La mirada diciembre’16

1 de diciembre, 2016

“El museo es una máquina de explicar historias”

“Los museos no nos tenemos que mirar tanto los unos a los otros, y buscar en otros sectores”

Sònia López

Responsable de Medios Digitales del MACBA

La mirada noviembre’16

1 de noviembre, 2016

“En materia de arte, las personas con discapacidad visual podrían ayudar a las que no lo son a sentir aquello oculto a la vista. ¿Qué museo será el primero en ofrecer visitas con guías ciegos?”

Johan Idema

Consultor cultural

La difusión preventiva del patrimonio cultural

13 de octubre, 2016

Difusión_preventiva

Han dicho sobre el libro:

“Las píldoras espero que sean para chupar y no tragar urgente con agua porque me parecen perlas más que pastillas.”

Marcelo Martín Guglielmino

“Como no quiero hacer de esta reseña un spoiler, no entraré a explicar las píldoras que nos proponen los autores, sólo diré que merece la pena llegar al final del libro para tomarlas y sentir una bocanada de aire fresco que hace de este libro una lectura imprescindible dentro del actual panorama del patrimonio y los museos.”

Manel Miró i Alaix

Aquí se puede consultar el índice y la introducción:

Aquí se puede consultar la reseña del libro publicada en la revista e-rph. Revista electrónica de Patrimonio Histórico (núm. 18, junio 2016, p. 174-178) por Manel Miró.

Se alquilan obras maestras. Se pide máxima discreción. Razón: Musée d’Orsay

13 de octubre, 2016

Musée d’Orsay. Agosto de 2016. Faltan obras, muchas obras. Pero si no lo sabes, no se nota. El museo (entendido como una organización con vida) está, se siente, pero esconde el tema.

Bal du moulin de la Galette [El baile del molino de la Galette] de Auguste Renoir y Olympia de Edouard Manet. Dos pelotazos de la pintura moderna. Dos de esas obras por las que merece la pena ir de romería allí donde estén. La Virgen del Rocío para los devotos del arte moderno. Dos obras maestras que parece han huido del calor sofocante del agosto parisino. En el museo sólo quedan las postales. Y como nos recordaba el crítico Robert Hughes, una postal es al original lo que el teléfono erótico al sexo. El “efecto Cola-Cao” del arte, puro sucedáneo.

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[Foto: Miradas desde la copa]

Tampoco están La balançoire [El columpio] de Renoir, Le balcon [El balcón] de Manet o L’Absinthe [La Absenta] de Edgar Degas, entre otras muchas.

Reconstruyendo las excursiones de las dos primeras, se puede ver que en los dos últimos años los jóvenes retratados por Renoir se han movido más que cuando acudían al baile. El baile de Renoir ha estado de baile fuera del museo en tres ocasiones, tomando vodka en Moscú, sake en Tokyo y una sangría en Barcelona (sí, efectivamente, la sangría es la bebida oficial para los millones de turistas que nos visitan). En Moscú se expuso en The State Hermitage Museum (del 18 de marzo al 15 de julio de 2015). En Tokyo formó parte de la exposición Renoir : chefs-d’oeuvre des musées d’Orsay et de l’Orangerie, en The National Art Center (del 27 de abril al 22 de agosto de 2016). Y ahora en Barcelona, como pieza estrella de la exposición Renoir entre mujeres. Del ideal moderno al ideal clásico. Colecciones de los museos d´Orsay y de l´Orangerie (del pasado 17 de septiembre al 8 de enero de 2017).

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La segunda, la Olympia de Manet, estaba en The State Hermitage Museum para la exposición Edouard Manet. ‘Olympia’. Theme and Variations (del 30 de julio al 30 de octubre de 2016).

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En resumen, dos obras maestras ausentes durante bastantes meses, que no conocerán los miles de visitantes que tendrá el museo durante su ausencia. Perdón, sí las podrán conocer si telefonean a una línea erótica. Perdón otra vez, si se compran alguna de las múltiples postales que se venden en sus tiendas.

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[Foto: Miradas desde la copa]

Cómo ya preguntaba en el post La desaparación de las líneas rojas en la gestión de los museos, ante el caso de la cesión temporal del Museo Nacional del Prado de La maja vestida al Museo Nacional de Arte Occidental de Tokio y a la Obra Social “la Caixa”:

¿Debe un museo alquilar temporalmente una de sus obras maestras?

La cesión de obras entre museos ha sido una práctica normalizada desde hace bastantes décadas. Una práctica que ha cambiado en los últimos años con la irrupción de fundaciones de bancos y empresas: ahora también entran en ese juego los centros expositivos de esas fundaciones.

Y esos centros expositivos han entrado ofreciendo algo que los museos necesitan urgentemente: dinero. Los museos ceden sus obras a esas fundaciones a cambio de una compensación económica, y no por el tradicional intercambio de cromos (léase el intercambio de obras entre museos).

Cuando la situación respondía y responde a esa normalidad comentada, el museo que cede la obra coloca un aviso en el espacio que ocupa la obra viajera, informando al visitante de la razón que justifica la ausencia. Por ejemplo, el Museo Lázaro Galdiano informaba que su obra Meditaciones de San Juan Bautista del Bosco estaba cedida en préstamo al Museo Nacional del Prado durante la celebración de la exposición El Bosco. La exposición del V centenario.

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[Foto: Miradas desde la copa]

Que, cuando una de esas obras maestras sale del museo, se redistribuyan las piezas de la sala en la que se expone y, por supuesto no exista ningún tipo de información, ¿no es un indicador que demuestra la mala conciencia del museo que prefiere no informar al visitante?

Eso es precisamente lo que está pasando en el Musée d’Orsay, un museo en alquiler que cede sus obras maestras y, al no informar a sus visitantes, comete algo muy grave en una institución cultural: miente.

Ahora, para acabar, formularé la pregunta de otra manera:

¿Cómo visitante del Museo Nacional del Prado, entenderías no encontrarte Las Meninas de Velázquez?

¿Cómo visitante de los Uffizzi, entenderías no encontrarte El Nacimiento de Venus de Botticelli?

¿Cómo visitante del Louvre, entenderías no encontrarte La Gioconda de da Vinci?

Bonus Track

Jesús Rodríguez y Carlos Spottorno: El negocio de los grandes museos, El País Semanal, 02 de octubre de 2016.

La mirada octubre’16

1 de octubre, 2016

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Pawel Kuczynski

Ilustrador

La mirada septiembre’16

1 de septiembre, 2016

“Se puede dejar de comprar una marca de automóvil por el hecho de comprar otra marca, pero nadie deja de visitar un museo por el hecho de haber visitado otro.”

Jorge Wagensberg

Científico, divulgador y museólogo

La mirada agosto’16

1 de agosto, 2016

“Una exposición es el testimonio visible de una realidad invisible; es la manifestación de una realidad que había estado oculta.”

José Lázaro Galdiano

Coleccionista y padre del Museo Lázaro Galdiano (Madrid)

Pokémon GO & Museos

19 de julio, 2016

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Bueno, ya que estás aquí, quizá merezca la pena reflexionar un poquito sobre la recepción de las novedades tecnológicas por parte de los museos. El post Mapa de actitudes ante la relación Patrimonio & TIC te puede ayudar.

El arte urbano como síntoma de nuestra salud artística

15 de julio, 2016

Plaça de Sant Agustí Vell de Barcelona. Fuente de la Marieta de l’Ull Viu. Maravillado por una muestra de arte; de arte en la calle.

Miradas_desde_la_copa[Foto: Miradas desde la copa]

A primera vista, es evidente que hay varias manos. Aunque cada vez me interesa más lo que pasa en la calle (inversamente proporcional a mi creciente desinterés por lo que pasa en el museo de arte contemporáneo), no conozco demasiado la obra de los artistas que trabajan por Barcelona, por lo que toca informarse para entender cómo se ha ido materializando la obra de la fuente.

Y buscando información puedo reconstruirla para darme cuenta de la realidad de éste tipo de arte y, por extensión, de nuestra salud cultural.

Un arte dinámico y efímero.

El primer artista que puso sus pinceles sobre la fuente fue el lituano Ernest Zacharevic. Y lo hizo en 2014 pintando tres palomas: dos vivitas y aleteando, sobre un par de surtidores y otra, muerta, bajo el tercero.

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[Foto: Ernest Zacharevic]

Un arte censurado.

Alguien de la brigada municipal debió considerar curiosas las dos palomas vivas e indecorosa la muerta. El resultado: se mantuvieron las primeras y se borró la última. Curioso, ciertamente curioso que ante algo que las ordenanzas municipales consideran como ilegal pueda estar sujeto al criterio estético del que lo persigue. Un criterio estético en el que seguramente encaja el estilo realista de las palomas de Zacharevic.

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[Foto: Miradas desde la copa]

Una censura que afila el ingenio de los artistas.

A partir de la primera desaparición, se sucedieron sobre el surtidor vacante todo tipo de animales realizados por el extremeño Francisco de Pájaro. Y como ya había pasado con la paloma desaparecida, fueron desapareciendo uno a uno bajo la pintura gris de la brigada municipal.

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[Foto: Mia Font, 4Colors]

Finalmente aparece en escena el tercer artista, Stöke, cuyo gato acechando a las palomas (realizado con la técnica del stencil), pareció gustar al juez municipal.

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[Foto: Miradas desde la copa]

Esa aceptación desencadenó la última acción, seguramente la más interesante: Francisco de Pájaro enmarcó a las dos palomas y les puso vigilancia policial. Ironía.

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[Foto: Miradas desde la copa]

En el otro extremo, pintaba a un grupo de animales descacharrados que, manifestándose, reclamaban su derecho a existir aun siendo feos. Más ironía.

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[Foto: Miradas desde la copa]

La censura y la decisión arbitraria del responsable municipal aguzaba al ingenio del artista extremeño, permitiendo un conjunto artístico realmente llamativo.

Conjunto que finalmente ha desaparecido.

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[Foto: Miradas desde la copa]

Como algún colega me ha recordado, el arte urbano es efímero y no es bueno patrimonializarlo. Al hilo, resulta paradójico que mientras se borran obras como la comentada, se reconstruyen otras como el mural contra el SIDA de Keith Haring. Como ya comenté en el post Escaparatismo. La política patrimonial y museística de Barcelona, el Ayuntamiento actuó en ese caso como el Dr. Frankenstein, creando un verdadero monstruo.

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[Foto: Miradas desde la copa]

Aunque es cierto lo que me comentan, muy cierto, también lo es que Barcelona es hoy un poco más fea, un poco menos interesante, un poco menos Barcelona.

¿El arte urbano tiene que ser sólo arte en la calle?

Para responderla no hay que acudir a la amplia literatura sobre el tema. Basta con conocer las inquietudes de dos de los artistas que han participado en la obra comentada (Ernest Zacharevic y Francisco de Pájaro) o de Miss Van.

Es más que probable que Zachas no hubiese pisado Barcelona (y por extensión no hubiese hecho las tres palomas) de no haber sido invitado por la galería Montana Gallery Barcelona en 2014 (que acogió su exposición ‘Piedra, Papel, Tijera!’). En un vídeo promocional de la muestra, deja claro que se siente cómodo trabajando en la calle y fuera de ella. De hecho, una de las piezas de la exposición era una versión indoor de las tres palomas de la fuente.  

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[Foto: Montana Gallery Barcelona]

En cambio, Francisco de Pájaro, en una entrevista en Lemon y Coco, deja muy claro que su hábitat natural es la calle y que no es un artista, es un obrero que renuncia a exponer en galerías.

La tercera artista, la francesa Vanessa Alice Bensimon (conocida como Miss Van), está exponiendo ahora mismo su obra en un museo, El viento en mi pelo en el Centro de Arte Contemporáneo de Málaga.

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[Foto: Miss Van]

En unas declaraciones recogidas en Málaga Hoy, decía:

No me considero una artista urbana, sino alguien que pinta tanto en el estudio como en la calle. Cuando empecé a trabajar en las paredes al aire libre yo iba con mis pinceles. Muchos me criticaban, me decían que aquello no era lo adecuado para el arte urbano, pero es que para mí no había distinciones entre irme a un muro o quedarme en mi estudio”.

La clave para entender el conflicto entre outdoor & indoor nos la ofrece el comisario de la muestra, Fernando Francés, cuando comenta en un artículo de El Mundo:

No hay que pensar en ella como una artista de calle, sino como una artista que a veces pinta en la calle y la mayoría de las veces en su estudio, pero el discurso que utiliza en el estudio no es diferente al de la calle.

Tres artistas para dos maneras de entender el arte urbano. Ambas totalmente válidas desde el respeto a la libertad individual.

En el terreno de lo personal, me interesa más éste tipo de arte en la calle que entre las cuatro paredes de una galería o un museo. Pero parafraseando el lema de la Secession, a cada tiempo su arte, y a cada artista urbano su libertad.

Bonus Track

Ernest Zacharevic

Francisco de Pájaro

Miss Van

Mia Font: El tercer grifo, 4Colors, 12 de junio de 2015-13 de julio de 2016.

Jordi Barceloneta: BCNeta censura sin criterio, Barcelona Street Art, 09 de enero de 2016.

La mirada julio’16

1 de julio, 2016

“Quien no sabe ver, no puede sentir, y el que no siente, no goza. ¿Pues a qué tanta concurrencia a las Academias y a los Museos, quando no se ve, ni se siente, ni se goza lo que hay en ellos?”

Juan Agustín Ceán Bermúdez

El padre de los historiadores del arte