y felicidades por este proyecto!

¡Zonya, la cuarta pantalla al poder!
La verdad es que, de la forma que están evolucionando los dispositivos móviles, todavía no somos muy conscientes de sus potencialidades en la producción, difusión y consumo de contenidos culturales. ¡Yo hay veces que incluso me asusto!
Por cierto, he chafardeado virtualmente para dar con tu blog. Prometo una lectura pausada como se merece. eZpeZialmente el post de la exposición de Tutankhamon.
¡Un saludo!

Hola!

Pues hay muchas experiencias ya bastante interesantes de mediascapes aplicadas a la interpretación del patrimonio cultural, por ejemplo; de eso también hablé por encima en mi blog. Y las respuestas de los usuarios ante esas experiencias son muy positivas. Por supuesto, muchas posibilidades están por ver, pero a medida que vayan mejorando los dispositivos, la interactividad será cada vez más rica y la experiencia mucho más única. Y más a medida que las generaciones ya educadas en estos dispositivos se fijen en productos culturales.

Ahora que caigo, podría haber comentado esto en el examen, jeje!

beZoZ!

El problema no está en que existan las posibilidades técnicas y el público interesado. Está en que los que tienen que ponerlo en marcha en nuestro país, por lo general, no están muy por la labor. Pero como siempre, caerá por su propio peso. Lo penoso es que en esa espera estamos perdiendo a alguna generación.
Un Zaludo!

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